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Campamento nacional de la juventud en Amaicha del Valle

CAMPAMENTO NACIONAL DE LA JUVENTUD EN AMAICHA DEL VALLE. PUBLICACIÓN DEL CAMPAMENTO: INTI SOCIALISTA

CHARLA DEL COMPAÑERO GUILLERMO ESTÉVEZ BOERO EN EL 11º CAMPAMENTO DE LA JUVENTUD DEL PARTIDO SOCIALISTA POPULAR. AMAICHA DEL VALLE, TUCUMÁN, 14 DE ENERO DE 2000.

 

Bueno, en realidad, queridas compañeras y compañeros, el agradecido soy yo, porque son ustedes con vuestras demandas, vuestras preguntas, vuestros cuestionamientos, la locomotora que me mantiene en marcha, que me sigue haciendo estudiar, para cumplir con aquello que decía un gran intelectual chino, que murió en las primeras décadas del siglo pasado, que fue Lu Shin. Siempre me piden los compañeros que les tire algún título, lamentablemente los títulos de valor no están en los quioscos, hay que buscarlos o hay que fotocopiarlos. Lu Shin tenía escrito sobre su dormitorio, que tuve la suerte de conocer, una frase que decía: “mientras viva, estudiaré”. Y su cuento corto más conocido, que fue escrito en las primeras décadas del siglo pasado en China, se llama “El diario de un loco”.

Nosotros vivimos una etapa muy difícil, muy complicada, con todo este problema de la globalización. Como si esto fuera poco, como con gran claridad lo planteaba y con gran firmeza –que hace falta– el compañero Rubén, estamos en el gobierno. Sería mucho más fácil no estar en el gobierno, pero la historia que nosotros –como también él lo dijo– hemos ayudado a escribir en este país con mucha fuerza, con mucha convicción, nos ha llevado al gobierno. En donde tenemos más responsabilidades políticas que cargos. Infinitamente más responsabilidades que cargos, porque somos responsables de una herencia, que los otros no tienen, somos responsables de la herencia del socialismo de Argentina, de Juan B. Justo, de Alfredo Palacios, de Alicia Moreau de Justo, de José Ingenieros, de tantos grandes hombres de nuestra historia. Pero también somos herederos de un pensamiento socialista mundial, desde los utópicos a los que hicieron revoluciones con mayor o menor suerte, con más o menos errores. Aquel viejo Marx quien con su análisis del capital en 1850 iniciara una historia importante, un estudio que tiene su valor. Que haya caído Moscú no quiere decir que haya caído Carlos Marx. Porque la gente que tuvo la responsabilidad en Moscú no hizo siempre lo que había dicho, lo que había escrito, lo que había pensado Carlos Marx. Entonces hay muchas cosas de Carlos Marx que siguen teniendo vigencia, que siguen siendo importantes.

Yo les quiero dar un pantallazo del mundo donde estamos y de nuestra patria, donde también estamos y estaremos hasta el final, ustedes y nosotros. Yo estaba ya en las Relaciones Internacionales de un grupo socialista en 1954, año en que fui a Chile. Allí lo conocí a Salvador Allende, a Raúl Ampuero, a Oscar Waiss , tantos amigos que ya han muerto o los han matado. Estando en relaciones internacionales, hemos vivido la experiencia de las cooperativas agrarias, de las comunas populares chinas, de los consejos de fábricas de los países socialistas. Hemos tenido también la suerte de poder hablar en confianza con mucha gente importante de grandes países. Con Chou En-lai, un príncipe de la cultura y de la teoría revolucionaria en Pekín. Y con tantos, por eso les digo a ustedes que hemos tenido mucha suerte porque hemos escuchado, nunca fuimos a sobrar a nadie, aunque pensáramos que algunas cosas no las compartíamos o no estábamos de acuerdo. Siempre fuimos a escuchar para comprender, después podíamos estar de acuerdo en todo o en parte, pero siempre habíamos puesto –y así hay que hacerlo– la máxima fuerza en entender, en comprender. No ser un renegado. El renegado no hace la historia.

Entonces, en dónde estamos. La Argentina: El consumo de droga se triplicó en los últimos diez años de acuerdo a los números de las agencias internacionales y también de las oficinas de nuestro país.

En nuestro país, el país de la carne, el país de los alimentos, la desnutrición y el sida son las dos enfermedades que más afectan a la población argentina. Es decir que en el granero del mundo, como es Argentina, en donde se han superado en los últimos años los tonelajes de las cosechas, estamos en el récord, etc., etc. Acá, como si fuera en las partes más pobres de la India o de algún país africano, uno de los dos principales problemas de salud es la desnutrición.

En este norte argentino, el 50% de las camas de terapia intensiva, no de camas generales, de terapia intensiva, están ocupadas por cuadros de desnutrición. Es decir que en la mitad de las camas hay gente, niños, mujeres y hombres jóvenes, maduros o viejos, que están en peligro de muerte –por eso están en terapia intensiva– como efecto del hambre. Aquí en este norte que estamos pisando.

En materia de sida, el contacto sexual es la principal vía de contagio. Y hemos estado peleando durante años desde la Cámara para que se hagan campañas para el uso del preservativo. Todo ha sido tapado porque la Iglesia no está muy de acuerdo. Y nosotros tenemos que el sida se va multiplicando, crece el número de niños que ya nacen con sida y cuyas madres ni sabían que eran portadoras. Parece el caso, no tan grave, porque allá dejó prácticamente el país sin población, que se produjo en el centro del África.

Ahora vamos a otra cuestión importante: el 26% de los jóvenes de los sectores altos y de los sectores bajos del país –es decir, uno de cada cuatro– ven un promedio de cuatro horas diarias de televisión. Si usamos la matemática, tenemos que cuatro horas diarias de televisión son dos meses al año durante los cuales estos muchachos están bajo el efecto de la degradación y la mugre, que no están haciendo otra cosa, están haciendo un curso intensivo de degradación. El sector medio bajo, la clase media baja, es el sector menos corrupto del país, es el sector menos degradado: éste ve de una a dos horas por día. Evidentemente, el sector medio bajo exhibe los índices de menor degradación de la sociedad. Y se ve en todo, se ve en la integración de la familia, se ve en el número de divorcios, etc. Es el sector que tiene alguna posibilidad, con esfuerzo, con sacrificio del padre, de la madre, de los propios muchachos, que van estudiando, se van sacrificando, tienen una vida con futuro. Los otros viven perdidos, viajando.

Esta sociedad ¿adónde lleva a los jóvenes? A un aislamiento individualista: ‘Yo me arreglo, el otro que se embrome’, y a una gran competencia, para tener mejor bicicleta, mejor patín, después será mejor autito. Pero no tenerlo porque sea bueno o me guste, sino para tenerlo mejor que el otro.

Y acá hay una realidad que es tremenda porque en el pasado se pensaba que la historia progresaba linealmente hacia arriba, que cada año se estaba mejor, que se había progresado, que habíamos descubierto otra vacuna, el avión a hélice, el avión a reacción, el turbohélice, el avión atómico... Seguíamos subiendo, el mundo no tenía freno, mejoraba y mejoraba. Cuando se empezó a ver que al lado de los aviones más rápidos, de la computadora más veloz, de Internet, de todas las maravillas entre comillas, se vive una pobreza y una degradación cada vez mayor en gran parte del planeta. Y no sólo en América Latina, en los propios países desarrollados de Europa hay más pobreza, hay más problemas. En Inglaterra se están muriendo los viejos en los hospitales de Londres porque no se los alimenta. Hoy los diarios dicen que no hay cama en los hospitales de Inglaterra, porque una epidemia de gripe los ha dejado sin camas. Este es el progreso en salud. Donde la gente para operarse tiene que esperar seis, siete, ocho meses, porque no hay recursos. Está en la lista, teóricamente son casos que pueden esperar y dan lugar a los casos de urgencia. Pero no estamos al nivel del desarrollo, del avance que significa haber hecho el túnel bajo el Canal de la Mancha que une Inglaterra con el Continente. ¡Es una obra bárbara! Pero en los hospitales no pusimos tanto empeño.

Y este es un período, un ciclo de baja en todo el mundo y también entre nosotros, porque la humanidad y el país no tienen ideas comunes. No dicen: tomemos todos el gobierno para que, por ejemplo, funcionen mejor las escuelas y funcionen mejor los hospitales. ¡No! ‘Tomemos el gobierno para esto, tomemos el gobierno para aquello, tomemos el gobierno para lo otro’. Si el tipo que llega quiere hacer el hospital, el otro le dice ‘Hay prioridades mayores, hay que arreglar el cementerio primero’. Y salen dos páginas en los diarios ‘No hay lugares cómodos en los cementerios.’

Estamos viviendo un ciclo histórico de baja. Y este período, este ciclo que nos tocó vivir, no lo elegimos, no lo eligieron ustedes y no lo elegí yo, nacimos y estamos aquí. En este ciclo de baja, hay toda una cultura donde escuchamos que los jóvenes dicen que "No hay que estudiar". De acuerdo, un porcentaje dirá esto, otro porcentaje dice: ‘¿Para qué me sirve aprender esto?’ De acuerdo. El otro porcentaje dice que no hay que ahorrar, hay que gastar todo, a cuenta. Ahora, estas ideas ¿de dónde salen? ¿Del vientre de la madre? ¿Le pusieron un cassette diferente? ¿Tienen una parte del cerebro sin irrigación sanguínea? ¡No! Estas ideas se van metiendo día a día a través de los medios de comunicación. Entonces no hay que repetir estupideces, decir: ‘Bueno pero uno es dueño de aceptarlo o no’. Ahora, si a vos te dan todos los días cuatro horas de una droga, vos al tiempo no sos dueño de aceptar más que lo que te meten ahí. Si vos leés los diarios todos los días escritos por la misma gente, vos no tenés más opciones –salvo que seas un tipo medio fuera de serie, inquieto, que estudies en otro lado, que leas otra cosa– que pensar como te lo van dando digerido todos los días.

La vez pasada hace poco, un caso lamentable, lamentable humanamente, pero no lo podemos dejar de tomar porque es una brutal realidad, la de este pobre hombre Diego Maradona. Hace poco, hará un mes, un mes y medio, todos estos vivos del periodismo, que viven del negocio del fútbol, de la venta de jugadores, de la venta de propaganda, de los contratos, de los espacios, de la camiseta, del zapato, del arito... ¿no?: “el mejor deportista del siglo”. Hubo gente que tuvo la honestidad de decir: ‘No, él ha sido un gran jugador de fútbol, no tengo nada contra él, pero me parece que un Fangio, si vamos a ver lo que es un deportista, es más representativo’ Porque el deportista no es un caballo de carrera, vos al caballo de carrera le das ¡prin! Y medís: el que puso tantos metros es el mejor caballo, te muerda, te tire patadas, no interesa, porque él está calificado por su velocidad. Pero para elegir el mejor deportista valoramos también la honestidad, el juego limpio, el ejemplo... mil cosas. Y los otros, un conjunto de irresponsables, a toda la juventud argentina le marcan: ‘Maradona el mejor deportista del siglo.’ Es el hombre a copiar, es el ejemplo que hay que seguir, es el ejemplo que nosotros brindamos a la juventud. Y lamentablemente, pocos días después tenemos todos estos acontecimientos en Uruguay, tan lamentables, y que me duelen tanto, porque él es un producto de esta sociedad que estamos criticando, que ha sido un producto exitoso y ahora es un enfermo, un marginado por la misma sociedad.

Para terminar les digo que en este período, en el peor período de nuestra última historia, los padres en primer lugar, los docentes y las autoridades, no se ocupan del niño ni del joven. Hay excepciones loables, pero la regla es lo que les estoy diciendo, no hay ni una preocupación. Puede haber un gran padre que dé su vida, o mil. Puede haber mil maestras o maestros excepcionales. Pero estamos hablando de centenares de miles, de millones, que no se ocupan ni les importa. No hay en el reino animal especies tan degradadas que abandonen sus crías como las abandona el ser humano. Esta es la verdad, esto tenemos que decirlo, tenemos que repetirlo, para no seguir mintiéndonos. Porque si no, no se cambia, y uno tiene un dolor de lo que pasa.

A mí me duele el país, y ustedes no van a entender lo que es que les duela el país, que les duela la Argentina, va a ser muy difícil que ustedes lo comprendan. Yo hace muchos años leía a un gran filósofo español, Ortega y Gasset, durante la dictadura de Franco, al comienzo de la dictadura de Franco, él decía: ‘tengo un dolor de España, España me duele.’ ¿Qué querrá decir éste, que España le duele? Yo sabía que él no era franquista, que era republicano. Y ahora lo entiendo, ahora lo entiendo porque yo sé que cambiar las cosas de las que estamos hablando demanda mucho tiempo, y también mucho sacrificio. Que se van a cambiar, yo no lo veré, ojalá ustedes lo vean, por lo menos que comience otro ciclo, un ciclo que empiece a subir, un ciclo que deje de caer, aunque no se resuelva todo, por lo menos ustedes tienen la satisfacción de que van subiendo, de que van viendo que las cosas se van arreglando, de a poquito, falta muchísimo, pero bueno, por lo menos ven que no van empeorando cada día como pasa hoy.

Hoy en día, con estas comunicaciones, el 38% de los alumnos secundarios de escuelas estatales y de escuelas privadas –no hay diferencias en ese aspecto– admite que dedica menos de una hora o nada por día para realizar tareas escolares o estudiar en su casa. De cada tres, uno, que va pasando: va a la primaria, a la secundaria, a la Universidad, flotando. En Buenos Aires, sobre dos millones de jóvenes entre 15 y 24 años, que viven en Capital y el Gran Buenos Aires, el 20%, es decir 400.000 –hay que tener idea de lo que representan 400.000 jóvenes– no estudia ni trabaja. Es decir que están en la mejor condición para pudrirse, para ir a parar a lo peor de lo que ustedes quieran elegir. 400.000 solamente en Capital y Gran Buenos Aires. Y la desocupación juvenil a nivel nacional asciende al 27,3 %, es decir el doble del promedio general. En los hogares pobres la desocupación en los jóvenes llega al 50%. Y un joven normal, no todos, pero la inmensa mayoría, que esté tres o cuatro años sin estudiar y sin trabajar, está quebrado. Pierde el hábito, no es un problema del más allá, es un problema de hábito, es un problema de método. Si yo en cuatro años no hago ejercicio ni practico, después no agarro una pelota ni por casualidad, salvo que me peguen un pelotazo a mí. Entonces cuando se tiene a un joven años sin estudiar y sin trabajar se está preparando una bomba. Pero se está matando un joven, se está matando una esperanza, se está matando un futuro. Ellos a veces, como tienen otros valores, hacen otros cálculos, económicos. Porque hoy es el mundo de la economía, aunque tampoco vaya tan bien. Dicen: este joven costaría menos tenerlo en el colegio o darle un trabajo aunque sea subsidiado, que lo que van a costar después las consecuencias sociales de tenerlo enfermo, de tenerlo con sida, de tenerlo como delincuente juvenil, de tenerlo en una cárcel o en un hospital... eso va a costar mucho más que hoy darle estudio o trabajo. Es cierto, pero este no es el fundamento nuestro, porque el joven para nosotros es un ser humano, que tiene derecho al futuro, tiene derecho a su realización, a la educación, a tener un ámbito sano moralmente para crear y para vivir. Ésta es nuestra responsabilidad. No es que yo les diga: hay que vacunar porque sino se mueren y hoy en día un cajón vale más. Esta no es la fundamentación socialista de la vacunación.

En Chile, donde tenemos el domingo una segunda vuelta muy difícil, un millón de jóvenes no se había inscripto para votar. En Chile cuando tenés la edad de votar si querés hacerlo, te tenés que inscribir. Si estás inscripto, votas. Si no te inscribiste, no podés votar. En la última elección, –yo estuve allá, y pienso el domingo ir de nuevo, por una cuestión de solidaridad- en las elecciones pasadas, un millón de jóvenes no se había inscripto. Y las encuestas de todos los lados también dan que a cada vez más jóvenes les interesa menos la política, pero les interesa también menos la democracia. Y esto es un grave peligro si sabemos lo que estamos diciendo y entendemos lo que estamos diciendo. Porque la democracia vive en la convicción de la gente. El día que la mayor parte de la gente le importe un chorizo la democracia, la democracia se cae. Porque no hay un apóstol de la democracia que la mantenga donde no hay gente que pelea por la democracia.

Entonces todos esos periódicos, toda esa televisión, si hacemos un análisis frío, un balance al final del mes. ¿Qué dice?: basura. Mugre. La buena noticia no es noticia. Usted presenta una ley, para hablar de casos concretos, una ley que nuestros compañeros trabajaron con nosotros durante cuatro años, para las personas con discapacidad. Nos costó cuatro años hacerla aprobar en Cámara de Diputados y Senado, y en base a esa ley toda persona con discapacidad tiene el derecho a hacerse atender, a que le den la atención que le corresponde a su discapacidad, en los hospitales públicos, en las obras sociales y en las prepagas. Gritaron como chanchos pero se aprobó. Cuatro años de trabajo de pasillo. Y ya hay juicios que se están ganando, que el juez determina la obligación para la obra social o la prepaga de atender al discapacitado. Esto para millones de argentinos es una revolución, porque hay millones de argentinos con alguna discapacidad, grande o chica, que tienen derecho a que se trate, que se mejore. Esto no fue noticia. Ahora si se cae una enfermera del hospital, se rompe el tobillo: mañana está la foto en primera plana de La Gaceta. Eso es noticia. ‘No cambian las escaleras de los hospitales’... cualquier estupidez. Entonces, todos los días mugre. No hay un ejemplo en toda la prensa, con muy pocas excepciones.

El otro día en este mismo periódico, página de espectáculos, toda una página: ni un espectáculo argentino, una foto enorme –que no se la sacan al Presidente de la República– de una pareja lesbiana que declaraba, cansada por el periodismo, quién le había dado el semen para tener dos chicos. La pareja no era tucumana, es norteamericana, la mayor parte de los tucumanos no tienen idea ni de que existen. Y la foto de un drogadicto que era el donador del semen. Salió hace dos o tres días. Pero la columna de al lado, y la columna del otro lado, son todas noticias de artistas de Estados Unidos, no hay una noticia de un argentino. No les digo de San Francisco de Asís, de un argentino no hay una noticia. Y esto es lo que se va metiendo, todos los días del año. ‘¿Mirá cómo piensa la juventud?’ Sí, pero no fue un cassette que le pusieron en el vientre de la madre, es lo que le ponen los medios permanentemente. Porque conviene. ¿La juventud qué usa? El mismo pantalón, la misma camiseta, la misma gaseosa. ¿Qué dicen los estudiosos de Estados Unidos?: ‘somos la cultura mundial, porque nuestra cultura es la más facilista, es la más fácil, no exige nada’. Es el hedonismo, es decir, la complacencia de lo que a vos te parece. ¿Te pica? Te rascás. ¿No te pica? No te rascás. Y todos usamos el mismo disfraz, porque van todos tras esa caja boba de la televisión.. Pero eso no va sólo al disfraz, va al pensamiento: ‘¿para qué quiero la política? Yo de la política no vivo, que de la política se ocupen los políticos’. Claro, cuando no se ocupan los políticos, viene Bussi. Después te das cuenta por qué era bueno ocuparse de la política. No para hacer la política que hacen los políticos, sino para hacer la política que a vos te parezca, que vos creas correcta, que vos creas justa. Pero para eso hay que estudiar, para tener una propuesta, no un verso. Hay que estudiar.

Ahora, vamos a la educación. Miren ustedes son jóvenes, algunos muy jóvenes, yo les deseo larga vida, para que puedan ver las cosas que yo les digo. Actualmente están los filósofos de la ‘modernidad’. Pero como esto quedaba corto, ahora están los filósofos de lo ‘posmoderno’. Yo les pregunto, y he trabajado hace mucho, hará quince años, sobre el tema de la modernidad, ¿Qué es la modernidad? ¿Teñirla de rubio a la abuela? ¿Qué es la modernidad? ¿Usar una chomba con el escudo de un equipo norteamericano? ¿Ésa es la modernidad? ¿Qué es? ¿Qué plantea la modernidad? ¿Qué camino nos da? ¿Qué nos dice la modernidad para tener menos desocupación, para tener mejores escuelas, para tener más puestos de trabajo? ¿Qué nos dice la modernidad?

¿Y qué nos dice la posmodernidad? Algunos son parlanchines capaces. Ahora hay charlatanes que escriben libros, que están en universidades de Europa. De acá los llaman, les piden contratos, un tipo que está de moda... Sí, guarda la moda. Hay moda buena y moda mala. Entonces todo esto qué es. Los posmodernos dicen lo que hay que estudiar. Lo posmoderno tiene dos bases para el estudio: Computación e Inglés. Que vos no sepas quién fue Belgrano es una tontera, parece que ganó una cosa acá en Tucumán y otra en Salta, la habrá ganado de casualidad o habrá coimeado a los gallegos, ¡qué se yo! Pero ¡guarda con Internet! Éste es más que el Vaticano, y ojo con el Inglés. ¿Y el ser humano? ¿La vida? ¿Los que se mueren? ¿Los enfermos, los que no tienen para remedios, los que no tienen trabajo, los que están en los barrios de emergencia, en la prostitución, en el sida, en la delincuencia juvenil, en el narcotráfico? Que sabemos van todos los días con la moto y dejan el paquetito con la droga... ¿Todo eso? ¿Qué nos dice Internet? Ah, que una chica en Indonesia le llevaba las cuentas a uno que vivía en Nueva York. Pero en Indonesia, por día, se mueren miles de hambre, a lo cual esta chica no arregla ni medio, ni esa posibilidad arregla nada. No estamos nosotros por borrar Internet, ni estamos nosotros por prohibir el Inglés, pero estamos por poner el caballo delante del carro. Sobre todo en la cabeza de la juventud, que es el futuro. Poner las cosas donde corresponden, y poner las cosas como son.

Entonces también se dice, porque hoy está de moda ‘¿Para qué sirve la educación? ¿Para qué voy a estudiar? ¿Para qué quiero estudiar de abogado si después voy a manejar un taxi?’ El estudio del Derecho nunca fue un medio para hacerse rico. El estudio del Derecho es el estudio de las normas, de las leyes, de los principios jurídicos, de la doctrina jurídica. Después se trabaja, pero vos sos una persona que conoce el mundo jurídico, que sos abogado, que estudiaste. ¿Te gustan los contratos de comercio? bueno, con suerte –para todo hay que tener suerte en la vida, incluso para vivir, no nos engañemos– y si tenés condiciones, vas a hacer carrera. Hay mucha gente que yo conozco que no son hijos de grandes abogados, ni nietos de grandes abogados, ni sobrinos de grandes abogados, son tipos que han tomado la profesión en serio. ¿Cómo es la profesión en serio?: –Che, Juan, ¿qué hacés el sábado? –Me tengo que quedar porque tengo que estudiar un caso. –¿Y el domingo? –No sé si voy a terminar el caso. Chau. Y el otro sábado y domingo, lo mismo. entonces, ¡Qué suerte tiene este tipo! Tiene asuntos importantes. Pero el tipo labura, el tipo estudia, el tipo no se rasca. Y ganó este caso importante, y vos le comentás a la doctora: –Un tipo importante, no me robó, ganó, defendió un caso que tenía muy difícil. Y a través del tiempo, vos llegás a Tucumán, a Buenos Aires, donde llegues –Y el Dr. Juan es una garantía... Sí, el tipo tiene plata y otros van de taxistas.

Entonces, el estudio tiene una vinculación con el trabajo, pero el objetivo central del estudio no es la salida laboral. Podés conseguir trabajo o no, eso depende de cómo funcione la economía. Pero vos tenés que ser una persona formada, que pasaste por la primaria, por la secundaria y por la Universidad. Entonces tenés que tratar de decir la menor cantidad de bolazos posible, y ser lo menos chanta posible. Y ser vos, construirte. Ahora que vos me digas, ‘los abogados estudian toda la doctrina y no estudian los códigos vigentes en el país.’ Eso está mal, porque el tipo no puede trabajar porque no conoce lo que se aplica acá, sabe lo que se aplicaba en Francia, lo que se aplicaba en Roma, todo una maravilla, en Inglaterra. Pero el código que está acá en la provincia de Tucumán no lo conoce. Eso no está bien, está mal. Él tiene que ir a los Tribunales , tiene que hacer pasantías, tiene que tener la práctica sí o sí, para aprender. El estudiante de Medicina tiene que estar en los hospitales trabajando, y con el plan nuestro, este compañero de Medicina empieza de mucamo. Y así formaremos al que puede ser un gran director de un gran hospital, porque conoce las responsabilidades, las obligaciones del mucamo o la mucama, después pasa por enfermero, después llega a médico. Pero no empieza por arriba, como también les decía Rubén, porque el socialismo es una filosofía y una educación que empieza por abajo. Por abajo.

Entonces, esto es lo que hay que hacer, y esto es lo que tenemos que decir. Y dar el debate en las facultades. Porque si no nosotros siempre estamos sacando la cola de la jeringa, y al final te clavan la inyección, porque vos no podés ir en contra de lo que está bien. La práctica es necesaria, pero la teoría también es necesaria. Entonces: soy yo aprendí de enfermera, sé lo que tengo que hacer como enfermera, sé los cuidados que debo tener en la ambulancia, sé lo que hay que hacer ayudando en el quirófano, sé todo... No tengo trabajo. Bueno, este es otro problema, pero eso no depende de la Facultad. ¿La Facultad te enseñó? Sí. ¿Sos un tipo útil? Sí. ¿Vos sabés hacer estas cosas? Sí. Es un problema de la economía del país conseguirte trabajo, pero tenés que tener trabajo. Pero no es el problema de la Facultad, no sé si nos entendemos.

Porque entonces ahora viene lo siguiente: ‘Che, pibe, ¿estudiaste en Medicina el descubrimiento que hicieron los suecos la semana pasada? –¿Y a mí para qué me sirve? Yo voy a trabajar de médico acá en Tucumán, jamás me va a tocar una operación de esas, no tenemos aparatos, ¿para qué me sirve?’ Este es el mensaje que se le pasa a la juventud y esto lo repite la juventud en todas las carreras. En el primario, en el secundario y en la Universidad.

Hay un hombre que ustedes tienen que leer, uno de los grandes cerebros de la actualidad. No es moderno, no es posmoderno, pero ha sido Presidente de la Comisión de Europa, es decir, el máximo poder dentro de la Unión Europea, que es la que forman los quince países más avanzados. Se llama Jacques Delors y siendo presidente de la Comisión de Educación ha hecho un informe muy completo que se ha publicado en un libro. Claro, el libro tiene un problema gravísimo: hay que leerlo. Se entiende, está claro, porque el tipo es un verdadero maestro.

Entonces, este Jacques Delors dice que la educación tiene cuatro planteos básicos. Primero: “aprender a ser”. ¿Qué sos vos? ¿Sos un bicho, un consumidor de cerveza, un lector de porquerías? ¿Qué sos? ¿Qué querés ser? Porque acá hay otro tema fundamental, que ustedes se lo deben poner en la cabeza y que es muy difícil, muy difícil porque la gente no se lo pone en la cabeza. Que es que todos nosotros somos, dicen los teóricos, finitos. Esto no quiere decir que seamos flacos, esto quiere decir que empezamos un día y terminamos otro día. No somos eternos, tenemos un límite. La vida lo dirá, durará 20 años, durará 30, 40, 50, 70..., pero somos finitos, esto qué quiere decir, que vos tenés tanto tiempo. En tu mano vos tenés tanto tiempo. Pero lo tenés una sola vez. O vos leés un buen libro o leés un mal libro. O estudiás o mirás la televisión. ‘No, yo hago las dos cosas’. ¡Macana! Porque el tiempo es uno. Cuando vos hacés una cosa, no podés hacer otra. Y cuando vos te das cuenta, así digás: ‘yo voy a ser jugador de basquet’ Está bien, no hace falta que sean todos filósofos. Pero tenés que dedicarte al basquet. Tenés que practicar, tenés que cuidarte si querés ser un buen jugador “ Tengo facilidades, yo soy alto, juego, la emboco...’ Pero ,‘También me gusta patear de vez en cuando, también me gusta tirarme a la pileta’ Te gusta todo. Entonces, ¡guarda! cuando van pasando los años, te traen la cuentita. Dice: básquet, 2; Fútbol, 3; Piletita, 2. Y ¿adónde voy con esto? A ningún lado. Creiste que podías hacer de todo, que podías leer todo.

Un tipo que tuve la suerte de leer cuando tendría 25, 26 años, sobre este tema hizo una cuenta: hay una biblioteca que tiene tantos miles de volúmenes. Entonces supongamos que va a trabajar setenta años dedicándose todos los días a leer ocho horas, puede leer tantos miles de volúmenes. No puede leer ni uno más. Entonces cuando eligimos lo que vamos a leer, estamos también eligiendo lo que no vamos a leer. Esto es matemático, no es cuento del tío ni del abuelo. Esta es la importancia de tener idea de lo que hacemos durante nuestra vida. Por eso, volviendo a lo que decía el amigo Jacques Delors, primero aprender a ser. Qué quiero ser.

Después, “aprender a convivir”. Porque el ser humano tiene que aprender a convivir, no es un bicho de convivencia, el bicho humano va y saca al otro de la teta. Un nene le saca a otro el juguete y le pega un empujón. Yo sé, no es la novela de que ‘tiene sus días, tiene cosas buenas’. No, es lo salvaje, es todo lo primitivo. Lo positivo hay que metérselo a través de la educación. Ahora se plantea que el chico no quiere aprender esto, ¿cuál es el fundamento? Está cuestionado que esto deba enseñarse, ¿cuál es el fundamento de este cuestionamiento? Una mujer muy famosa, Hannah Arendt dice sobre la educación que tiene que tener dos paredes o dos andariveles. Por un lado, la sociedad tiene que enseñarle al joven todo lo positivo de la historia de la humanidad, de lo cual el joven no tiene ni idea. No se le puede ocurrir que no le gusta Leonardo Da Vinci, ir y tirarle un balde de cal sobre ‘La última Cena’. No se le puede ocurrir decir de la Gioconda “esa gordita medio tonta” que van millones de tipos a verlas ‘Qué imbécil el que la hizo, yo pongo la foto de fulanita que es una modelo y está mucho mejor’. Entonces tiene que haber alguien que le enseñe . Esto lo pintó Leonardo, lo pintó en el 1400 y pico, tiene valor por esto, mezcló estos colores... El otro andarivel pasa por el desarrollo de la creatividad que cada individuo pueda aportar al patrimonio de la humanidad. Esto quiere decir que no está condenado a pensar como Leonardo, pero tiene que respetar a Leonardo. No puede ir a las ruinas de los Quilmes y decir: “cuánta piedra, tiremos todo, hagamos una cancha, un auditorio, sería mucho mejor.” NO! Tiene que haber alguien que le diga: Pará la mano, si querés hacer el auditorio hacelo más allá, tenés mucho lugar, pero esto no lo destruyas, tiene un valor, es cultura, son las raíces de las que provenís. No sos una mosca que revolotea, sos un integrante de la humanidad, con todas las grandes cosas y con todas las cosas malas de la humanidad, pero tenemos que saber qué es lo malo y qué es lo bueno.

“Aprender a hacer” es la tercera cuestión. “A ser”, “a convivir” y aquí “a hacer”. Esta es la combinación con el trabajo, es la instancia en que se le enseña a hacer las cosas.

Y “aprender a conocer”. Esto es aprender a estudiar. También sobre esto hay un método. También sobre esto hay una ciencia. Puede ser que haya un loco que se cuelga del techo y estudia con un fósforo, va y se saca sobresaliente; pero esa no es la norma. La norma es que tenés que tener una mesa, prolija, estar arreglado, no estar en la mugre, y un método de estudio. Esto está probado por los científicos, los educadores, los psicólogos de todo el planeta: negros, blancos, amarillos, colorados... De esto, en el colegio, ¡naranja!. En el secundario, ¡naranja! En la Universidad, ¡menos!, ya es una reunión de sabios y así estamos.

Esto del estudio es muy importante, muchachos. Es muy importante. Esto define hoy, y definió hace mucho, la historia de la humanidad y la historia de los diversos pueblos de la humanidad. Si España descubre América es porque hay un conjunto de tipos ahí que piensan que el mundo puede ser redondo, que no es plano como se decía, que vos llegabas al borde y te caías. Entonces gracias a esos cuatro, cinco, diez tipos que desde el convento o no, con Colón fuera italiano o no, desde allí surgía, iba naciendo la idea de que el mundo podía ser redondo. Salieron a navegar, descubrieron de casualidad esto, pero porque tenían la idea de que era redondo, si no no hubieron salido a navegar. Ni con casualidad ni sin casualidad hubieran descubierto esto.

Pero hoy, el mundo se ha complicado. Porque el conocimiento ha crecido, porque la tecnología ha crecido brutalmente en todos los campos. Y el que no sabe se queda atrás. Esto es así. Pero no sólo es así en las personas, en ustedes unos frente a otros. Es así en las políticas, y es así entre los países. La izquierda, el Socialismo, siempre fue el partido del estudio, siempre fue el partido de la biblioteca. Porque como nacimos para hacer más justicia social, decíamos ‘para que este pobre trabajador que no sabe ni que dos más dos son cuatro y lo explotan permanentemente, para poder darle conocimiento para que él se pueda defender, no para que llegue a ministro de Educación, pero sí para que pueda defenderse, para que tenga otras ideas para educar a sus hijos, que son la nueva generación que viene, a ese trabajador tenemos que reunirlo. Y Juan B. Justo, el fundador del socialismo en Argentina en 1896, reunía a la gente en el Centro Socialista o en el local del sindicato. ¿Cuánta gente iba cuando hablaba Juan B. Justo? –de paso, hay un libro que editó el partido, que es la vida de Juan B. Justo, de Dardo Cúneo, que es un valioso compañero socialista– Juan B. Justo que era un sabio en medicina a nivel mundial, que realizó operaciones de cerebro primero que nadie en el mundo. Ese sabio decía: hay tres, yo hablo para los tres. Hay cuatro, yo hablo para los cuatro. La próxima vienen dos, hablo para los dos. Y así hizo el Partido Socialista en este país. Porque la gente dice: ahora es difícil, no es como antes... Nosotros vamos a una reunión, no vinieron: Chau, no hacemos nada. Fueron tres: ‘Y... tres, no dan bolilla, hoy en día la gente está en otra cosa...’, nunca más. Con eso no vamos a ningún lado, con eso no construimos algo diferente.

Toda esta gente que estudió tenía una gran voluntad. Una vez un sabio, un premio Nobel, me agarró –por eso digo que tuve mucha suerte de escuchar a gente importante, pero los he escuchado, los he aguantado. No te creas que el premio Nobel viene y te regala caramelos, te dice: usted que es un cascote, escuche. Y vos: sí, doctor, cómo no. No le vas a decir ‘a mí me trata de igual a igual, somos dos ciudadanos por el artículo tal de la Constitución, los derechos humanos, el Pacto de San José de Costa Rica...’- y me dijo este sabio : “el tema está en la voluntad. Si usted agarra un mechero, de esos que usaban antes los plomeros, y lo pone frente a una chapa delgada y está jugando con el mechero, nunca va a perforar la chapa. Si usted agarra una chapa ancha y no mueve el mechero, lo deja ahí, a la larga usted perfora la chapa ancha.” Y ésta es la voluntad. Acá en el país ha habido grandes profesores que han sido famosos durante cincuenta años, en diversas disciplinas, que cuando fueron estudiantes les habían puesto cinco o seis huevos en una materia. Porque tenían mala suerte, porque no sabían rendir, porque les tenía bronca el profesor, por diversas razones. Y después fueron durante cuarenta años la autoridad de esa materia en el país, porque se dedicaron a estudiarla con toda voluntad, no abandonaron, no bajaron los brazos, volvieron a rendir y siguieron profundizando, y pasaron a la punta. Esta es la voluntad.

A veces la gente se equivoca y cree que la conquista es hacer lo que uno quiere. ¿Sabés quién tiene esa conquista? El perro, el caballo, que anda suelto, ese hace lo que quiere. Ése no puede ser el ideal nuestro. Nosotros tenemos que hacer lo que queremos eligiendo determinados valores para construir, esta es la libertad constructiva, esta es la libertad que a vos te permite ser alguien. ‘No, a mí no me gusta, no lo hago’ ¿Qué te gusta? ‘Hacer lo que quiero, me gusta estar tirado, mirando.’ ¿Lo mismo que hace el perro? Ésta no es la realización. Y hay una frase famosa de un gran cráneo, que lo dice : ‘Vivir de acuerdo al capricho de uno es la peor forma de vida, es la forma de vida más animal, más primitiva. Vivir de acuerdo a una serie de principios, no que te impone nadie, que vos mismo los has elegido, es vivir superándose, vivir realizándose, que es una cosa muy diferente.’ Y hoy en día todos sabemos que el mundo se complica, y que hay que tener una capacidad de estudio para toda la vida. Porque los avances son muy grandes. Entonces vos trabajás en una fábrica, vos sos un médico, pero si no estás haciendo un curso al mismo tiempo en la fábrica de capacitación, te quedás fuera de carrera. Porque el torno este que era súper moderno, de acá a dos años no sirve más. Dicen: ‘Che, José, vamos a traer una máquina nueva. –Y..., pero yo no la entiendo.’ Fuera. En medicina hay descubrimiento todos los días, el médico tiene que estudiar permanentemente.

Hoy hay que tener ya en la cabeza la idea de que no es más primaria, secundaria o media y universitaria. No. Primero tenemos que empezar por el preescolar que es la etapa más importante, que es el estudio del pibe de los 45 días hasta los 5 años. A esa edad le podemos mejorar el funcionamiento de la cabecita que todavía se está formando. Después de los 5 le podemos enseñar un método, enseñar otro. Pero antes de los 5 podemos mejorar el rendimiento de 60 (por decir) a 80. Por eso todo el mundo, donde la gente se dedica y estudia, jerarquiza el preescolar, algunos, los más conservadores, hablan desde los 45 días, y otros, desde el nacimiento. Esta no es una novela de un loco, esto hace años que se está haciendo en el mundo. Y nosotros estamos en babia. Por eso hoy en día hay que acostumbrarse, las facultades tendrán que organizarse diferente, tendrán que tener estudios permanentes, para seguir formándote permanentemente. No irás tantas horas como ibas antes, irás dos o tres horas por semana, pero tenés que estudiar para estar al día de lo que está pasando en el mundo.

Entonces, vuelvo a la política, porque somos políticos. Los socialistas iban siempre al frente de la educación. Los socialistas y la biblioteca, los socialistas con sus pequeños libritos para los cinco trabajadores que habían logrado reunir, los socialistas y la máquina de coser para las mujeres, los socialistas a la campaña contra el alcohol –no me van a empezar a argumentar que ahora las cosas son diferentes–. ¿Por qué? Por que el alcohol degradaba a la gente, el alcoholismo reventaba a los trabajadores. Entonces la doctora Alicia Moreau de Justo, siendo una joven médica, iba a los barrios que nadie sabía cómo se podía meter, a dar clases, conferencias, charlas contra el alcohol. A esa gente primitiva que ustedes no se animan a ir hoy. Yo les digo: vayan a un barrio a hablar contra el alcohol. ‘–Estás loco, nos van a sacar a patadas’. No es verdad, hay que saber plantearlo, hay que saber explicarlo, hay que conocer el tema. Ahí iba la Dra. Alicia Moreau de Justo. Y el socialismo crecía. Porque el socialista de base sabía, en su media lengua, el trabajador socialista, sabía. Los sindicatos eran socialistas porque los socialistas sabían. Los anarquistas, que eran otra división, también estudiaban. Ahora nosotros no estudiamos. Ahora estudia la derecha, tiene sus escuelas, muy superiores a las nuestras, tiene sus facultades, muy superiores a las nuestras. ¿Quiénes van llegando? Ellos. Dos más dos cuatro. En el gobierno de España, la derecha, sabés lo que hace? La compañera va de Ministra o de Directora General de cualquier cosa: la mitad del sueldo se destina a otra gente que no tiene plata y no puede estudiar. Van haciendo una pirámide tremenda por lo eficaz, y por lo que funciona, Ahí tenés en Chile, peleándonos las elecciones. Pero lo que les quiero decir es la jerarquización del estudio que hace la derecha, en todo el mundo. Y nosotros tomamos la cosa en solfa, no le damos bolilla. Nos parece que si exigimos más en el estudio es limitacionismo. ¿Limitacionismo sabés cuál es?: La ignorancia. Esa es la gran limitación: la ignorancia. Esta es la verdad. Y no se puede aprender sin sacrificio, y no se puede aprender mucho sin mucho sacrificio. Es así. Otros lo hacen, y van al frente.

Ahora, nosotros estamos en una situación muy difícil. Estamos en un país con un modelo económico totalmente inmoral, arbitrario, perverso. No hay una cosa más perversa en la actualidad que el capitalismo salvaje que ha aplicado el justicialismo durante los últimos diez años . Esta es la realidad. Bueno. El Socialismo plantea la Alianza, como lo dijo Rubén. ¿Por qué planteamos la Alianza? ¿Para que fuera Diputado Succar? Que es una gran satisfacción moral para todos nosotros después de tantos años de lucha, pero éste no era el caso. No, porque estamos en una situación del país cuya gravedad ustedes no tienen ni idea, cómo no tiene idea el país, e incluso no tienen idea muchos de los que gobiernan en la provincia y en la Nación. Y esta es la verdad, porque la situación del país es absolutamente crítica. Un país que vive en la deuda que ha multiplicado el gobierno justicialista. Entonces dicen los irresponsables, ¿no?, los periodistas todo el día por la radio, la televisión: ¿para qué pagamos la deuda, si es una usura? Y a toda la gente le parece bien no pagar la deuda. Pero a nosotros si no pagamos la deuda, en este momento, se nos corta el oxígeno. No viene un peso más. La gente dice: ‘las provincias son ricas’. Y hace un discurso. Es rica en deudas, es rica en empleados públicos, pero no tiene un cobre. Un país solo no tiene ninguna posibilidad de dar una batalla con la ley. No hay país en el mundo que la haya podido dar. Es como que vos le digas al que te pone el agua: no la pago más. Te corta el agua ¿Y vos qué hacés sin agua?

Acá no vienen préstamos, acá no vienen compradores de bonos, acá no vienen –hablando en criollo– los usureros: acá no hay un mango. No tenemos ni para escuelas, ni para hospitales, ni para créditos para la pequeña y mediana empresa, ni para crear un puesto de trabajo. No tenemos nada. Esa es la situación en que hemos recibido el país. ¿Qué hacemos? ¿Nos vamos? Decimos: ‘Arréglense ustedes, métanle para adelante... Volvé Carlitos, arreglate, yo no me comprometo con esto’. Creemos que no es una actitud responsable. Es mucho más cómoda. Si hoy cae un chico en un accidente y hay que amputarle una pierna no decimos ‘Lleváselo a otro, porque nadie me va a aplaudir porque le corte una pierna.’ Quién sabe si alguna vez después de mucho tiempo alguien dirá: menos mal que estaba Estévez que sabía operar y me salvó, si no me hubiera ido en sangre. Pero eso, quién sabe, de acá a muchos años. Pero cualquier tonto que diga: “se podría haber salvado sin cortarla”, conviene enseguida ese argumento. ‘Ha visto, ese infeliz lo amputó, se podría haber salvado, conozco un caso en el Chaco...’ Y en seguida salen a relucir todos los casos y todos los macaneos.

Nosotros acá pusimos impuestos. Entonces se inventó ‘el impuestazo’. Todo el país, las compañías de transporte aumentaron mucho más que el aumento de combustible, las compañías de gaseosas aumentaron el doble que el importe del impuesto, aprovecharon el impuesto para robar más. Ahora, dice uno: ¿Cómo es posible que yo gane 2.500 pesos y pague el Impuesto a las Ganancias y el usurero, que tiene un millón de dólares en el banco a plazo fijo, está bajo un quincho, va a cobrar la plata y no paga un centavo de Impuesto a las Ganancias sobre esos intereses que él cobra? ¿Sabés por qué es así? Porque si vos le ponés un punto de impuesto sobre el interés, la mayor parte de los depósitos a plazo fijo que están en el país se van. Y te arman un desastre en los bancos que se te viene todo abajo y durás una semana en el gobierno Mirá la danza que tenemos hoy en Ecuador, que termina tomando el dólar como moneda.

Entonces, estamos en una jaula. Bueno, tenemos que organizarnos para ver cómo salimos de la jaula. Nosotros estamos trabajando hace más de diez años, a nivel mundial, con compañeros economistas de todo el mundo, generando nuevas ideas contra los capitales usureros del mundo, contra lo que llaman los técnicos ‘los flujos de capital especulativo’ que suena más elegante. Y bueno, desde que empezamos hace más de diez años hasta ahora, hemos avanzado. Hemos avanzado en la concientización. Ya hoy en el mundo, sin ser de izquierda ni socialista, mucha gente dice: hay que cambiar al Fondo Monetario Internacional, hay que cambiar al Banco Mundial, tienen que tener en cuenta las consecuencias sociales de sus políticas. Antes, eso no lo decía nadie. Lo decía un extremista. Hoy se va diciendo. Y ahora falta que se diga mucho más para que esto se haga.

Esta es la función del socialista. No salir diciendo: ‘Machinea es una porquería.’ Porque Machinea ha hecho lo que ha podido, y además no estamos en un gobierno socialista sino en un gobierno de coalición, donde tenemos que llegar a un acuerdo. Claro que cuando viene el impuesto todo el mundo habla del impuesto, aumenta el pasaje o la coca-cola y todo el mundo habla de eso. Pero nadie habla de dónde venimos, no hay periodistas que digan de donde venimos, adónde estábamos. Ellos cobraban igual antes que ahora en el negocio de la mentira, y plantean las noticias de la forma que más calienta. Nosotros veníamos –y esto explica por qué el Socialismo tomó la punta de hacer esto sin ir nosotros de Presidente, ni de Vice, ni de nada– por nuestro país, por nuestras ideas, por el futuro que son ustedes, nuestra juventud, por nuestros hijos, porque sabíamos adónde íbamos: íbamos a Colombia. ¿Sabés lo que es Colombia? Es donde vos no sabés dónde termina la mafia y dónde comienza el poder, donde la mafia está en la casa de gobierno. Son recibidos en la casa de gobierno como fue recibido Yabrán ¿O vos creés que Yabrán fue a tomar un café? Fue recibido por las vinculaciones con la mafia que éstos tenían. En todos los aspectos, adonde vos rasqués.

Y nosotros, los socialistas que sabemos lo que no saben los radicales, en general, ni los compañeros del Frente Grande: que íbamos a Colombia, y que de Colombia no salíamos, decidimos ir en la Alianza. En Colombia llevan cuarenta años intentándolo y no pueden salir. Miles y miles de muertos cada día. Entonces, claro que creemos que el Presidente es decente, y lo defendemos por ser decente. Sí tiene su criterio que muchas veces, la mayor parte, no son los criterios del Socialismo, pero era el presidente posible. Si iba Estévez Boero por tercera vez candidato a Presidente, llegábamos para apagar las luces, pero: ‘No hicimos ninguna concesión: planteamos la expropiación de los monopolios, anular todas las privatizaciones...’ Todo bárbaro, pero: 30 votos. Y seguíamos yendo a Colombia.

Ahora que pasa, están los que los filósofos llaman ‘los negadores’: el Perro Santillán. Porque yo creo que hay que empezar a hablar en concreto, no siempre estar hablando en el aire. Dale que va, total qué le interesa a él de dónde sale la guita, adónde va la guita y qué se hace. Que estaban muy mal pagados los municipales de Jujuy, es cierto. Que le deben a los municipales de Jujuy, es cierto. Que es una barbaridad, es cierto. Que en Corrientes había una crisis total, es cierto, creada por el menemismo. Que hacía tres meses que no cobraban, es cierto. Que estaban haciendo manifestaciones en la ciudad, es cierto. Pero también es cierto que al día siguiente a la asunción del gobierno de la Alianza, casualmente estábamos compartiendo un almuerzo con el Ministro del Interior Storani, me dice: Guillermo, tomaron el puente. ¿De golpe se les ocurrió tomar el puente, el primer día de gobierno? Con la tragedia de dos muertos, que nosotros fuimos los primeros en pedir que se investigue, porque no se sabe quién los ha matado. Pero es un puente internacional, es el puente que une el tráfico carretero de Brasil con Chile, el Mercosur. No podés tener el puente parado, se pudren mercaderías, se para el tráfico, son barcos que están esperando en el Pacífico para cargar, son barcos que no se pueden parar. Yo estoy de acuerdo que tampoco se puede estar sin cobrar el sueldo, pero también es cierto que parando el puente no fabricamos la plata para cobrar el sueldo: multiplicamos problemas. Hagamos conciencia, hablemos con la gente, hagamos movilizaciones, y sobre todo, pongamos a la sombra a los delincuentes que llevaron a Corrientes a esta realidad, porque faltaron de Corrientes millones y millones de pesos.

Entonces ¿qué hacemos nosotros? ¿nos metemos en la cueva? ¿nos vamos al diario y sacamos declaraciones, hacemos un volantito? O jugamos y decimos qué opinamos, qué no opinamos, es decir, asumimos un lugar para que la gente vea en el Socialismo –como lo ha venido viendo en los últimos años– una fuerza que participa en el gobierno, que asume responsabilidades; que no son sólo buenos muchachos para festejar el 9 de Julio con un locro; o que piden festejar otra vez el 20 de junio y el 17 de agosto el día que corresponde; que no son sólo buenos muchachos que salvaron de la muerte a miles de jóvenes argentinos porque dijimos –y pusimos la cabeza porque ahí no te tiraban con mandarinas– ‘No a la subversión, no a la guerrilla’ porque por ese camino no se va a ningún lado, porque la historia del mundo nos enseña que ese no es el método. Y no fue aquí tampoco y nos costó la vida de miles de jóvenes que creyeron que la cosa era de la noche a la mañana. Y nos costaron miles de cerebros que se fueron de las universidades y están por todo el mundo, y que no vuelven. Y nos costó estar adonde el país está.

Entonces nosotros también tenemos la responsabilidad de no callar. Porque no elegimos la carrera para hacernos los burros, que para eso estaríamos en los cerros. Elegimos la carrera para marcar un camino. Para eso tenemos que hablar, tenemos que decir, sea una cosa simpática o no sea una cosa simpática ¿Hay que amputar la pierna? Hay que amputar la pierna, si estamos seguros. Porque si no se nos va el tipo en la gangrena. Nos insultará toda la familia, nos insultará el enfermo, pero sabemos que salvamos esa vida, que es nuestra obligación. Y otra gente en el tiempo comprenderá que esa fue la forma en que se salvó esa vida. No se puede estar en el chantismo: ¿qué le digo al diario, qué le digo a la radio, qué le digo a la televisión? Le digo lo que pienso. Le caiga bien o le caiga mal. No voy a ser un idiota y me voy a poner a insultar a la madre de todo el mundo, pero tengo que decir lo que pienso. El socialista dice lo que piensa sin calcular cómo cae, si viene bien o viene mal. Porque con ese cálculo no se forma un futuro, no se hace conciencia, no se hace escuela.

Los profesores, los maestros del facilismo ¿qué hacen? Degradar al joven. ‘Ah, cómo lo quieren los chicos, es como un chico más’ Pero él no tiene que ser un chico más, él tiene que ser el maestro, si es un chico más es un irresponsable que de lo único que es responsable es de la degradación de esos chicos que tiene a su cuidado. ‘Ah, no, yo no me voy a hacer odiar por los chicos’ Si a vos no te van a votar para un concurso de popularidad, vos tenés que enseñar, formar, educar. Nunca Juan B. Justo pensó que lo que decía caía bien, que no convenía. Alicia Moreau de Justo, tampoco. Ingenieros, tampoco. Alfredo Palacios, tampoco. ¿Todos eran tarados? ¿Los piolas son los Miranda? Creo que si pensamos así tenemos el mate medio confundido.

Por eso hay que leer. Hay que leer otras cosas, hay que leer de otras tierras. Hoy por ejemplo en Argentina se reproduce el mejor periódico español, que es El País. Sale todos los días. Vale 1,20. A partir de la semana que viene va a salir La Repúbblica, que es el mejor periódico italiano. Vale 20 centavos. Yo no digo que ustedes no compren el diario de acá –que lo tienen que comprar para saber lo que pasa– y se hagan especialistas de lo que pasa en España o en Italia. Ustedes tienen que vivir aca. Pero, de vez en cuando ¿me entendés?, de vez en cuando, un pesito, lo comprás para saber qué se dice y qué se piensa en otro mundo, que es muy diferente a lo que decimos y pensamos nosotros, y sobre todo, es mucho más serio y responsable. Podés comprarlo una vez por semana en el local del Partido, en el local del barrio. ¿Una vez por semana es mucho? A lo mejor una vez cada quince días, pero levantemos la boina, que nos entre un poco de oxígeno, no vivamos intoxicados con el veneno de todos los días de los medios de comunicación.

Recién hablábamos de Colombia: en Colombia hoy se mata por 25 dólares. A los muchachos desocupados que tienen moto, o se les presta, la moto y una pistola para que pasen y maten a fulano, que es dirigente político de la oposición, que es un narcotraficante de la otra banda, que es un comerciante que no quiso pagar la protección para que no le rompan la vidriera. A ese ¡bang! Veinticinco mangos. De eso no es consciente la gente. No es consciente de lo que es mantener la democracia, débil, llena de fallas, llena de limitaciones que tenemos nosotros, pero acordémonos de lo que era la dictadura, acordémonos de los muertos, los torturados, los desaparecidos. Si se cae una cosa viene la otra, no hay una tercera posibilidad que es la república de los dulces, o Disneylandia. Eso no existe: si se cae una cosa viene la otra. Como los socialistas lo sabemos, y como los socialistas lo hemos sufrido muchas veces en el mundo por equivocaciones de no sumar, de dividirnos, de decir: ‘Yo no me quemo con los radicales, chau!’. Y el problema no es que vos te quemes o no, eso históricamente vale muy poco, el problema es que vos pongas el hombro para zafar ante una situación de una Colombia para ir a construir otra cosa. Éste es el problema. Vas a tener que explicar el impuesto y volver a explicar esto y aquello. Si vos te ponés en la vereda de enfrente no tenés ninguna responsabilidad, no hacés nada, gritás todo lo que querés, cuando terminaste de gritar, con tus tres compañeros, te vas para tu casa. ‘Listo, ya cumplí mi función revolucionaria’.

Revolucionario no es el que grita, revolucionario es el que cambia la realidad. Algunas veces la realidad se puede cambiar muy fuertemente, como hizo el gran maestro Ho Chi Minh en Vietnam: le ganó a los franceses, le ganó a los americanos, treinta, cuarenta años de laburo, en aquellos años, en aquellos países y en aquellas condiciones. El Che, nuestro compatriota, al cual le rendimos homenaje por su coherencia entre su pensamiento y su acción, y al cual conocimos, estaba totalmente equivocado. Creía que eso se podía repetir aquí en Bolivia, y lo mataron rodeado de seis personas, o de siete o de diez. Date cuenta, eso es un fracaso total. Lo seguimos llevando, lo llevan mis chicos, como lo lleva el mundo, como ideal de pureza, como protesta frente a la mugre, como una reacción de la juventud del mundo. Bueno, me parece bien, no vayan a salir con la camiseta de Hitler, me parece bien, pero, pensemos que una cosa es la historia, sepamos la historia, estudiémosla, y otra cosa es la realidad de todos los días que estamos viviendo nosotros, donde las cosas son diferentes.

Acá hay una batalla, acá hay una lucha entre los que tienen mucho y los que no tienen nada. El Socialismo está en la defensa de los que tienen menos o nada. Pero la lucha de hoy no se da tomando un barrio, o tomando la comisaría, poniendo una bomba en el aeropuerto. La lucha de hoy se da en la cabeza de la gente, la lucha de hoy se da en la cultura. Y un día un revolucionario –hoy ya creo que está equivocado– pero me decía una cosa interesante, que sirve a lo que estamos hablando: Raúl Castro. Hablábamos de la capacitación en una conferencia, del estudio, y decía: “Esta mochila no te la pueden robar; con esta mochila cruzás un río y no se moja; esta mochila es tuya y la manejás únicamente vos, y no te la puede robar ninguna fuerza por más grande que sea”. Y esta mochila es la cultura que tiene cada uno. Pero nuestra idea no es marchar solos. Lo exitoso es si vamos muchos y bien acompañados. Da más laburo, claro pero es lo correcto: hacer conciencia. Qué escuela queremos, qué universidad queremos, qué régimen de trabajo queremos. Demos el debate, repartamos volantes: los socialistas piensan esto. Y en la medida en que más gente piense como nosotros, tendremos más fuerza.

No hay que hacer una campaña de afiliación mecánica, de afiliación por la gauchada: ‘Haceme la gauchada, firmame la ficha, ¿total quién se va a enterar?’ Ese no es el trabajo. El sentido importante de la campaña de afiliación está en que cuando firme una ficha le digo para qué la firma, qué pensamos nosotros, qué queremos hacer de este país, qué queremos que haga la Alianza. Y para eso necesitamos ser más, y para eso se tiene que sumar él o ella, joven o jubilado. Pero la campaña de afiliación tiene importancia si damos el debate. Si el resultado es 100.000 fichas, son 100.000 debates que ha dado nuestra juventud –y los no tan jóvenes también, porque también tienen que laburar, si no se vuelven panzones–. La batalla que hay que dar son esos 100.000 debates de por qué el Socialismo, de por qué era valioso Palacios. Cada uno en su media lengua, no van a ser todos filósofos, gracias a Dios. Pero esto es lo que hay que llevar, esta es la campaña.

Hay que leer, muchachos, los clásicos. Esto es lo último que les digo y los dejo ir a comer. Hay que leer los clásicos, que ya pasaron 200 , 300 , 400 años, y tienen el fallo de la Historia. Por eso es clásico, por eso dura. Vos decís: pero acá hay un buen escritor. Macanudo: que lo lea el que tiene tiempo. Yo lo leo a Sábato, que para nosotros los argentinos es un sabio. Hay un libro que tiene cosas cortas, de fácil lectura: Antes del Fin, de Sábato.

En este mundo en que escriben todos los chantas sobre globalización, globalización y socialismo, tercera vía, cuarta vía, quinta vía. Pará la mano: sobre Tercera Vía, el Partido ha distribuido un trabajo de un compañero francés, es media página de un diario, donde está clarísimo lo que es la Tercera Vía. Chau. Es importante que vos tengas claro eso. Si vos tenés tiempo, te gusta, querés comprarte diez libros sobre Tercera Vía, nadie te lo prohibe, pero por lo menos sabés dónde estamos parados.

El socialismo de hoy, el socialismo de mañana, el socialismo de ayer: momentito. Escribe Juan Pérez, Juan Bondiola... que dios lo lea, que los lea el padre y la madre de Pérez, y a Bondiola, la abuelita: yo no tengo tiempo. Yo tengo que leer a Norberto Bobbio, el más grande politólogo –es decir, especialista en política y filosofía- de Italia, y uno de los más grandes del mundo, junto con otros ha escrito un librito chiquito, que todo lo que ustedes piensan y discuten todos los días ellos también lo discuten de una forma muy interesante, que se llama ‘La izquierda en la era del karaoke’. Muy claro, muy corto.

Y después, si alguno le gusta romperse la cabeza –hay que rompérsela, porque sino no se avanza demasiado– está el humanista más grande de hoy, que es un vienés que se llama George Steiner. Y cuyos libros figuran en los programas de las facultades de Humanidades de Europa. ‘Presencias Reales ' que estoy leyendo es difícil, muchas páginas tengo que leerlas tres o cuatro veces. Y vamos aprendiendo.

No hay otro camino, estamos en una situación política difícil, va a haber muchas discusiones de todo tipo. Hay cosas importantes que se están haciendo bien y que el periodismo no las trata, con toda mala fe. Por ejemplo: toda la historia las Fuerzas Armadas tuvieron un régimen especial de jubilación. Hoy estamos tratando, con muchas posibilidades, de sacar este régimen que es algo injusto, y en la crisis que vive el país, algo sumamente insolidario. Ahora no hay un diario que lo resalte, lo que no se animó a hacer ningún gobierno lo hace el gobierno de la Alianza. No. Claro, vos sos gobernante de la Alianza, estás en un límite de las cosas, no podés agarrar una radio o un canal de televisión y decir: ‘Miren, no se dan cuenta, por primera vez dejamos a la milicada sin jubilaciones especiales...’ Porque sos responsable también del orden, de mantener el orden en los regimientos, de que la gente lo acepte, con toses, pero que lo acepte. Entonces hay muchos casos en que no podemos hacer nosotros la gran propaganda porque tenemos limitaciones

En tanto la oposición ahora en manos del justicialismo que nunca tuvo ética, en toda su historia, desde Perón hasta acá, sale ahora a criticar el aumento de la edad de jubilación de las mujeres dos años. No sé. Pero hay que hacer los números. ¿Ellos qué hicieron?: Aumentaron la edad de jubilación de los hombres cinco años, de 60 a 65, y lo calcularon para que cayesen después de su gobierno. Tenés este otro chiquito acá, muy elegante, de Córdoba. Aumenta las jubilaciones. ‘¡Qué gesto! Si lo hizo De la Sota ¿por qué no lo podemos hacer?’ Porque de acá a un mes pasa la Caja a la Nación, y la que tiene que pagar es la Nación. Está tan mal el país que a lo mejor yo tampoco le puedo decir a De la Sota lo que les digo a ustedes para que aprendan. Porque por ahí necesitamos tres votos de Córdoba para tener quórum en la Cámara. Entonces tengo que pensar en lo que quiero sacar en la Cámara como gobierno, y no en el gusto de tirarle un cascotazo en la cabeza a De la Sota, que para eso no estoy, estoy para sacar leyes que nos vayan permitiendo mejorar.

Este es el camino, como tantas veces lo dijimos, queridos compañeros. En los momento que se juega la juventud a las grandes motivaciones, a los grandes éxitos, al gran ruido, al gran bombazo, como dicen ahora: a la gran ‘movida’; el trabajo de estos compañeros albañiles, reconstruyendo un país quebrado, juntando el ladrillo que se puede, poniendo un poco de portland, y empujando y poniendo el hombro, parece tonto. No es brillante, no tiene ‘gancho’ como dicen los periodistas, no tiene interés. Sin embargo lo gris es lo que construye los grandes edificios, los grandes hospitales, los grandes diques, y lo que ha construido el Socialismo en el mundo. Muchas gracias.

 

RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS DE LOS COMPAÑEROS

Con respecto al sida, yo creo que nosotros debemos dar nuestra batalla. Que como todas las batallas se da a diferentes niveles. Los compañeros legisladores de una provincia presentarán proyectos para que se haga una campaña instruyendo y difundiendo el uso del preservativo, para que la gente se haga el test de detección del virus para tratarse, para decir que el sida es controlable. Para el compañero que está de concejal en una ciudad o en un pueblo, bueno, empuja la campaña en esa ciudad, en ese pueblo. Y nosotros que estamos en un barrio, que somos compañeros del Partido, que no somos diputados ni concejales, evidentemente en nuestro barrio haremos nuestro volante. Si lo podemos firmar con la vecinal, lo firmaremos con la vecinal o con la cooperadora del barrio, si no lo podemos firmar –vos tenés que tratar siempre de sumar– si no podemos sumar a nadie, por un motivo o por otro, sacaremos nuestro propio volante dirigido a la gente. No hay otra forma. Si trabajamos bien, yo tengo confianza en que se puede avanzar mucho en las campañas de esclarecimiento y de prevención del sida.

Pero no hay que estar esperando que lo hagamos en Buenos Aires. Todo el mundo lo tiene que poner en marcha. Si vos lo tenés en dos o tres provincias va a ser mucho más fácil empujarlo en la Nación, si vos lo tenés en dos o tres localidades va a ser más fácil empujarlo en la provincia, y si vos lo tenés en dos o tres barrios va a ser más fácil empujarlo en la localidad. Esto es así. Con los pesos que tengamos, los volantes que pongamos, pero que el Socialismo Popular esté presente en los problemas reales de la gente, y no solamente cuando hay elecciones o cuando hay que votar. Que la gente nos conozca porque llevamos inquietudes y propuestas todo el año y no solamente en fecha de elecciones.

El asunto de Garzón. Yo sé lo que piensan todos, o muchos. Y les tengo que decir cómo es la realidad que vemos nosotros. Nosotros saludamos el pedido de extradición , al igual que los procesos que se dan aquí contra los que han robado criaturas, por ser un avance en un concepto, en una conciencia de justicia que se sigue planteando, que la Justicia no se queda con el brazo corto, que sigue a pesar de que pasaron veinte años, que sigue porque la gente lo reclama. Eso nos parece a nosotros, como pauta cultural, una cosa sumamente positiva. Pero, está la otra cara de la moneda, están las leyes de cada país. Entonces en esto nosotros no podemos equivocarnos en pensar de una forma cuando decimos que la extradición de Pinochet pedida por España era un triunfo para la Justicia de la humanidad. Ahí quedamos. Y no dijimos más nada, que es lo que les voy a decir ahora yo a ustedes. Porque tampoco tuvimos la responsabilidad de firmar nada. Pero hay una realidad: cada país tiene sus leyes, buenas o malas, pero son las leyes que puede tener ese país, que la realidad de ese pueblo determina. Históricamente es así, sean leyes que nos gusten o sean leyes que no nos gusten. Y la situación de Chile, es muy difícil. Estamos viendo que para un gran candidato, no para la Izquierda, para la Centroizquierda, como es Ricardo Lagos, tenemos grandes posibilidades de perder las elecciones. Porque por lo menos la mitad del pueblo de Chile es de derecha. Y existe, están ahí, no los podes matar. Porque Bobbio te dice: vos tenés que elegir dos caminos con las cabezas, o las contás o las cortás. Entonces como yo creo que nadie puede plantear cortar las cabezas de la mitad del pueblo de Chile, tenés que contar las cabezas y lo que opinan. Yo he estado hace dos o tres años, vamos permanentemente a Chile, yo he estado cuando murió un miembro de la junta de la dictadura, y la foto en los diarios, la foto de Pinochet yendo a la capilla ardiente, bueno, a vos te parecía que estabas durante plena dictadura, por el espacio, el lugar y la jerarquía que le daban a la noticia y a la foto de la gente de la dictadura. Eso es Chile. Entonces nosotros no podemos forzar las cosas, además porque es un verso, porque no podemos hacer nada.

Yo creo que ahora, como una colaboración –fijate lo que te estoy diciendo– como una colaboración del gobierno inglés a la candidatura de Lagos, ha salido en estos días la posibilidad de mandarlo de vuelta por motivos humanitarios de salud. Y esto salió antes de las elecciones para influir en las elecciones. Porque ustedes tienen que tener la cabeza abierta para pensar que la gente piensa muy diferente que nosotros, y de muchas formas diferentes. Acá en la Argentina, en mesas con gente instruida, cuando se sabía que iba a ganar la Alianza, antes de las elecciones, me decían: ‘Digame, Doctor ¿no habrá un lugar para Menem? Perder este hombre con la capacidad que tiene ¿no habrá un lugar para darle en el gobierno?’ Y el tipo era un tipo común, normal, de clase media. No era menemista ni pariente de menemistas, ni nada. Y vos tenés que contenerte para no decirle cualquier disparate, pero él te lo planteaba de toda buena fe. Son formas de pensar. Como ustedes vieron el apoyo que tiene Cavallo, con todo lo que hizo, mucha gente lo apoya y no tiene de idea de lo significa el plan Cavallo, pero le gusta la prepotencia de Cavallo, el autoritarismo de Cavallo, la forma de plantarse. Y opina por eso.

Nosotros creemos que hay que respetar la ley. Nos parece que la cosa está encaminada para que Pinochet vuelva. Nos parece que son todos versos lo que se está diciendo en los diarios todos los días, de que lo esperan sesenta juicios, o cuarenta o cincuenta. Porque hay una realidad: él es senador. Mientras no le saquen los fueros, no lo puede juzgar nadie por ningún motivo. Ésta es la realidad. Ni tampoco un miembro del senado chileno puede admitir, sea socialista, comunista o lo que sea, que a un senador en Chile lo metan preso afuera sin que el Senado lo desafuere o lo juzgue. Ésta es la realidad.

Entonces acá en la Argentina, siguiendo con la pregunta, y, habrá que analizar caso por caso. Acá hay delitos, como el asunto de los niños, que se mantienen en pie. Hay otros delitos que judicialmente está condonados, están perdonados por leyes. Vos, sin modificar esas leyes, no los podés juzgar. Y aunque modifiqués las leyes, tampoco los podés juzgar porque la ley no es retroactiva. Estos son todos principios jurìdicos que son así, porque si no, si cada cual puede hacer las leyes, ponerlas, cambiarlas, meterlas, terminás en un caos. Entonces, nosotros, qué haremos los socialistas: apoyaremos la profundización del tratamiento por la justicia de estos pedidos de extradición. Pero, con franqueza les digo que no van a ser todos los casos así, porque hay casos que ya están perdonados por la ley, que no se pueden cambiar. Podes cambiar la ley, pero no podes cambiar el caso, el que se acogió al perdón que le daba una ley, así vayas a apelar al mundo, lo perdes.

Y también hay que ver –porque hay que pararse, muchachos, en el equilibrio– como el otro día me dijo un tipo, no acá, sino en Europa, que Garzón es una estrella. Hubo muchos jueces italianos que también fueron estrellas. A los tipos vos le pones el fierrito, y es el dueño de la justicia del mundo. Pero contra Franco y todos los responsables de las violaciones de los derechos humanos en España, no hicieron nada, ni ha planteado Garzón nada. Yo les digo lo agradable y lo desagradable para que lo pongamos en la mesa. Porque esto, vos no podes ir a una mesa de gente seria del mundo, y decir cualquier cosa, porque te paran de entrada porque tenes que tener un mínimo de argumentos para plantear las cosas.

Nosotros los socialistas, lo que estamos haciendo ahora, estamos pidiendo a partir del primer día de sesiones ordinarias que se mande al Congreso la ratificación del tratado contra los delitos de lesa humanidad que fue aprobado en Roma. Argentina lo firmó, pero el Congreso todavía no lo ratificó, y el Ejecutivo todavía no lo mandó al Congreso. Esto es un gran paso adelante para la humanidad, pero también de aquí para adelante, no se puede aplicar ese tratado para atrás, como no se puede aplicar ninguna ley para atrás.

Acá me tiraba un compañero, que está bien luchar contra el sida, pero qué pasa con el hambre. Qué pasa con el hambre: hay que ver en cada lugar qué pasa con el hambre. Qué se pueda generar. El hambre se soluciona con trabajo. El trabajo no se va a crear con las leyes laborales, el trabajo se crea con crecimiento. Y el crecimiento se crea con plata que se ponga. Si acá a Tucumán viene la gente y pone plata para montar diversas fábricas, hay trabajo para tanta gente. Esas familias salen del hambre. Si no viene plata para montar nuevas fábricas, no hay puestos de trabajo y la gente sigue en el hambre. Se podrán crear planes, le podrán dar cien pesos mensuales del ‘Plan Hambre’ o del ‘Plan trabajar 200’ o 150 pesos del ‘Plan Te doy una mano’. Nada de eso es solución real. Para el que agarra los cien pesos, no es una pavada como para el que no lo necesita, es otra realidad. No alcanza para la canasta, ni para esto ni para aquello, pero son 150. Para el que no tiene nada, es una mano. Ahora, si no se pone en marcha la economía –que no se va a poner en marcha ni en un mes, ni en dos, ni en un año– no va a haber puestos de trabajo. Y en las provincias que hay desorden, que la Justicia no funciona, que se tiran tomates en la Cámara... Ahí no viene un mango. Esa es otra realidad. Dura, pero es la realidad.

Acá viene la pregunta de Pymes, Mercosur, empleo, apoyo, etc. Todo esto es un caos, porque no hemos estudiado el Mercosur ni nosotros, ni los brasileños, menos los uruguayos y menos los paraguayos. Esta es la cosa. Acá se trata de hacer un proceso de integración. Hay que estudiarlo en serio, hay que ver cómo se forma, quién lo maneja, qué pone cada país, en qué se beneficia y en qué se perjudica cada país. Y ponerse en marcha. Hasta ahora ha sido todo un tironeo, un tira y afloje, dame seis meses más de ventaja para esto, tres meses más para aquello. Y así va el Mercosur. No ha avanzado como un proceso de integración. Argentina tiene que integrarse sí o sí, porque en este mundo Argentina sin integración no tiene posibilidades de existencia. Esto es así aquí y en el resto del mundo, y por eso se está avanzando en uniones regionales. Pero hay que hacerlas con seriedad, hay que hacerlas pensando en los países, y no la pueden hacer las grandes concentraciones de capital pensando en ellos. Dentro de eso está lo que se puede planificar para la pequeña y mediana empresa. Ahora se está discutiendo su apoyo por parte del Banco Nación, tendremos que verlo, la verdad es que todavía no se conoce, qué se va a hacer. Pero es un tema que nosotros apoyamos, la pequeña y mediana empresa, por un concepto de país, del interior, por los puestos de trabajo que generan, pero exige un estudio en serio, profundo, de ver lo que pasa en cada lugar para apoyar a la pequeña y mediana empresa.

Antes de que se mojen todos, miren, yo creo que los Eneros, a pesar de todos los problemas y de que siempre todo es superable –que los colectivos no se rompan, y todas esas cosas– es algo muy importante. Que tiene toda una idea, que siempre se puede mejorar, pero nosotros somos la única organización que estamos llevando cada año 400, 500 compañeros a conocer su país –que la mayor parte no lo conoce, porque prefiere irse a Brasil si tiene un mango, y no a los Valles Calchaquíes, que son raíces de nuestra cultura–. Como otras tantas partes, ¿no? Se prefiere ir a joder a Bariloche una semana como viaje de estudio, y no ir a conocer los grandes lugares culturales, de paisajes, en fin, que tiene nuestro país. Todo esto es parte de la sociedad podrida. Contra eso está el gran esfuerzo del Socialismo Popular, fundamentalmente de la Juventud, que lleva ya 11 años realizando este campamento. Contra viento y marea, con gobiernos amigos o gobiernos enemigos, los hemos hecho a corazón y a pulmón. Y los seguiremos haciendo. Queremos que sean mejores, que sean más orgánicos, que se discuta más, que se debata más. Creemos que cada año va mejorando, pero que hay mucho por mejorar en esto, como en todas las cosas, Creo que hemos avanzado mucho y que es una gran realidad. Algunos se irán pensando en la gordita de la panadería. Está bien. Otros se irán pensando en lo que les contaron los compañeros de otra federación. Otros se irán, en parte, con el debate de la Juventud. Otros se irán con una tarea importante, como ha sido el periódico, muy serio, muy responsable, y todos los días. Porque, decía Ingenieros, que lo fácil es sacar el primer número del periódico, pasar del cuarto es muy difícil. En todas las aventuras juveniles: ¡saquemos un periódico! Bueno, salen dos o tres. Después, chau. Importante lo de la radio, y podemos ir sumando otras cosas. Yo creo que hay que seguir conociendo el país. Como los socialistas somos los que festejamos el 9 de julio, el 20 de junio, el 17 de agosto, hay que seguir conociendo el país. Los socialistas tienen que ser la gente que más conoce el país, que más conoce su historia, y es la gente importante. Vez pasada, estábamos en la Cámara en una reunión y mencioné la revolución de los Siete Jefes en Santa Fe –‘¿Qué es eso?’ me preguntaron. Porque en realidad es el antecedente revolucionario primero en la Argentina, que siete criollos de Asunción hacen en Cayastá. Y como siempre, los matan a los siete. Y los siete no habían matado a nadie. Esta es la revolución de los Siete Jefes, es un antecedente importante de la lucha por la independencia, y me parece que un miembro del Congreso tiene que conocerlo. Y todas esas cosas las plantea el Socialismo, porque sin raíces, muchachos, sin raíces, no hay flores ni frutos. Entonces la gente que tiene raíces culturales, esos pueden dar frutos y flores.

Y paso a la otra respuesta del estudio y los viajes. Bueno, te meten en cada cosa como vaya, no hay un decreto que a mí me haya elegido para viajar alguna vez u otra vez. Lo que pasa es que hay que trabajar, estar listo, y bueno, vendrá la voluntad de la gente para que diga: el que más sabe de esto, el que más trabajó este tema es este compañero. Puede venir otro que te gane, yo soy el más viejo pero no soy el único. Acá la compañera, como les decía ayer, María del Carmen Viñas, de Mar del Plata, ha viajado muchas veces, es la Vicepresidenta de la Internacional de Mujeres; está la compañera acá de la Juventud, que también ha viajado, estamos peleando por mantener un cargo en la IUSY; y muchos compañeros que están acá han viajado a reuniones a México, a diversos lados donde ha existido la necesidad de estar presentes. El compañero Succar me acompaña mañana para viajar a Chile, a ver qué es lo que pasa allá, vamos con una delegación. Hace un mes, cuando perdimos la otra en Uruguay, fuimos con dos mendocinos. Ahora va a ir un tucumano y un santafesino, bueno, se va viendo. No hay un decreto para ver cómo se hace, pero, el que más pone el lomo, el que mejor lo pone, tiene más posibilidades.

 

Bueno, y ahora queridos amigos: al agua.

 


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