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Políticas nacionales de juventud

Rosario, junio de 1990

Durante los días 2 y 3 de Junio se realizó en la ciudad de Ro­sario el Seminario Nacional de los jóvenes de la Unidad Socia­lista: "Políticas municipales de juventud''.

El mismo fue organizado por los Partidos Socialistas Demo­crático, Socialista del Chaco y Socialista Popular, y auspiciado por la Fundación Friedrich Ebert. Contó con la presencia de de­legados provenientes de todo el país y se desarrolló en un marco de unidad y confraternidad.

Las palabras de apertura las pronunciaron los compañeros Aldo Arrigui —intendente de la ciudad de Zarate— por el Parti­do Socialista Democrático y Héctor J. Cavallero— intendente de la ciudad de Rosario — por el Partido Socialista Popular.

En el cierre del encuentro los secretarios generales de la ju­ventud de las tres organizaciones: los compañeros Jorge Rivas por el P.S.D., Luis Basterra por el P.S.Ch y Rubén Giustiniani por el P.S.P Coincidieron en evaluar la importancia del evento para el trabajo que vienen desarrollando los jóvenes de la Uni­dad Socialista en sus respectivos municipios y para consolidar la concreción de un único Partido Socialista.

 

PANEL 1

Expositor:

Francisco Eduardo Garrido

Director de Cultura y Educación de la Municipalidad de Monteros  (Tucumán)

Nos interesa fundamentalmente contar nuestra experiencia en la práctica de una polí­tica, de una administración con un sello determinado a fin de que esa práctica se pueda enriquecer con las opiniones de ustedes.

Me gustaría que quede claro que básicamente nosotros trataríamos en este momento las políticas culturales municipales como factor del desarrollo comunitario, sin hacer una división entre las políticas sanitarias, las políticas de obras públicas, etc.

Cuando allá por el año 1983, se da la posibilidad de ganar la intendencia de Monte­ros, nos encontrábamos con que había que formular una política municipal en su globalidad, que tenía que tener una serie de características debido a que veníamos de un pro­ceso con otras características. Luego de una serie de debates y charlas se había llegado al acuerdo en que los ejes conducentes de la política municipal iban a estar centrados en el desarrollo, la integración social y el pluralismo.

A partir de esta especie de acuerdo para una política global municipal, llegó el mo­mento de definir o de formular una política cultural acorde al concepto de cultural que no­sotros teníamos que asumir. Un concepto que nos resultase útil, no hablo de coyuntural sino de útil y un concepto conveniente.

Pensamos como cultura a toda modificación que el hombre va a hacer sobre la natu­raleza. Cultura es el modo de ser, la forma de vida del pueblo, el conjunto de tradiciones de toda comunidad, sumando el patrimonio histórico y artístico. La manifestación más auténtica y plena del pueblo, de su ser y de su estar en el mundo. No sólo va a compren­der el pasado y el presente con su carga de tradiciones, mitos, inventos, trajes, lenguas, herramientas, historia, sino que también, aquí digamos lo novedoso de las nuevas con­cepciones, va a incorporar el patrimonio cultural y el patrimonio comunicacional y al mis­mo tiempo va a ser el instrumento que abarcando esas raíces, lo que representa el pasado y tomando el presente va a hacer capaz de hacernos vislumbrar y diseñar el fu­turo.

Por supuesto que el centro impulsor de esta cultura constructiva ha de ser el hombre, y el hombre con su capacidad creadora y con su capacidad imaginativa.

Quiero dejar en claro que estos conceptos están tomados, analizados y reelaborados y recreados de una cantidad de bibliografía de la que me voy a permitir citar de lo más serio y lo más importante, todas las declaraciones de las Conferencias mundiales que ha organizado la UNESCO.

Es decir que la cultura de alguna manera va a salir como una respuesta a la proble­mática de la vida. No nos olvidemos que Ortega y Gasset decía que cuando el hombre nace, crece y se enfrenta al mundo con un conjunto de problemas. Conjunto de proble­mas a los que el hombre va a responder con un conjunto de soluciones, y ese conjunto de soluciones justamente va a ser la cultura.

Es decir, que hasta ahora el concepto útil que hemos manejado es: la cultura cons­tructiva y la cultura como una respuesta a la problemática de la vida.

A partir de esa precisión del concepto útil, es decir de cultura constructiva, que sólo será el pasado y el presente, es decir, preservar, proteger, difundir, etc., sino también procrear, diseñar a partir de ese proceso previo a formular una política cultural.

En base a este concepto útil de cultura, en base a estos objetivos de las políticas, no­sotros nos dimos cuenta que lo que teníamos que elaborar no era una política cultural a secas, sino una política socio-cultural. Y hago hincapié en lo socio-cultural porque está íntimamente ligado y porque generalmente los planeamientos se hacen sobre políticas culturales y nosotros tenemos la impresión que un poco se deja de lado el aspecto social de esas políticas porque están dirigidas básicamente a la sociedad. Y porque las políti­cas socio-culturales son más innovadoras que las políticas culturales en sí mismas y va­mos a ver porqué.

Cuáles van a ser los ejes que nos parecían como más importantes dentro de ese político cultural, socio-cultural.

El primer eje, la promoción. Se elaboró una política en base también a un eje como es la animación socio-cultural y la producción. Lo que nos da como resultado una política netamente localista y pluralista. ¿Por qué localista? Básicamente porque el diagnóstico nos decía que teníamos una comunidad prácticamente agonizante en sus expresiones, en sus nuevas expresiones o en sus potenciales de expresión que había de alguna manera reeducar, reorientar y no desde arriba sino con un trabajo de participación.

Entonces el gran objetivo de esta política socio-cultural no solamente fue el acceso de la mayoría a los bienes y a los servicios de la cultura, lo que se entiende en términos más técnicos como democratización de la cultura sino lograr la contrapartida del acceso a la cultura, es decir al protagonismo. Lo que se ha dado en llamar la democracia cultu­ral. Es decir que el gran objetivo de esa política socio-cultural sería establecer en deter­minado tiempo, que ya van 6 años una democracia cultural. Con todo lo que implica de acceso y protagonismo, de acción descentralizada y autogestionaria.

Esto nos plantea algo más grave, porque en primer lugar teníamos que conectar la cultura con la educación, la cultura con el tiempo libre, la cultura con el trabajo y la cultu­ra con los medios de comunicación. No podíamos trabajar aisladamente.

Además debíamos capacitar para esa tarea. El trabajador de la cultura no podía ser únicamente un administrador porque básicamente había pocas cosas para administrar, tampoco quedarse con el hecho de ser simplemente un trabajador productor de bienes sino que también tenía que ser un productor, no solamente cultural sino socio-cultural, sumando el área comunicacional. Es decir que en ese momento y en este momento ac­tual lo que nosotros necesitamos son trabajadores de la cultura en todos los ámbitos, porque todavía no ha llegado el momento de la especialización de cada uno para cada sector y por lo tanto una sola persona tiene que estar en condiciones de manejar todas esas áreas.

Es difícil porque la capacitación en las áreas culturales se ha dejado de lado y el país es una prueba de ello. Sobre todo porque se ha encargado las administraciones cultura­les a personas que están ligados a la cultura de alguna manera porque son creadores de la cultura, pintores, músicos, escritores, que terminaban siendo administradores de la ex­presión cultural que conocían.

Nosotros creemos que tiene que prevalecer un criterio mucho más amplio. Sobre todo porque estamos manejando algo muy serio, muy comprometido como es el hecho cultu­ral. Porque más allá de la crisis económica o de la crisis moral que estamos viviendo, básicamente hay una crisis cultural. Una crisis que pasa por la mentalidad de la gente una crisis que pasa por la creatividad de la gente, una crisis que pasa por la solidaridad de la gente.

De alguna manera esas necesidades de capacitación y esa necesidad de conexión de la cultura con otras áreas se fueron haciendo paulatinamente para ir dando cumplimiento a esa política, que lo que está buscando es el bienestar de la gente. No busca hacer la revolución, no busca hacer ningún cambio día y noche. Busca el bienestar de la gente, que tiene implícito, por supuesto, una transformación. Porque evidentemente una política de este tipo es un factor de transformación socio-cultural.

En nuestra tarea primero estuvo la práctica y después vino toda la conceptualización, a cubrir y a dar justamente el cuadro de todas las acciones.

Como primera acción para la instrumentación de estas políticas se crea una Dirección de Cultura y Educación, que es la que tengo a mi cargo, y que no existía anteriormente en la municipalidad, y se trabajaba hasta ese momento con una especie de comisión de cultura formada por esa especie de "paternóster" de la cultura, que existen siempre, en los pueblos o en las ciudades.

A partir de la creación de esa Dirección de Cultura es el primer paso estratégico, diga­mos para la instrumentación de una política. Y así por un lado se van realizando gestio­nes o acciones de manera centralizada desde el gobierno municipal y por otra parte se van haciendo acciones de tipo participativas, o quizás lo podríamos llamar federal en el mismo municipio, es decir actividades o acciones propuestas por la gente o convenidas con la gente. También se buscaron las vías adecuadas para instrumentar la política, por­que como trabajadores de la cultura tampoco le tiramos a los contadores de la Municipa­lidad el mandamiento de las actividades, eso corre por nuestra cuenta.

Nos encargamos de saber cómo financiar las actividades porque no nos quedamos con que no hay presupuesto para determinadas cosas, sino que se busca. Que es otro de los males de la administración pública creer que sacar de las arcas municipales, pro­vinciales o nacionales absolutamente todo el dinero que haga falta. Si no hay, no se ha­ce nada. Nosotros creemos que esto es distinto, justamente desde el gobierno hay que comenzar a arbitrar las medidas para que si no hay presupuesto necesario se consiga un autofinanciamiento.

Comenzamos con los talleres municipales como lugares de creatividad y de recrea­ción. Al principio fueron 3, llegó el momento en que fueron 13 talleres y actualmente es­tán funcionando 8. Los talleres, son talleres de artes visuales, de artes plásticas, de ex­presión, de teatro, de danzas, de música. Es decir un espectro que cubre una importante parte de disciplinas artísticas, y en el que hay una inscripción promedio de 1.500 chicos en el año.

Por otra parte también se le dio forma a algo que era un patrimonio de la comunidad, porque estaba creada desde 1907, que es la banda municipal de música, que tienen to­da una tradición. La Banda con su retreta dominguera, y que luego pasó a cumplir otro ti­po de funciones, es típica de Monteros.

Se crea una escuela maternal municipal, una escuela preescolar que en un primer momento se había pensado para hijos de empleados municipales y que luego ante los requerimientos de la comunidad se amplió. Comenzó funcionando en una casa alquilada con 50 chicos y en este momento tienen 300 chicos en secciones de 2 a 5 años, cuyo edificio se está por terminar a fin de año, obra de la comunidad también y que será tam­bién una escuela municipal primaria. La primera y la única en la provincia, esa escuela suple todas las deficiencias de las escuelas provinciales que hay en el municipio.

Nosotros tenemos muchas escuelas primarias provinciales, ninguna de ellas tiene un gabinete psicopedagógico como lo tiene esta escuela, con fonoaudióloga, psicóloga, pediatra, asistente social que hace trabajo con los chicos, con los padres de los chicos y que a su vez hacen extensión con la comunidad.

De propuestas de la comunidad han surgido programas de espectáculos, de promo­ción de artistas locales. Además están las actividades tradicionales que se siguen reali­zando que hacen año a año como por ejemplo una feria de artesanías que tiene 23 años, un festival de folclore que va a cumplir 25 años, los encuentros nacionales de poe­tas. Son en su mayoría actividades descentralizadas y nosotros acudimos en apoyo de las mismas.

Como un ejemplo de la búsqueda de formas de financiación, porque evidentemente el presupuesto no alcanzaba para todas las actividades surgió la idea a través de una en­cuesta de carácter general que se realizó en 1987 de reabrir el viejo cine Marconi. A par­tir de allí se encaró con apoyo de la comunidad y de los comercios la reapertura de este cine municipal, que nos abastece hoy de los fondos necesarios para las actividades cul­turales. Para que tengan una idea el presupuesto anual de cultura es el 10% del presu­puesto global de la municipalidad y estimativamente en el mes de abril se invirtieron 25 millones en actividades culturales de los cuales el 80% viene del cine y el 20% del presu­puesto municipal.

Volvamos al tema de los talleres porque esa fue una prueba. Además de tos talleres centralizados que funcionan en el Centro Cultural se estableció un sistema de talleres iti­nerantes. Estos talleres van por los distintos barrios a dictar clases o a pasar un rato con los chicos del lugar, son talleres de música o de títeres. De esta manera, se mandan los talleres a los barrios periféricos de Monteros con la finalidad de hacer participar a los chi­cos, brindar una ocupación en el tiempo libre en primera instancia; pero también hay una segunda intención de captar las inquietudes sociales de otro orden. Así por ejemplo, en un barrio se pidió la creación de un taller de costura para hacer una especie de taller co­munitario de mamás y hacer la ropa para los chicos del barrio. También receptamos los pedidos de agua corriente, luz, cordón cuneta y la parte de salud también. Es decir, que el barrio entendió que la cultura no pasaba por el cuadro, ni el bombo, ni la guitarra, sino que justamente pasaba por la calidad de vida. De allí que la tarea del trabajador cultural sea una tarea global y no una tarea parcializada.

En este sentido Monteros es hoy punta de lanza dentro de la política cultural de Tucumán. Y por otra parte se han podido dictar cursos y llevar experiencias a otras localida­des y a otras provincias. Casualmente el fin de semana pasado estuvimos en esta pro­vincia, en Calchaquí y fue muy productivo.

Por último les quería dejar un compromiso que tenemos nosotros con nuestra socie­dad, con nuestra comunidad y las ganas que se cumplan definitivamente los objetivos de esa política, es decir el bienestar de la gente, la felicidad del hombre.

Esta frase es la que nos guía siempre, porque generalmente cuando se habla de la fe­licidad del hombre se la plantea como una utopía. Pero utopía no es una ilusión sino el creer que los sueños no han de realizarse sobre la tierra sin el esfuerzo y el trabajo ho­nesto de todos los hombres. Muchas gracias.

 

PANEL Nº 2:

Expositor:

Osvaldo Raúl Caffaro

Director de Vivienda de la Municipalidad de Zarate (Bs.As.)

Quiero agradecerles la posibilidad de explicar una experiencia más, la que estamos llevando adelante en Zárate.

En esta charla quisiera escaparme de lo técnico y específico de la tarea que venimos desa­rrollando.

En 1983 ganamos las elecciones y se acercan al centro un grupo de vecinos por una muy mala adjudicación de un barrio de viviendas, un barrio FONAVI, donde quedaron más de 500 fa­milias afuera. Y a partir de allí empieza un trabajo de hormiga en la Dirección de Vivienda de la Municipalidad que hoy tengo a mi cargo.

En esto quiero valorizar lo que se dijo a la mañana sobre la necesidad de la práctica para que de ésta surja la teoría Porque si nosotros tenemos una buena base ideológica pero no la sabe­mos adaptar a la realidad la cosa no cierra.

En la práctica hay que organizar a la gente; ver por ejemplo en el área en que me desempeño de dónde sale el financiamiento para que la gente llegue a obtener el resultado que en definitiva sería la construcción de sus viviendas.

Retomando, como la gente seguía llegando y no era del partido formamos una cooperativa donde el gobierno nacional había impulsado con la creación de una secretaría de acción coope­rativa y donde se lo iba a impulsar desde arriba. Sin muchos conocimientos formamos y empe­zamos a elaborar proyectos. Fuimos a la Secretaría de Acción Cooperativa a pedir los estatutos, a movernos, a llevar la bandera, no la bandera roja, pero sí ir adelante impulsando todo este tipo de organización.

Este tipo de organización como lo es la cooperativa o bien la asociación civil sin fines de lucro son importantes formas para abordar problemas como las cloacas, los problemas de agua, luz, así infinidades de necesidades porque no todos tenemos las posibilidades de acceder al gobierno municipal, y éste es un importante canal de participación y de encarar la resolución de problemas.

Actualmente con la cooperativa tenemos dos barrios en marcha uno mejor, otro peor; uno con problemas otro no tantos; pero realmente es una experiencia apasionante porque se van su­mando en este diálogo permanente de ida y vuelta en las reuniones semanales otro tipo de ne­cesidades. En uno de los barrios tenemos una guardería infantil, eso no estaba programado, ni por el gobierno municipal que había sumido con una plataforma electoral, ni por nadie, surge de una realidad sentida por la gente; lo mismo con la infraestructura; ¿de dónde salen los fondos pa­ra hacer eso? En todo momento hay que ver qué línea de financiamiento hay, y adaptar lo que nosotros queremos o lo que quiere la gente en definitiva a esas posibilidades concretas de finan­ciamiento. Por ejemplo hubiese sido más fácil construir la guardería con una empresa; pero en ese momento había subsidio para materiales, entonces conseguimos ese subsidio, organizamos la gente para la autoconstrucción y construimos la guardería. Lo mismo con la infraestructura, la Municipalidad nos prestó las máquinas y con el ahorro de la gente se hizo toda la red de infraes­tructura.

En el caso concreto de la cooperativa estamos a punto de entregar las primeras 49 viviendas y tenemos 48 viviendas más en marcha.

Cuando comencé a trabajar en la Municipalidad en el año 1985, lo hacía como dibujante de planeamiento y no estaba convencido de que sirviera mi trabajo desde allí, pero tenía dos posibi­lidades: irme o quedarme, y opté por quedarme. Realmente quería transformar muchas cosas de allí dentro y pese a ser compañero de los que están en la Municipalidad, tuve que pelear por la Dirección de Vivienda o un Departamento de Vivienda. Ya la cosa era mucho más difícil que tra­bajar con un grupo de gente, en un barrio; sino que ya teníamos que considerar la problemática de toda la ciudad. Entonces, acá quiero introducir algunos conceptos que me parecen esencia­les.

¿Para qué sectores íbamos a trabajar? Zarate es una ciudad de 100.000 habitantes, rodeada de villas de emergencia; donde históricamente hay déficit de viviendas; un déficit crítico de 6.000 viviendas. Y dijimos, vamos a trabajar hacia el sector más crítico que son los que necesitan re­solver su problema ya. Pero para esto había que cambiar el viejo concepto de lo que era la vi­vienda funcional; la vivienda llave en mano y le llamamos “Soluciones Habitacionales" Y "Solu­ciones Habitacionales” no es la vivienda llave en mano, sino que puede ser un lote como primera instancia; la infraestructura; el techo; un par de chapas; algo para que la gente pueda resolver en forma inmediata su problema sin ser la solución definitiva, pero lo que la Municipalidad con sus recursos trate de distribuir mejor lo poco que tiene.

Como Municipio no teníamos fondos para implementar programas, en los primeros años éramos 2 ó 3 personas los que constituíamos una pequeña unidad gestora de proyectos, si así lo podemos llamar. Con 2 ó 3 profesionales donde lo que hacíamos era salir a buscar fondos de la Nación y de la provincia. Políticamente tampoco estábamos en el mejor estado, porque tenían prioridad aquellos partidos que tenían mayor representación.

Pero el tema es, cuál es el concepto que nosotros tenemos de la vivienda, que no es sólo una respuesta material sino como un canal de inserción para desarrollar distintos programas.

Es como abrir una puerta e insertarnos en una sociedad para empezar a ver sus problemas a través de algo concreto que es la vivienda, pero que aparecen otros problemas, acá hablábamos que el canal de inserción en la comunidad es la cultura.

Repensando un poco, lo que estaba diciendo marca el peso que le da el municipio a un área u otra y depende mucho de los funcionarios que están al frente para insertarse en esa realidad. Y porque no decirlo, hay áreas en la Municipalidad, en las cuales cuesta insertarse en la realidad y donde siempre las soluciones son las mismas, donde acá las cosas están cambiando al se­gundo.

Desde esta Dirección empezamos a implementar otros programas, a coordinar otros progra­mas, que van más allá de la vivienda, como en el caso de la educación, el caso de la capacita­ción de los grupos de base; el caso del equipamiento; de la infraestructura; del empleo; de la sa­lud; etc. Todo esto que daba sus frutos, en un determinado momento empezó a recibir fondos y ahí es donde se plantea otro problema: ¿Cómo implementarlo? Acá se acabó la guitarra, se aca­baron los proyectos y hay que empezar a trabajar. Al habernos abierto tanto a la comunidad y al recibir estos proyectos generan un montón de expectativas. La capacidad de respuesta siempre es menor que la demanda que recibimos. Por la sobrecarga de trabajo tuvimos que priorizar un poco hacia donde iban dirigidos esos recursos tanto humanos como financieros.

Y en definitiva va el gran apoyo a los sectores de menos ingresos, a las villas de emergencias donde allí realmente realizamos un trabajo militante todos los días.

Hoy somos 23 personas trabajando, a veces se nos critica un poco porque somos muchos, pero en realidad estamos acudiendo a 1900 familias.

Le decía la otra vez en una síntesis que le llevo al intendente que no estamos detrás del problema, sino que nos estamos acercando a la solución del problema. En estos pocos años tener en marcha 1900 soluciones habitacionales y otras tantas es como estamos corriendo. Y creo que esto no se debe dar en muchos municipios, como socialistas pa­ra nosotros es un orgullo, ir por lo menos emparejando, tratando de restar esa diferencia.

Este equipo lo integran arquitectos, maestros mayores de obra, asistentes sociales, hasta un abogado hubo que poner, y muchas veces el resto del municipio con una estructura tan burocráti­ca lo tuvimos que dejar de lado para poder sacar cosas en nuestra responsabilidad de gobernar.

Lo que quiero destacar aquí, que hay compañeros del PSP, del PSD y del PSCh con muchas ganas de trabajar. Juntos estamos llevando adelante un proyecto muy grande, una experiencia del Banco Hipotecario que tienen financiamiento porque es un programa a su vez en combina­ción con una agencia de cooperación técnica del gobierno alemán para la relocalización de una villa inundable de 264 familias. Este es un caso en concreto de unidad, trabajan compañeros de Rosario, Mar del Plata y de La Capital Federal de los distintos partidos de la Unidad Socialista. Ahora bien la Dirección que está a mi cargo, y que era yo quien hacía y deshacía todas las co­sas, entonces decidimos manejarla en conjunto. Si bien es cierto que la figura que en definitiva implementa hacia adentro y hacia afuera me corresponde a mí, las decisiones políticas las toma­mos en conjunto, hemos democratizado en ese sentido las decisiones políticas tomándolas en conjunto, donde mi voto nos vale 4 sino que vale 1 y donde a veces los compañeros pensaron distinto que yo y respetamos las reglas democráticas con juego claro.

Quería remarcarle ese ejemplo, en donde tenemos que sentamos a resolver problemas coti­dianos, donde hacemos una reunión semanal, que en otros momentos se triplican, porque a ve­ces es necesario reunimos todos los días a la tarde. Esa coyuntura tremenda, esta crisis está golpeando duro, la demanda cada vez más grande y la estructura municipal no está organizada como para darle una respuesta a todos los problemas de la alimentación. Ahora se habla de que a nivel nacional se van implementando programas de generación de empleo a 120.000 austra­les. La estructura municipal está capacitada como para organizar todo este tipo de programas.

El municipio históricamente y en todo este tiempo viene cumpliendo un rol de buen prestador de servicios: agua corriente, cloacas, barrido, pero a esto hay que agregarle la necesidad actual de implementar programas de alimentación porque la gente no tiene alimentos. Ahora tenemos programas de alimentación en marcha y para distribuir lo estamos haciendo con instituciones in­termedias.

Hemos realizado otras obras, donde con esfuerzo nos hemos ganado un lugar en la ciudad. La juventud socialista, por ejemplo, se ha ganado un lugar en la ciudad. Les voy a dar un caso que es con un tema cultural. Hay una plaza donde se veían haciendo espectáculos al aire libre; en un momento esto se tenía que transformar en un anfiteatro municipal, bueno nadie tomaba esa iniciativa y entonces nos movilizamos desde la juventud para formar no una comisión del Partido Socialista proanfiteatro sino una comisión proanfiteatro nada más. Esto nos permitió que se fueran sumando un montón de gente detrás de este objetivo concreto y que en definitiva mu­cho de ellos terminaron siendo afiliados nuestros. Esto nos permitió ocupar un espacio político y en cada acto de cultura muchos de nuestros compañeros tenían que subir al escenario y la pla­za era en parte nuestra porque lo habíamos hecho nosotros y la gente así lo entendía.

Fundamos una Fundación Nuevo Zarate la cual nos permite canalizar fondos de cooperación para proyectos concretos, con los cuales pudimos hacer muchas cosas.

Quisiera parar aquí y poder contestar las preguntas que ustedes quieran hacerme. Muchas gracias.

 

 

PANEL Nº 3

Expositor:

Pedro Pavicich

Jefe del Departamento de la Juventud de la Municipalidad de Rosario

Vamos a tratar de hacer una exposición breve de lo que estamos realizando en el De­partamento de la Juventud de la Municipalidad de Rosario.

Historiando, recién en la década del sesenta el Estado comenzó a preocuparse sobre las políticas para los jóvenes, es a partir de ese momento que el Estado ante el movi­miento político y social de los jóvenes visualiza la necesidad de dar respuesta a las in­quietudes juveniles.

En los primeros tiempos fueron prácticamente políticas de tipo cultural, circunscribién­dose solamente a este tipo de actividades.

En nuestro país no ha habido hasta hace muy poco tiempo un ámbito específico para discutir la cuestión juvenil. Recuperada la democracia se crea una Secretaría de la Ju­ventud a nivel nacional, se crearon diversas áreas de juventud en algunos municipios, pero realmente hasta hoy no existe una política hacia la juventud, o legislación que tenga que ver específicamente con la juventud en forma importante. Es decir, se trata dentro de todos los problemas de la comunidad pero no específicamente. Creemos que esto es necesario por eso a partir del gobierno municipal que comienza el compañero Cavallero se crea en Rosario el Departamento de la Juventud.

La situación de la juventud ya la hemos charlado nosotros en los talleres. Esa etapa tan difícil de tránsito desde la niñez hacia la independencia del adulto se hace aún más difícil ante los problemas de nuestra realidad. Cuando no existen posibilidades de una proyección cierta de la juventud, cuando se genera la frustración, la desesperanza, inclu­sive al decir de mucha gente que trata temas juveniles que la juventud no es sólo una definición meramente biológica sino también una definición social, el hecho de no encon­trar una salida hacia un trabajo, hacia una ocupación específica para una inserción real en la vida del adulto, un poco es como que a la juventud se le coartan las posibilidades de desarrollarse normalmente hacia otras etapas de su vida.

Desde la Municipalidad de Rosario, desde el Departamento de la Juventud queremos hacer una política juvenil, con las limitantes que la crisis nos determina y que hace que muchas respuestas lamentablemente excedan el ámbito municipal, con la participación de los jóvenes a través de sus distintas organizaciones y con aquéllos que no lo están ha­ciendo juntos, experiencias en base a las necesidades reales. Son muchas las cosas que podemos hacer, no podremos nosotros implementar una política de empleo juvenil, pero sí hacer propuestas, discutirlas y concretarlas como lo estamos haciendo generan­do cooperativas juveniles, micro emprendimientos juveniles.

Los problemas financieros son enormes, recibimos una Municipalidad embargada y es muy difícil decir nos dedicamos a políticas de juventud y hay un presupuesto tal para ju­ventud y de hacerlo así nos tendríamos que olvidar de la política de salud y de cosas que lamentablemente en la crisis son más jerárquicas. Entonces, en este sentido, tratando­ de utilizar la menor cantidad de recursos posibles es que nosotros encaramos el tra­bajo. Lo que creemos principalmente es que es necesario crear participación de la juven­tud para resolver sus propios problemas. Es decir, no queremos una política hacia la ju­ventud de decirles éstas son las respuestas que el municipio planifica para ustedes jóve­nes, aquí tienen que insertarse, éste es el canal que nosotros damos, éstas son las co­sas que tienen que hacer.

Entonces nuestra idea es partir de la realidad de hoy, conformar comisiones de jóve­nes pro-Casa de la Juventud en diferentes zonas de la ciudad. Esto ha comenzado ya en la zona norte y la semana próxima tenemos la primera reunión de la zona oeste para ir conformando las comisiones de jóvenes de cada Casa de la Juventud. Creemos que el proceso debe ser a la inversa del que normalmente se ha utilizado, es decir, hacer la ca­sa, pintarla, ponerte una serie de cosas adentro, varios empleados, algunos talleres para los jóvenes y después un empleado que la administre. Esto es lo que no queremos hacer nosotros, conceptualmente creemos que debe ser al revés, es decir, partir de la comisión de jóvenes y que decidan si es necesario o no una casa de la juventud y cuál sería la for­ma, de ser necesaria, de administrar la casa, y cuáles las actividades que les interesarí­an a los jóvenes del barrio.

Así lo estamos haciendo en la zona norte de la ciudad con una cantidad de jóvenes que se han acercado semanalmente, que nos venimos reuniendo un día fijo. Y empezar, más allá de que todavía no tenemos ladrillos porque es otra cosa que vamos a hacer juntos, conseguir los fondos aparte de los que pueda aportar la Municipalidad. Pero ya vamos programando qué talleres queremos hacer, qué actividades recreativas, deporti­vas vamos a hacer en el barrio.

Esta nos parece a nosotros la mejor forma de manejarnos a partir de la realidad de cada barrio, porque van a ser muy diferentes las realidades de los distintos barrios por­que hay composiciones sociales diferentes y de la juventud. Nuestro objetivo es terminar el año con tres Casas de la Juventud funcionando en tres zonas de la ciudad. Cuanto menos radio de acción puedan tener esas Casa de la Juventud, mejor. Mucho depende también de nuestras posibilidades financieras.

Otra cuestión que hace a la participación juvenil —hoy sale en el diario después de casi un mes— es la conformación del Consejo Juvenil de Emergencia. Este consejo lo hemos conformado con las organizaciones juveniles sean éstas partidarias, sociales, re­ligiosas, donde participan el movimiento de scouts, movimientos religiosos, la Federación Agraria Argentina, la Federación Universitaria de Rosario, los partidos políticos, es decir está integrada por al menos todos los jóvenes que tienen una representación regional. Y en este consejo lo que queremos hacer es programar actividades hacia las zonas caren­ciadas de nuestra ciudad, esto es lo que estamos haciendo, nos hemos puesto a trabajar en el barrio Las Flores de nuestra ciudad, una zona carenciada, un barrio que en el mo­mento de los saqueos vivió situaciones muy críticas porque la situación social es muy di­fícil. Estamos empezando a reparar un colegio primario, pintando, colocando vidrios, lim­piando aulas. Y a través de esa actividad en el colegio aportamos a la integración de la juventud del barrio. Para esto lo primero que hicimos desde el Consejo fue convocar a una reunión de todas las organizaciones del barrio tanto juveniles y no juveniles para charlar cuál era nuestra idea, qué es lo que queríamos hacer y de qué manera trabajába­mos todos juntos. Hemos hecho una primera jornada de trabajo donde pudimos cubrir al­gunos de los objetivos planteados con elementos que nos ha brindado la Municipalidad, y estamos un poco a la espera, porque hemos coordinado la actividad con la Secretaría de la Juventud a nivel nacional que nos prometió elementos como pintura, vidrios, etc., para seguir trabajando. Esto creemos que es muy importante y queremos repetirlo en otras zonas de nuestra ciudad convocando al trabajo voluntario a los jóvenes en general y de esa zona en parti­cular. Son maneras, creemos nosotros, de integrar al joven al barrio, de promover en el joven inquietudes diferentes, son barrios muy particulares donde la juventud tiene mu­chísimos problemas por las carencias económicas, donde la juventud muchas veces pa­sa por el costado mientras nosotros nos reunimos, por supuesto, está en nosotros tratar de que la realidad en ese barrio sea diferente.

Estas son las experiencias en lo que hace a la participación juvenil. En lo cultural, por ejemplo, hemos empezado el año con una campaña de murales en la ciudad convocan­do a los jóvenes que quieran expresarse que vengan, traigan un boceto y les brindamos la pintura en la Municipalidad, que fue a su vez clonada por alguna institución y esto ha producido hasta el momento diez murales en la ciudad que realmente nunca se habían visto, es una oportunidad de mucha gente que pinta de mostrarse, de ver lo que hace.

En este sentido nosotros vamos a generar ahora con la Subsecretaría de Salud Públi­ca un concurso de diseño para normalizar los frentes de los dispensarios municipales. Este concurso está dirigido a los jóvenes para que presenten diseños de cómo serían pintados y con algún diseño alusivo a la salud en cada uno de los barrios.

Estamos encarando también, y creemos que va a funcionar muy bien, la primera muestra intercolegial de teatro de Rosario. Ya se han confeccionado las cartas de invita­ción, se ha confeccionado el reglamento, se han tenido contactos con algunas escuelas lo que queremos promover es el teatro en las escuelas, que muchas veces existe por al­guna profesora de literatura o por alguna clase en particular pero en muchos casos no existe; entonces la idea es incentivar a los profesores de las escuelas de teatro de nues­tra ciudad que serían los que dirigirían un poco las obras de esas escuelas, un poco co­mo puntapié inicial que dará la inquietud y se formará después a partir de las escuelas mismas y los recursos y demás para sostener la actividad teatral. Esto desembocaría en el mes de octubre, bueno toda una serie de jornadas de teatro del 8 al 31 de octubre du­rante los días del mes, en representaciones teatrales de los jóvenes de la ciudad, inclusi­ve contarán en su apertura con toda una caravana de todos los elencos juveniles que participen en esa muestra de teatro de las escuelas secundarias y que creemos que va a movilizar bastante la cuestión de la actividad teatral en los colegios que generalmente no es algo que se jerarquice. Promueve a la vez un vínculo con las escuelas secundarias muy importante, un vínculo que nosotros ya hemos tratado de desarrollar a través de otras actividades como es por ejemplo la información del tema del medio boleto.

Hemos encarado un proyecto de un convenio con las escuelas técnicas para la con­fección de cestos de basura por la ciudad; ésta es una ciudad muy grande que no cuenta prácticamente con ningún cesto de basura en parques o paseos de la ciudad. Entonces la intención fue que las escuelas hagan los cestos con fondos que estamos solicitando a empresas de la ciudad, bancos cooperativos. La idea es que se conecte el trabajo de las escuelas técnicas en este caso con las necesidades de la comunidad. Muchas veces pa­ra hacer prácticas en las escuelas se hacen cosas inservibles, la idea es que el trabajo que ellos hacen, que vale, lo hagan para la ciudad. Incluso es muy importante porque se les va a proveer del material que muchas veces ellos no tienen para hacer un trabajo práctico y concreto en las escuelas. Esta campaña la bautizamos "Los jóvenes quere­mos una ciudad con cara nueva" de la misma manera que bautizamos la campaña de murales.

A principio de año nosotros encaramos una campaña de intercambio de libros. Al co­mienzo del año se les crea a los jóvenes el problema de obtener libros, es muy caro, las compra-ventas hacen muy buen negocio, no son baratos. Entonces comenzamos con la campaña “Te proponemos un buen trato con tus libros", que fue una primera parte de di­fundir la donación de libros para formar un fondo para encarar la segunda parte de inter­cambio sin dinero: traían libros que no necesitaban y se llevaban libros que necesitaban. Dio buenos resultados, pero creemos que el año que viene podemos multiplicar su fun­cionamiento en diversas áreas de la ciudad y en las propias escuelas.

Siguiendo en el ámbito de la cultura estamos tratando de organizar la primera muestra de video de realizadores jóvenes de la ciudad. Nuestra intención fue primero el cine, es decir desarrollar la cuestión de los cineastas del cine joven de la ciudad. Lamentable­mente ya casi no se produce cine de estas características por cuestión de costos, le es muy difícil a la gente que estudia costarse una producción, es por ello que hace video, entonces hemos cambiado la idea del cine al video.

En lo cultural hay mucho, está la idea de hacer la semana de los poetas jóvenes, con esto nuestro objetivo es promover hacia el sector juvenil estas cuestiones culturales.

Estamos también trabajando en el área de servicios hacia la juventud, La Tarjeta Jo­ven está muy pronta a salir, no requiere costos de implementación y es algo que en los comerciantes de la ciudad es muy bien recibido, y a su vez lógicamente es muy bien re­cibido en los jóvenes. La Tarjeta Joven lo que prevé es convenios con diversos comer­cios de la ciudad que harán un porcentaje determinado de descuentos para los jóvenes de 14 a 29 años de edad. A nosotros nos compete realizar los convenios, publicar la lista de comercios y los descuentos, actualizadas permanentemente y suscribir a los jóvenes entregándoles una tarjeta de identificación.

Me parece importante que ustedes realicen preguntas y abordaremos las respuestas entre todos. Muchas gracias.

 

PANEL Nº4:

Expositor:

María Esther Linaro

Grupo Ecologista Génesis

Buenos días a todos, en primer lugar como integrante del grupo ecologista "Génesis" les voy a hacer una pequeña reseña de nuestro historial. Hace más o menos 3 años que estamos trabajando. El grupo se formó por iniciativa, en ese momento, de estudiantes secundarios.

Yo soy docente de la Escuela de Bellas Artes de esta ciudad, aparte soy artista plásti­ca, en realidad pintora, pero ahora se usa decir artista plástica. El grupo está formado en este momento por 26 o 30 personas. Tenemos todas las edades, extremas y las interme­dias. El menor tiene 9 años de edad y el mayor 81. Nos mueve la inquietud de consolidar un grupo que se preocupe de los problemas ambientales, dicho desde este punto de vis­ta es una cosa muy general, pero específicamente nos dimos cuenta de que en la parte educativa nuestra población es muy carenciada en temas ecológicos.

Por eso empezamos a trabajar en un principio dando charlas en los colegios, al princi­pio estas charlas eran exclusivamente verbales, de a poco nos fuimos dando cuenta de que necesitábamos materiales sobre todo de tipo visual para mostrarles tanto a los chi­cos de primaria como los de secundaria. Y los mismos integrantes del grupo, aparte son amantes del río Paraná y andan permanentemente por allí, comenzaron a sacar diaposi­tivas con las que armamos un audiovisual y en este momento ya tenemos tres. Uno so­bre la contaminación específica del río Paraná, otro que —es el que vamos a mostrar— es un trabajo que realizamos con escuelas de nuestra zona relacionando al alumbrado público y el tercero que no lo gravamos nosotros es sobre la energía nuclear.

Nuestra primera actividad fue participar, y lo hicimos con muchas expectativas, en el Congreso Pedagógico Nacional. Pero lamentablemente fue una gran frustración porque se convirtió en una lucha entre escuela pública y privada. Pero de todas maneras eso nos sirvió para que tuviéramos bien claro los objetivos a seguir. Hoy en día podemos de­cir que superamos toda esa expectativa y todo el proyecto educativo que empezamos a realizar, yo pienso que desde un punto de vista numérico de todo lo que tenemos que hacer la realidad superó nuestras posibilidades. Nosotros el año pasado recorrimos, in­cluso el material que llevamos también, 26 instituciones educativas, todas en forma gra­tuita, en el que incluimos también el Rotary de nuestra zona. Y en estas instituciones educativas, tanto de nuestro barrio Norte como barrios del Sur de nuestra ciudad, hici­mos una convocatoria con los docentes y con los estudiantes que participaron para que se legisle y por medio de ley se defienda todo lo que ataca a nuestro medio ambiental. Pedimos, así sin asesoramiento legal el delito ecológico. Es decir que contaminar en cualquier faceta, ya sea con productos químicos o al que atenta contra un árbol, sea considerado un delito.

Esto del delito ecológico ha tenido mucha repercusión hasta el punto que ahora todo el mundo habla del delito ecológico y el año pasado tuvimos una invitación en el Congreso­ de la Nación en la que se creó la Asamblea Ecológica Permanente. Y tuvimos la opor­tunidad de llevar los trabajos realizados en las escuelas y también juntamos más de 3000 firmas en los colegios y distintas instituciones educativas que recorrimos.

En este momento esta Asamblea Ecológica Permanente, a la cual pido adhesión por­que el día que concurrimos nosotros se armaron comisiones para trabajar sobre energía nuclear, sobre desforestación, lo que nos prueba una vez más que la ecología se ha con­vertido en un problema social de primer orden. En esta asamblea se pide la adhesión de todos los particulares o agrupaciones que quieran colaborar porque la idea es incorporar a la Constitución Nacional un capítulo destinado exclusivamente al medio ambiente.

Bueno, en cuanto a los trabajos que realmente concretamos aparte de las charlas por las escuelas, realizamos un mural ecologista didáctico que representa una especie de paraíso terrenal pero litoral, es decir que en él hacemos fundamentalmente hincapié en to­das las especies, sobre todo de la fauna que están en peligro de extinción por la codicia del hombre. Gandhi decía una frase que nos parece muy acertada y es que “el planeta Tierra está preparado para cubrir todas las necesidades del hombre menos su codicia”. Y un poco el resultado es lo que nos está pasando a nivel planetario, por supuesto que después tenemos nuestra pequeña tragedia municipal y provincial. Es justamente fruto de la codicia, es no respetar ninguna forma de vida porque de pronto nuestra soberbia nos hace pensar que somos realmente los reyes de la creación, sabiendo que la natura­leza no depende del hombre para subsistir sino que nosotros dependemos de ella. Por eso nosotros proponemos, más allá del amor que uno pueda tener por la naturaleza, que se la proteja por un sentido de supervivencia.

Tenemos algunos proyectos también sobre un Primer Encuentro Ecologista para jóve­nes y adolescentes que prácticamente tiene concreción, y que se va a realizar en este Centro Cultural Bernardino Rivadavia desde el 24 de agosto al 1 de setiembre. Esto lo coordinamos nosotros con la ayuda de docentes de distintos niveles primarios, secunda­rios y universitarios que un poco recibieron nuestras charlas, nuestros materiales y que han empezado a trabajar en su nivel. Pensamos que esta es una cosa inédita y lo vamos a realizar en 10 días intensivos mañana y tarde. Se van a proyectar varios videos educa­tivos para las escuelas, va a ver desde feria de ciencia hasta juegos ecologistas, también crucigramas, ideogramas, en fin todo lo que sea creatividad para que participen todos. Incluso está preparado para los tres niveles educativos porque van a participar alumnos de la carrera de Museología que han realizado un trabajo sobre la contaminación del río Paraná, ya que en este momento hay toda una onda nueva por parte de la Museología que considera no solamente una estatua a la cual le han cortado la cabeza una noche si­no también al medio ambiente porque todo es patrimonio cultural natural. Un poco lo que nosotros estamos viviendo es el resultado de eso de haber dividido o seccionado lo que es la vida del hombre, sus intereses en compartimentos estancos, de pronto el científico no tiene absolutamente nada que ver con el que es político, el político no tiene nada que ver con el que es artista. Creemos que la ecología es una disciplina que relaciona todo porque el factor común es la vida.

También tenemos en carpeta insistir para que de una manera u otra se de lugar a la creación de un cuerpo, así como existen los guarda faunas en la provincia, de un cuerpo que serían de protectores de la naturaleza urbana. Que cumplan una tarea más educati­va que de policía. Incluso que pueda estar formada por gente del barrio que se preocupe por los problemas de su barrio, ya sea las cloacas, la basura, los árboles, etc.

También tenemos mucho interés en modificar la estructura que se conoce como el zo­ológico de la ciudad de Rosario. A nuestro modo de ver, el zoológico tradicional para nosotros está perimido. Tenemos la idea normal desde que nosotros somos pequeños de que tras las rejas tiene que existir una forma de vida para los que han cometido un delito y no podemos mostrar a los niños que visitan el zoológico que los animales que están detrás de esas rejas han cometido un delito. Nosotros quisiéramos transformarlo en una granja jardín con especies de nuestra zona, incluso que no estén encerradas bajo rejas sino en corrales, incluso muchas de ellas en contacto permanente con la gente que lo vi­sita.

También tenemos programado un trabajo de forestación con escuelas de la zona nor­te en la costanera.

Yo pienso que para los jóvenes que están estudiando en nuestro país una palabra que nos gusta mucho a los ecologistas es la palabra "alternativa'', es decir nosotros tenemos que acostumbramos en todo lo que se nos vende envasado, ya sea la información, la propaganda, para tratar de agregarle nuestra transformación personal. Tenemos cosas pre-establecidas como que hay que tener muchas centrales atómicas como los países desarrollados que han caído en esa trampa. Nosotros tenemos que mirar bien desde nuestra capacidad de desarrollo porque nosotros tenemos una naturaleza sumamente pródiga entonces podemos conseguir energía no tan peligrosa. Nosotros no tenemos que caer en la trampa en que los países desarrollados cayeron, ahora ellos están en el proceso de retroceder, de volver a lo artesanal, a lo natural para sacarse la asfixia nucle­ar. Por ejemplo París tiene cinco nucleares a su alrededor y no saben qué hacer con la basura.

Por eso decimos que es necesario buscar "alternativas" para mejorar la vida y hacerla posible, ese es el desafío que debe asumir quienes estudian y que van a ser arquitectos, ingenieros, químicos. Porque es necesario vivir en armonía con la naturaleza y no a ex­pensa de ella. Muchas gracias.

 

TALLER Nº 1

PROBLEMAS JUVENILES EN LOS GRANDES MUNICIPIOS

Como consecuencia de la profunda crisis económica no podemos hablar hoy de "Ju­ventud" como aquella época en la que el individuo se prepara y puede plantearse un pro­yecto de vida. Nuestra realidad obliga a saltar de la infancia a la adultez en busca de re­solver los problemas económicos.

La desocupación

La desocupación es uno de los mayores problemas juveniles, la imposibilidad, de ac­ceder al empleo genera marginalidad social y ésta es una de las causa de la delincuen­cia juvenil.

Las distintas manifestaciones que adquiere la desocupación y el mercado informal del trabajo en América Latina afectan a las dos terceras partes de su población, especial­mente a los jóvenes, que son los que tienen una inserción más precaria en el mercado de trabajo formal, y a los desocupados recientes de más de 40 años.

Esta no inserción en el mercado formal del trabajo trae aparejada la falta de cobertura en seguridad social, impide el acceso a niveles de vida digna, produce la ruptura del proyecto vital, donde el futuro deja de tener sentido; frustración constante con sus manifestaciones crecientes de violencia hacia el interior del núcleo familiar y luego hacia la sociedad toda.

Propuestas

*    Es necesario establecer un tratamiento diferencial en cuanto a las condiciones económicas financieras para las pequeñas unidades productivas (talleres de costura y tejido, hornos de panificación, huertas comunitarias, fábricas de ladrillos, etc.).

*    Favorecer la constitución de cooperativas que no sólo sean prestadoras de servi­cios, sino expresión de principios y valores de solidaridad auténtica, esfuerzo común, ayuda mutua, participación e integración con otras experiencias organizadas de trabaja­dores y vecinos, de cooperativismo autónomo.

*    Lograr la participación de los trabajadores en las empresas, en todos sus niveles, in­dependientemente de que hayan alcanzado a tener representación sindical y no limitada a formas como la integración al directorio.

*    Modificar nuestra legislación en el sentido, ya realizado en otros países, de apuntar a formas de participación como propiedad social, autogestión, cogestión, favoreciendo la organización de trabajadores para absorber empresas con falencias.

*    Estimular y potenciar la participación popular, vinculando acciones a nivel laboral, institucional y cultural, como cooperativas de trabajadores informales, con participación de los municipios y extensiones universitarias, etc.

*    Revertir los procesos de regresión en materia de legislación laboral tales como la re­glamentación del derecho de huelga, ley de empleo, etc.

*  Fomentar la gestación y desarrollo de microemprendimientos, para generar, agrupar a los cuentapropistas en formas cooperativas y articular a sectores subocupados y sin trabajo.

*  Créditos a proyectos empresarios presentados a concurso para jóvenes.

*  Amparar específicamente a los sectores a los cuales la precarización del trabajo ata­ca en forma general: la mujer, los niños, los jóvenes.

*  Promover la creación de centros de formación profesional del joven, orientados a su capacitación en diversas áreas, para facilitarle el acceso a un empleo y proveer de cono­cimientos en materia gremial.

*  Promover la creación de empleos específicos para jóvenes a través del estímulo fi­nanciero a la pequeña y mediana empresa y creación de empleos para jóvenes en el sector público.

Drogadependencia

Partiendo del supuesto que hay que reprimir al tenedor para que el traficante no tenga mercado y de esta manera terminar para siempre con el problema de la drogadependen­cia, en nuestro país, se reprime la tenencia de drogas como un delito "abstracto".

A los jóvenes drogadependientes no se los trata, se generalizó un criterio de repre­sión, se los encierra en cárceles a modo de tratamiento. Este criterio represivo tiene en cuenta una cuestión fundamental: las penalidades no disuaden al usuario o consumidor de drogas, más bien le crean nuevas y más fuertes tensiones que se le suman a las existentes; a mayor tensión mayor consumo de drogas.

Desde otro ángulo podríamos decir que estos mismos jóvenes en una hipotética con­tracultura grupal ignoran que el sistema los utiliza no sólo para el consumo, sino que también maneja los elementos de la subcultura para lograr aniquilar la acción y la capa­cidad de respuesta de la juventud.

A efectos de realizar propuestas en esta problemática, creemos que es necesario tra­tar el tema desde tres ángulos distintos.

1) Promoción y educación del grupo familiar como integrante de la sociedad, tendiendo a la concientización del mismo respecto al flagelo de la adicción (campañas de informa­ción y difusión a la población en general; coordinación con las autoridades educativas de las diferentes jurisdicciones para la realización de campañas sistemáticas entre educadores, educados y sus familias).

2)     Prevención: esto es como trata la sociedad de que el joven no tenga necesidad del consumo de drogas (capacitación sobre la adecuada utilización del tiempo libre; posi­bilidades de empleo).

3)     La solución de drogadependencia, a través de los medios que implementa la sociedad para rehabilitar al drogadicto (coordinación del trabajo que realizan distintas entidades no gubernamentales vinculadas al tema; creación de centros de rehabilitación del dro­gadicto a nivel del municipio.

Si el joven tiene incentivos y se siente partícipe de la sociedad en que vive y no un instrumento utilizado para el consumo, ese joven se sumará a la construcción del país, que todos anhelamos.

Delincuencia juvenil

Un joven sin posibilidades económicas, desempleado, pauperizado, sin posibilidades de llevar alimentos o medicamentos a su hogar, sin posibilidades de estudio, ni de vivien­da, no es un hombre libre. Cuando llega a la cárcel por un delito que se le imputa o co­metió se está incidiendo sobre su menguada libertad.

Delincuencia y marginación van de la mano, el denominador común en las cárceles es que casi todos son gente humilde.

Es necesario distinguir entre la prevención y el joven que ya ha delinquido. También en este último aspecto el más difícil de resolver. Para ello proponemos la coordinación y cre­ación de entes de rehabilitación, en donde se enseñe un oficio y se prepare el joven para su reinserción en la sociedad; pero creemos que es fundamental que estas instituciones traten a los jóvenes teniendo en cuenta las características especiales de cada uno.

En este sentido, los sistemas carcelarios actuales, privativos de la libertad, han de­mostrado su ineficacia, es necesario reemplazarlos por sistemas de puertas abiertas, programas de huertas comunitarias, etc.

En cuanto a la prevención, podemos señalar la generación de posibilidades de em­pleo, la creación de escuelas taller, el subsidio a microemprendimientos juveniles, hoga­res de tránsito, guarderías, etc.

Minoridad: el menor en situación de riesgo

La Argentina tiene 4.200.000 niños menores de 12 años con necesidades básicas in­satisfechas, esto implica una inadecuada satisfacción de necesidades básicas que afecta indeseablemente el desarrollo integral de los menores y sus conductas: condiciones sa­nitarias deficientes, hacinamiento, falta de vivienda, falta de escolaridad, falta de capaci­dad de subsistencia.

En este contexto, más del 40 por ciento del total de los chicos menores de 12 años, carecen de la satisfacción de las necesidades básicas.

La temprana incorporación del chico a subempleos, favoreciendo el contacto con gru­pos que harán en muchos casos de sustitutos de aquellas instituciones, como por ejem­plo, la escuela, encargadas de completar la socialización del niño.

Observando el funcionamiento de los institutos que albergan menores se llega a la paradojal conclusión que los efectos de los mismos parecen estar orientados a proteger el cuerpo social y no al menor en riesgo.

El problema del niño no es sólo del niño, ni culpa de sus padres irresponsables o de­masiado pobres, es culpa y responsabilidad de la sociedad toda, y la sociedad toda no es solamente el Estado, si las soluciones no las dan los ciudadanos mismos estas solu­ciones seguirán siendo artificiales y paternalistas.

Indudablemente si se quiere solucionar la problemática del abandono e institucionalización del menor, hay que atacar el problema desde dos ángulos: uno de carácter pre­ventivo, creando las condiciones necesarias para evitar el abandono futuro. El otro es atender el problema presente, el del niño que hoy está desamparado o desde hace años vive en un instituto.

La vivienda

Es necesario encarar políticas destinadas a paliar la situación de miles de argentinos que no tienen acceso a una vivienda digna (el déficit habitacional se calcula entre 2,5 y 3 millones de viviendas).

Si consideramos que la prioridad del hombre como individuo fue la satisfacción de sus necesidades básicas, hoy en día es la comunidad la que mediante distintas organizacio­nes, intenta cumplir ese objetivo. Es así como el Estado debe intervenir para que esas necesidades sean satisfechas como forma de disminuir, en parte, esta injusticia social.

Evidentemente, la cuestión de la vivienda está problematizada por dos motivos: su es­casez y su mala distribución. Se trata de un problema esencialmente económico, con de­rivaciones sociales y políticas. Por lo tanto la solución hay que pensarla como un eje que pasa por la construcción de viviendas populares, en el mediano y largo plazo, la mejor distribución del existente, en el corto y mediano plazo.

Podemos entonces plantearnos las siguientes propuestas:

         Construcción de viviendas populares en el mediano y largo plazo, con adecuada in­fraestructura (Centros sanitarios, escuelas, etc.)

         Autoconstrucción planificada, donde sus habitantes, en forma autogestionaria, con asesoramiento estatal, logren construir sus propias viviendas, con la infraestructura com­plementaria básica.

         Quitar de la esfera de Turismo a los hoteles-inquilinatos, por no corresponder a alo­jamiento de pasajeros y turistas; obligar a los propietarios a cumplir con la legislación vi­gente y que pasen a depender de la Dirección de Vivienda.

 

TALLER Nº 2

POLÍTICAS MUNICIPALES DE PARTICIPACIÓN

Si bien los efectos de la profunda crisis que vive nuestro país, golpea con crudeza a todos los sectores de las mayorías nacionales, son los trabajadores y la juventud quienes más la sufren.

El panorama que hoy enfrenta la juventud argentina es duro y difícil. Urgente e imperativa­mente tenemos que conseguir la participación de la juventud, no sólo para que ella asuma el rol protagónico que le corresponde en la sociedad, sino para sostener y profundizar el camino de­mocrático a través de una actividad transformadora. Porque estamos convencidos que los pro­blemas de la democracia se resuelven con más democracia. Democracia que será más sólida complementando las formas representativas con formas participativas. Para esto debemos ser capaces de generar mecanismos que posibiliten la participación de los diversos grupos de la co­munidad.

La juventud es la etapa de la vida en donde se combina una gran disponibilidad de energía con la capacidad necesaria para manejarla. Esta energía, o bien se canaliza en función de modi­ficar la realidad existente, o es utilizada en cualquier escapismo que hoy nos ofrece la sociedad de consumo para perpetuar el sistema imperante.

La participación debe tener como objetivo fundamental la transformación de la sociedad. Los jóvenes debemos encontrar en la profundización de la participación una herramienta válida para lograr el cambio necesario en las instituciones de gobierno y en las organizaciones intermedias de la sociedad, para la solución de nuestros problemas. Los jóvenes debemos participar, pero no participar para afianzar lo viejo, sino participar para modificar la realidad, participar para hacer un nuevo país.

En el empeño por erradicar la marginación y la generalizada apatía juvenil, creemos que jue­gan un papel esencial las municipalidades. Convocando a los jóvenes a participar, estamos cre­ando en ellos un sentimiento de responsabilidad, de protagonismo que hace que los jóvenes co­miencen a cambiarse a sí mismos, y a partir de su propio cambio aporten a la construcción de una sociedad mejor, más solidaria y más justa.

La política juvenil que proponemos los socialistas debe estar basada en el apoyo y servicio a la juventud y a sus asociaciones, y no a su tutela y vigilancia La única forma de conseguir la participación del joven es haciéndolo protagonista de la política municipal, poniendo la adminis­tración a su servicio y no al revés. Por otra parte, sólo de esa manera obtendremos un joven ac­tivo y dinámico, que participe desde una perspectiva constructiva y democrática a la vez.

Una adecuada política municipal juvenil y de los socialistas debe convertirse en un instrumen­to de constante transformación social, frente a la tradicional política.

La participación a nivel local constituye una escuela política en la que se aprende a convivir, a construir en el disenso, a articular con la oposición. Allí se jerarquizan las coincidencias por so­bre las disidencias.

En función de lo dicho anteriormente queremos plantear algunos mecanismos que posibilita­rán la participación de los diversos grupos juveniles en el ámbito municipal.

Casas de juventud

En la actualidad nuestras ciudades no ofrecen más que una serie de calles y plazas por las que a menudo deambulan los jóvenes, quienes muchas veces por falta de recursos económicos no pueden acceder a otras formas de pasar su tiempo.

Esta problemática deberá ser tomada. Las Casas de Juventud como lugares naturales de in­tercambio y comunicación entre jóvenes es una forma de abordar este problema.

En ellas los jóvenes emprenden actividades, desarrollándose y evolucionando en su propio me­dio. No para atraer a los jóvenes para que dediquen su ocio a la práctica de actividades totalmente programadas, sino para alcanzar un "tiempo libre" participativo, donde los jóvenes sean los auténti­cos protagonistas, tanto de la planificación como de la realización, donde desarrollen sus inquietu­des y experimenten nuevas vivencias y en donde se formen en un ambiente abierto y crítico. Las Casas de la Juventud no sólo son un instrumento de integración social sino también dinamizadoras de nuevas formas de convivencias.

Una Casa de la Juventud concebida como un lugar de encuentro atrae porque en definitiva es "su casa" (y él la administra y la desarrolla por completo). Una Casa de la Juventud participativa es una auténtica escuela de la democracia.

Creemos necesario la existencia de una Casa de la Juventud, como mínimo en cada barrio o las necesarias y posibles en cada municipio.

Consejos de la juventud

La participación de la juventud se da generalmente en temas específicos y concretos, que tienden a resolver problemas de un determinado sector. Esta forma de trabajo lleva a la natural desarticulación entre las distintas organizaciones juveniles. Esto no permite la existencia de un movimiento juvenil articulado, con pautas comunes y un accionar conjunto, y por otra parte esa misma estrechez de miras reduce la posible efectividad y el alcance de sus objetivos sectoriales.

Como otra cara de la misma moneda, surgen problemas y limitaciones si analizamos la situa­ción desde la óptica de los organismos municipales de gobierno, ya sean ejecutivos o deliberati­vos. Los municipios en general, carecen de un interlocutor válido que abarque la problemática, en la profundidad y generalidad, de la juventud. Así entonces suceden, en los mejores casos, respuestas parciales que carecen de una conexión global reduciendo su efectividad, como ya lo señaláramos anteriormente. Por otra parte los problemas y las inquietudes son acercados a las distintas instancias del ejecutivo u órganos deliberativos, por grupos aislados cuyos reclamos, en algunos casos, son contradictorios con los de otro sector o dentro del mismo sector con los otros grupos, generándose de este modo una visión parcializada de la realidad.

En función de nuestra interpretación de la situación del país y de una profunda convicción de­mocrática, participativa y solidaria, los socialistas impulsaremos la creación de los Consejos de la Juventud, a nivel municipal en todas aquellas comunas que tengamos la posibilidad de hacerlo.

Los Consejos tendrán carácter representativo y participativo, buscando expresar la mayoría de la juventud. Reunirán en su seno a los representantes de las organizaciones juveniles de diversos signos, como lo son las juventudes políticas, estudiantiles, sindicales, vecinales, culturales, depor­tivas, confesionales, de tiempo libre y otras. Por su amplitud se convertirán en el órgano capaz de articular los distintos sectores y grupos que actualmente están trabajando en cada comunidad. Su existencia incidirá positivamente para desarrollar representaciones juveniles en las entidades en las cuales hoy la juventud no se encuentra aún organizada. Creemos que también tendrán la ca­pacidad de comunicarse y servir de interlocutor entre los jóvenes no organizados.

Estos Consejos, que partirán agrupando representaciones juveniles que desarrollan activida­des específicas en diversos ámbitos, posibilitará darte a esa participación una mayor amplitud de objetivos, darle un contenido social más amplio. Permitirá a su vez, coordinar la plantación de metas comunes y las acciones prácticas tendientes a concretarlas. Generando de esta forma, las condiciones básicas para desarrollar un amplio y sólido movimiento juvenil propio de cada comunidad.

Voluntariado

Como jóvenes y como socialistas debemos ser profundamente solidarios e ir transmitiendo en todos los ámbitos donde participamos, el valor de la solidaridad, fundamentalmente en la juven­tud.

La mejor forma de generar un sentimiento solidario entre los jóvenes es manifestar con accio­nes prácticas nuestra solidaridad con los sectores más desprotegidos y los más golpeados por la realidad que hoy vive el país.

Debemos impulsar y llevar adelante en cada comunidad y junto a todos los sectores juveniles formas de trabajo voluntario, que basadas en el principio de solidaridad y con una perspectiva transformadora permitan acercar algunas soluciones a los barrios y sectores que más lo necesi­tan. Además este accionar irá generando nuevos valores en la juventud, que nada tienen que ver con el individualismo al que hoy nos empuja este sistema económico y socialmente injusto.

El trabajo voluntario podremos organizarlo a través de los Consejos de la Juventud o de las Casas de la Juventud, donde estas estructuras existan. De lo contrario deberemos buscar las formas que a través de los municipios nos permitan llevar adelante esta idea.

Son innumerables las distintas actividades que se pueden llevar adelante, a modo de citar al­gunas: mantenimiento y reparación de edificios educacionales, dispensarios, parquización, cam­pañas de vacunación, etc.

 

TALLER Nº 3

POLÍTICAS DE CULTURA Y EDUCACIÓN

La situación cultural actual es producto de nuestro proceso histórico capitalista depen­diente, favorecido por el desarrollo de los medios de comunicación.

Considerando a la cultura como una herramienta apta para efectuar y llevar adelante procesos de transformación social y económicos, propugnamos un modelo cultural parti­cipativo y activo, contrapuesto al esquema pasivo y de mera contemplación como el ac­tual.

El esquema vigente de cultura como espectáculo responde al interés del lucro. Los medios de comunicación son el vehículo utilizado para la expansión del mercado de las firmas que financian los espacios televisivos y radiales. Se crean necesidades artificiales de artículos de consumo y pretendidas "expresiones culturales" que, a fuerza de ser im­puesta por condicionamientos publicitarios, terminan siendo consumidas pasivamente.

El recurso con el cual contamos para superar el actual estado de cosas es la partici­pación. Para posibilitar dicha participación se debe descentralizar, poniendo las decisio­nes al alcance del hombre concreto. Avanzando en este sentido llegaremos a una verda­dera democratización de la cultura.

La experiencia nos indica que es necesario prestar particular atención al marco en el cual desarrollar potencialmente actividades culturales, el mismo debe proteger las expre­siones culturales genuinas de cada comunidad en particular y de la comunidad nacional en general.

La misma debe promover el desarrollo de nuevos canales de participación y permitir que la comunidad haga propios dichos ámbitos en entidades y organizaciones interme­dias (centros cultuales, centros de fomento, bibliotecas populares, etc.)

Todos los programas culturales deben ser llevados a cabo en el marco de políticas ge­nerales, sistemáticas y permanentes; como única manera de evitar los problemas obser­vados de programas de acción alentados por especulaciones electorales


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