Acerca de la Universidad II

TEXTO DE LA CONFERENCIA PRONUNCIADA POR HECTOR JOSE CAVALLERO EN LA FACULTAD DE CIENCIAS BIOQUIMICAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO, EN JULIO DE 1971

 

El Bioquímico que el País Necesita

El tema central de esta charla es analizar el plan de estudio de la carrera de bioquímica y el rol que debe ejercer el bioquímico en nuestro país, como integrante del equipo de salud.

En nuestras facultades los planes de estudio se elaboran sin tener en cuenta el medio al que deben aplicarse y sin entender que el profesional de las Cs. Médicas, sea cual fuere su especialidad, debe ser un miembro más en un equipo de salud.

Nosotros entendemos justamente, que ambos aspectos deben constituirse en puntos de partida para la formación del bioquímico que el país necesita.

No obstante, la salud es un problema indivisible y también su atención. El que sean numerosas las personas que ejecuten las acciones destinadas a satisfacer esta necesidad, no es un hecho fortuito. La subdivisión en distintas profesiones se ex­plica solamente en función de las diferentes necesidades que la población tiene y de la limitada capacidad humana para aprender y adiestrarse en el manejo de la enorme cantidad de técnicas a utilizar. El equipo de salud es entonces, más que un ideal, una necesidad imperiosa.

El personalismo y el culto a la profesión cualquiera sea ésta, deben desaparecer en pro del trabajo cooperativo. El equipo de salud no es sino un órgano especializado, que se debe a la comunidad por la cual tiene sentido.

Para el enfoque que haremos es necesario además tener en cuenta otro concepto. Los avances desarrollados por la Medicina, tanto a nivel científico como tecnológico, especialmente durante el presente siglo (las vacunas, los métodos de diagnós­tico precoz, como así también el descubrimiento de la causa de numerosas enfermedades, fundamentalmente las infectocontagiosas), han cambiado el viejo concepto de la medicina cura­tiva, por uno mucho más amplio que es el de la medicina pre­ventiva.

No se trata ya de la medicina para el enfermo, sino de la conservación y preservación del hombre sano y de la detección de las enfermedades en el inicio de su desarrollo.

Este concepto de prevención escapa incluso al campo es­pecífico de las Cs. Médicas, ya que sobre él influyen aspectos económicos-sociales que hacen al bienestar del hombre, tanto físico como psíquico: alimentación, vivienda, régimen de tra­bajo, saneamiento ambiental, educación, recreación, etc.

Definidos estos conceptos que creemos esenciales, tratare­mos de analizar la formación y función del bioquímico, entrando previamente en el estudio de las diferentes formas en que se realiza la atención médica a los habitantes de la República Argentina.

En líneas generales existen en el país cinco tipos distintos de servicios de prestación médica: privada, obras sociales, mutuales, medicina prepago o por abono y medicina estatal.

MEDICINA PRIVADA: Este tipo de prestación médica está determinado por las posibilidades económicas del paciente, ya que los servicios de asistencia recibidos, son retribuidos me­diante el pago al profesional. Por ello, el paciente pasa a ser simplemente un cliente.

Esta modalidad transforma la enfermedad en una fuente de recursos económicos.

La medicina curativa, en este tipo de ejercicio, sufre las limitaciones que emanan del poder económico del paciente, ya que sólo se le podrán realizar análisis, exámenes radiográficos, etc., si el paciente puede pagarlos.

La planificación de la medicina preventiva, partiendo del ejercicio privado de la profesión es imposible.

La realidad económica que viven las grandes mayorías na­cionales en nuestro país, determinan que el ejercicio privado de la medicina tienda a desaparecer, porque no puede ser afrontada por los trabajadores y la gran mayoría de los sectores medios.

OBRAS SOCIALES: son entes de derecho público, depen­dientes del Estado. Su finalidad médico-asistencial se restringe a determinados sectores de la sociedad y sus recursos provie­nen del aporte del Estado y de los afiliados. Existen en el país un centenar y medio de obras sociales con un total de 4.000.000 de afiliados aproximadamente. Las repetidas crisis económicas que ha sufrido el país hacen incierto el futuro de éstas.

Veremos luego, que, por nuevas legislaciones, la Obra Social pretende ser tomada como elemento de base en la asis­tencia médica de trabajadores y empleados del país.

En las Obras Sociales no existe la medicina preventiva y la curativa está cada vez más limitada por la falta de recursos económicos.

El deterioro económico de las obras sociales las ha llevado, en los últimos tiempos, al cobro de órdenes para consultas, análisis, radiografías, etc., hecho que incrementa la inaccesibili­dad a un tratamiento curativo eficaz por parte del paciente.

Las obras sociales no están integradas en ninguna planifi­cación nacional, provincial ni local.

MUTUALES: Son entes de derecho privado a cargo de los afiliados.

Ante la imposibilidad económica de distintos sectores populares de acceder a la medicina privada o el recurrir a una medicina estatal deficiente, grupos sociales determinados co­mo gremios, colectividades extranjeras, sociedades de socorros mutuos, han organizado mutuales con el fin de dar solución a la asistencia médica de sus afiliados.

En un inicio ofrecieron medicina curativa a bajo costo obtenida a expensas de la escasa retribución de los profesionales del arte de curar y de la utilización masiva de servicios de la­boratorios, radiología, etc.

La situación económica del país y las grandes inversiones necesarias en equipos médicos, laboratorios y demás elementos, las ha llevado a situaciones de quebrantos económicos que les impide solventar una correcta atención médica. En líneas generales se presentan en éstas los mismos defectos que he­mos visto en las Obras Sociales.

MEDICINA PRE-PAGO O POR ABONO: Son, en general, organizaciones constituidas con fines de lucro. Explotan tanto a profesionales del arte de curar como a los enfermos.

El gran número de abonados con que cuentan muchas de ellas, se debe al número de ciudadanos argentinos que no tienen acceso a la medicina privada, no están protegidos por obras sociales, ni se sienten protegidos por la estructura hospitalaria actual.

Muchas mutuales, que no pueden afrontar la atención médica de sus socios, realizan contratos con estas entidades para no desaparecer totalmente.

Como las obras sociales y mutuales, no planifican ningún tipo de medicina preventiva y no están integradas en ninguna planificación nacional, provincial o local. En síntesis, no realizan ningún aporte trascendente a la solución del problema de la salud.

MEDICINA ESTATAL: Comprende la que está a cargo de organismos nacionales, provinciales y municipales, la última sólo en las grandes ciudades. La situación actual de los orga­nismos mencionados es una consecuencia de la política seguida en materia de salud pública, especialmente a partir del golpe mercenario de 1966, ya que la salud pública es considerada como una erogación y no como inversión.

Por ello, los hospitales nacionales se comienzan a transferir a las provincias, no para que éstas planifiquen mejor en su ámbito la tarea asistencial, sino para desembarazar al presu­puesto nacional de una “erogación” más. Las provincias en muchas oportunidades no pueden receptarlos dentro de su mal distribuido presupuesto y considerándolos también como una erogación tienden a traspasarlos a los municipios los que, ante idéntica situación, los privatizan o previamente los transfieren a la comunidad, paso intermedio a la privatización.

Paralelamente, los servicios asistenciales son sometidos a ahogos presupuestarios que le impiden así, no ya la acción de una medicina preventiva nunca realizada, sino un mínimo de funcionamiento. Como producto de ello se produce un déficit en todo el mecanismo de atención y dicho déficit es usado como fundamento para la privatización.

Dentro de este sistema los laboratorios bioquímicos no progresan de acuerdo con el avance de la Bioquímica como ciencia y de la tecnología aplicada a ella, limitándosele ade­más, por el presupuesto que se le asigna, la realización de análisis considerados costosos (no hablamos de un dosaje de gases en sangre, de un lipidograma o de un proteinograma por electroforesis, sino de un simple dosaje de colesterol o de ácido úricos). Los salarios que perciben los bioquímicos dentro de este sistema están por debajo del salario mínimo vigente en el país.

Dentro del desmantelamiento y mutilación de los servicios hospitalarios estatales, la bioquímica ha sido golpeada con mayor fuerza, ya que se le dio menos importancia que a otros servicios como el del médico, el de cocina, el de lavadero o el de jardín.

Tomando como ejemplo cualquier hospital vemos que hace veinte años contaba con veinte médicos y dos bioquímicos; hoy, ese mismo hospital, cuenta con cincuenta médicos y los bioquímicos siguen siendo dos, a pesar del aumento de incidencia de la Bioquímica dentro de la Medicina.

Actualmente, generada por la promulgación de las leyes número 18.610 y 18.980 surge un nuevo tipo de prestación médica. Estas leyes, referidas ambas a las Obras Sociales, tienden a estructurar un sistema de cobertura —la asistencia médica dentro de ella— para todos los obreros y empleados que se desempeñan en relación de dependencia.

Se creó el Instituto Nacional de Obras Sociales como organismo de aplicación con carácter de ente descentralizado en jurisdicción del Ministerio de Bienestar Social. (Ley 18.610).

Por estas leyes, las actuales Obras Sociales Estatales, paraestatales mixtas y sindicatos deberán crear sus propias obras sociales, siendo financiadas por el aporte obligatorio de obreros, empleados, jubilados, retirados, pensionados y patrones.

Con estas medidas el gobierno no tiende a solucionar el problema de la salud pública. Por lo contrario, al desentenderse, se continúa con la política de liquidación anteriormente mencionada.

Por este nuevo tipo de organización médica quedarán sin protección asistencial grandes sectores de la clase media que no están en relación de dependencia y los propios estudiantes a los que ya se les limitó su obra social.

La medicina preventiva queda nuevamente en el olvido. La planificación y coordinación de la salud pública será dejada en miles de entes autónomos que evidentemente no podrán planificar nada.

Si la Medicina Privada establece diferencias de acuerdo con la situación económica, este sistema es aún peor porque introduce elementos de diferenciación dentro de la clase tra­bajadora.

Así, un sindicato económicamente poderoso como la U.O.M. podrá tener (como ya tiene en la Capital Federal) los mejores policlínicos del país, mientras que un sindicato con número reducido de afiliados, como el sindicato de Barrido y Limpieza de Rosario, no podrá reunir los elementos mínimos para el de­sarrollo de la asistencia médica.

Este es, en apretada síntesis, el panorama de los distintos tipos de prestación médica vigentes en nuestro país.

Veamos qué rol corresponde al bioquímico dentro de esta organización:

 

1. — El Bioquímico como Integrante del Equipo de Salud:

El bioquímico, en su trabajo diario, ya sea en el servicio de prestación privada, en la obra social, en la mutual, en la sociedad de prepago y también en la prestación médica estatal, se reduce a recibir a un paciente que concurre al laboratorio munido de una boleta en la que el médico solicita distintos análisis o, según la modalidad del servicio, recibe directamente la muestra a analizar.

En la generalidad de los casos el bioquímico desconoce los antecedentes y el cuadro clínico del paciente. Se limita a realizar e informar los análisis indicados sin participar en el estudio del paciente, conjuntamente con el resto de profesionales que lo asisten y que, teóricamente, deberían integrar el equipo de salud.

Es decir, que el diálogo, que debería existir entre los dis­tintos integrantes de un equipo de salud no se realiza. Como consecuencia de ello, muchas veces se practican análisis inne­cesarios, y se dejan de hacer aquéllos realmente importantes ya sea para el diagnóstico o el tratamiento de una enfermedad. Esta desconexión entre los distintos integrantes, de lo que tendría que ser un equipo de salud, ha llevado a que los informes bioquímicos se hagan constar los valores normales de las determinaciones, cuando todos sabemos cuál es la relatividad que puede tener un determinado rango de valores, si no se conocen las causas biológicas que han llevado a una alteración concreta.

Si nos referimos a los orígenes de la Medicina, encontramos que en los períodos iniciales de su desarrollo científico, y dado el reducido número de pruebas de laboratorio conocidas, era el médico el que las practicaba.

Con el desarrollo científico y técnico alcanzado en el presente siglo por las Cs. Médicas y consecuentemente por una de sus ramas: la Bioquímica, ésta fue tornándose en una especialización necesaria y a la vez de imprescindible integración dentro de la Medicina. En la práctica, la labor del bioquímico no se ha integrado a las demás tareas asistenciales. La realidad ha transformado a quien debería ser un miembro más del equipo de salud, que estudia y trata un paciente, en un laboratorista encerrado en su laboratorio, desconectado del paciente y la mayor parte de las veces, del propio médico que lo trata.

Se ha concurrido con esto a la mutilación de un brazo esencial de la práctica médica.

Entendemos que así debe ser enfocado el papel del bioquímico: atendiendo al objetivo de integrarlo al equipo de salud en la atención y tratamiento del paciente, como la realidad del ejercicio de la Medicina en su actual nivel de desarrollo lo exige.

 

2.  — Aplicación de los Avances de la Bioquímica a la Práctica Médica:

El avance tecnológico aplicado a la Medicina, y en particular a la Bioquímica, trae como consecuencia la introducción de ins­trumentos automáticos en el laboratorio moderno. La electrónica ha contribuido a la construcción de aparatos que realizan por ejemplo, veinte determinaciones de una muestra de sangre en un minuto, con un grado de exactitud asombrosa. Si ubicamos la maravilla de la tecnología moderna al servicio de la medicina preventiva en una ciudad como Rosario, la existencia y funcionamiento de tres de estos aparatos por ejemplo, posibilitaría tener un perfil de veinte análisis de cada uno de sus habitantes, en el lapso de dos años.

Nos deberíamos preguntar cómo se insertarían estos aparatos en la actual estructuración del ejercicio de la bioquímica en la Argentina. La respuesta nos colocaría frente a la siguiente contradicción: lo que debería ser un instrumento de liberación en las tareas rutinarias del bioquímico y a la vez, un elemento utilísimo en la medicina preventiva, se presenta en la actual estructuración referida, como elemento de competencia y oposición en interés de la supervivencia del bioquímico.

 

3.  - Posibilidades del Ejercicio Profesional:

La actual estructuración de la Bioquímica, sumada a la realidad económica del país, coloca al bioquímico recién egresado de la Universidad ante el problema de tener que montar un laboratorio con erogación de cifras millonarias, que la gran mayoría de los bioquímicos jóvenes no puede disponer. La misma limitación económica reducirá sus posibilidades de realizar deter­minados exámenes y estudios, así, por ejemplo: a un joven egresado puede apasionarle el estudio de los gases en sangre, pero para materializarlo debe contar con un aparato que actual­mente supera los tres millones de pesos. Esta cifra es relativa­mente pequeña si la comparamos con los costos requeridos por ejemplo por los actuales métodos de dosajes de hormonas con la aplicación de radioisótopos.

El bioquímico joven se encontrará, además, frente al hecho que la relación médico-bioquímico no se establece por la capacidad profesional del último, sino en función de resignar ante al médico el 40, 50 o 60% de sus honorarios. Esta “práctica”, denominada en el medio “a-a”, tiene vigencia no sólo en la me­dicina privada, sino también en las Obras Sociales y Mutuales en las que existe la libre elección del médico y bioquímico. Si quiere ejercer en los servicios estatales verá lo difícil que resulta el acceso a los mismos y en los magros sueldos que ellos retribuyen por la tarea.

En conclusión, el bioquímico debe librar una batalla por su supervivencia económica y esta lucha diaria sin cuartel limi­ta las posibilidades de su permanente actualización técnico-científica, el desarrollo de su formación humanista y la integra­ción política en el medio que lo rodea.

 

4. — Salud Pública y Bioquímica:

Si tenemos en cuenta la definición de salud pública que da el Comité de Expertos de la Administración Sanitaria de la Organización Mundial de la Salud, que la define como “la ciencia y arte de prevenir la enfermedad, prolongar la vida, fomentar la salud y la eficiencia, por medio de esfuerzos organizados de la comunidad, destinados a sanear el medio, ejercer el control sobre las enfermedades trasmisibles, educar al individuo en higiene personal, organizar los servicios médicos y de enfer­mería, con vistas al diagnóstico precoz y al tratamiento pre­ventivo de las enfermedades, mediante el desarrollo de una organización social, que asegure a cada individuo un nivel de vida que le permita mantener su salud, distribuyendo esos beneficios de manera tal que cada ciudadano explote su derecho natural a la salud y a la longevidad”, vemos que la actual organización de la medicina en Argentina no responde a los objetivos enunciados. La actual organización imposibilita la planificación y la práctica de la medicina preventiva en todos sus aspectos. No hace posible la aplicación al conjunto de la población de los avances científicos y técnicos alcanzados para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades. A la vez, limita el ejercicio pleno e integral de los profesionales del arte de curar como se ha demostrado en el caso particular del bioquímico.

En nuestro país donde los sectores del privilegio día a día entregan nuestro patrimonio económico y cultural en beneficio de intereses foráneos, donde la riqueza elaborada por el pueblo argentino no está destinada al bienestar del propio pueblo, la salud pública es considerada un elemento subsidiario, una erogación innecesaria, llegándose al punto en que los “nuevos aportes” realizados por la dictadura a la medicina estatal encierran la destrucción de ésta, a través de la creación de estructuras cuya finalidad es eliminar del presupuesto nacional toda inversión en la materia.

Nuestra aspiración es la estructuración en Argentina de una sociedad donde el trabajo del hombre, las riquezas que crea, los avances científicos y técnicos que produce estén al servicio del desarrollo independiente del pueblo.

Esto será posible cuando el propio pueblo dirija los destinos de la Nación, acorde con sus intereses.

En el marco de esa sociedad, que debemos luchar por al­canzar, la salud junto con la educación serán consideradas el patrimonio más valioso de la Nación.

 

5. — Servicio Nacional de la Salud:

 

El Estado, a través de un Servicio Nacional de la Salud, planificará y financiará la prestación médica a efectos que ésta sea un derecho de todos y cada uno de los habitantes de la Nación y pondrá los adelantos científicos y tecnológicos con que cuenta y contará la medicina al servicio del pueblo. A través de él, el integrante del equipo de salud tendrá asegurado el desarrollo pleno e integral de su profesión, desde el punto de vista de su formación científica y técnica, de su formación cultural y su integración política al medio, asegurándole una retribución económica digna.

 

6. — Papel de la Universidad:

En el camino de lograr la transformación de nuestra orga­nización social, la Universidad debe aportar en primer término, a la formación de un argentino integral que conozca e inter­prete la realidad de su pueblo para promover y protagonizar el cambio social que harán realidad inexorablemente las mayo­rías nacionales argentinas.

En segundo lugar, la Universidad debe tender a la formación de un hombre especializado en una rama del conocimiento. Este hombre no es producto de una abstracción teórica sino que su formación debe dar respuesta a las necesidades de la comunidad de la que proviene y a la que se debe, y por la que la especialización tiene sentido. Queremos profesionales de la salud que comprendan que el origen y objetivo de las ciencias médicas es el Hombre y que deben estar al servicio del mismo.

La orientación actual de la Universidad y sus planes de es­tudios constituyen la antítesis de estos objetivos. Conforman un profesional aislado del medio, aislado del hombre, de su realidad, de sus necesidades y anhelos, deformado por la unilateralidad de la enseñanza y carente de práctica que le posibilite el ejercicio de la profesión con idoneidad. En síntesis, la Uni­versidad actual crea un profesional apto para la actual sociedad de consumo, que tiene por norte el lucro, destinado a apuntalar el actual sistema de la organización de la salud y por todo ello, un profesional que atenta contra los intereses del pueblo.

 

Desde este enfoque surge el análisis crítico al actual plan de estudio de la Carrera de Bioquímica; a saber:

1. —Ausencia de todo plan de integración cultural en el desarrollo de la carrera.

2. —Ausencia del conocimiento de la realidad política, social y económica donde se desempeñará el futuro egresado.

3. —Ausencia del conocimiento de la realidad sanitaria, así también como de la organización de la salud existente en nuestro país.

4. —Falta de encuadre de la Bioquímica con respecto a la medicina preventiva.

5. —Carencia de una orientación general en la formación del bioquímico como parte integrante del equipo de salud.

6. —La actual división del plan de estudio en curso de ingreso, ciclo básico o físico-matemático y ciclo biológico, es incorrecta para el logro de la formación del bioquímico como integrante del equipo de salud.

Sobre lo enunciado creemos trascendente detenernos en su análisis con los ojos puestos en el mejoramiento permanente del bienestar de nuestro pueblo es que lucharemos hoy por la estructuración de planes de Salud Pública originados en la concepción de la medicina preventiva y de la medicina curativa sin barreras de índole económica que limiten su aplicación y desarrollo. Por ello, creemos en la necesidad de la formación masiva de bioquímicos dentro de esta concepción.

Para lograr la masividad, indudablemente es necesario crear las condiciones económico-sociales que garanticen el acceso a las aulas universitarias de todos los jóvenes en condiciones de estudiar. Mientras esto no exista, a la par que bregamos por ese objetivo lucharemos sin descanso para impedir que la actual Universidad y en nuestro caso particular la Facultad de Bioquímica, tenga reglamentado examen de ingreso destinado a limitar el acceso. Se argumenta a favor de él que, por medio de la selección, se logra un mejoramiento del nivel teórico del estudiante y del futuro graduado.

A la luz de la experiencia, a la luz de nuestros conocimientos, afirmamos que esto es totalmente inexacto, ya que la calidad de la enseñanza y su permanente mejoramiento está dada solamente en función de la cantidad de estudiantes que logran la culminación de sus estudios. En otras palabras, si nos imaginamos este proceso gráficamente por una pirámide, verificaremos que la cúspide será más alta en la medida que más ancha y firme sea su base.

Lo que acontece, es que el objetivo que persiguen las autoridades Universitarias a través de los cursos de ingreso responde a una determinada concepción, que no es otra que la emanada de la concepción que tiene el privilegio nacional y los monopolios extranjeros de nuestra Universidad, ya que anteponen a la Universidad de masas —que es nuestra concepción— la Uni­versidad de élite o de minorías.

Este es un tema sobre el que se podría hablar largas horas; a efectos de no salirnos del tema central de esta charla, diremos también que es necesario no olvidar la ejecución de toda una serie de medidas tendientes a posibilitar la permanencia y el posterior egreso de los estudiantes. Así, es necesario incrementar el número y monto de becas, los Comedores Univer­sitarios, las viviendas estudiantiles, el mejoramiento de la asistencia médica estudiantil, la adecuada provisión de libros en las bibliotecas de acuerdo con el requerimiento de los estudiantes y no con las “exquisiteces” de determinados profesores; la disminución del ritmo enciclopédico e intensivo de la enseñanza; la provisión de horarios de prácticos atendiendo a la situación de los estudiantes que trabajan; la modificación de los métodos de evaluación eliminando el papel estresante de los exámenes en la actual concepción; el mejoramiento de la relación docente-alumno, etc.

En cuanto a la división de la carrera en dos ciclos: uno Físico-Matemático y otro Biológico, es incorrecta. La incorrección proviene de que esta división en dos ciclos presupone, en el desarrollo del plan de Bioquímica, que el primero de ellos es el basamento esencialmente teórico que posibilitará al alumno abordar en el ciclo siguiente la práctica bioquímica. Esto está reñido con las concepciones de la enseñanza que siguen el proceso lógico del conocimiento.

La enseñanza de la teoría no aplicada a la resolución de problemas generados en la práctica, se transforma en una suma de conceptos dados al estudiante que caen en el vacío y que lo único que producen es una valiosa pérdida de tiempo.

El ejemplo más grosero de esto es el hecho de que el estudiante de Bioquímica cursa los tres primeros años de la carrera sin la menor vinculación con el objeto real de su estudio, que es el paciente encarado desde el punto de vista bio­químico.

Además, la práctica que se desarrolló como resultante de la enseñanza teórica de Química, tendría mayor aplicación en una carrera de Química Industrial que en la de Bioquímica Clínica. Si examinamos la concepción con que se desarrolla Química General Inorgánica, Química Analítica Cualitativa, Química Analítica Cuantitativa, Química Orgánica primer curso y Química Orgánica segundo curso, veremos que la anterior aseveración es correcta. Tomando tan sólo un ejemplo, en Química Orgánica segundo curso, que trata de la estructura de los compuestos aromáticos, la parte práctica en vez de orientarse hacia la química biológica, se reduce al desarrollo de largas y pesadas recetas destinadas a obtener benceno, octano, etc., más bien dignas de encontrarse en un libro de arte culinario de Petrona de Gandulfo.

En el desarrollo del ciclo biológico observamos el común denominador de toda la carrera: la desconexión entre teoría y práctica y que la última se realiza al margen del paciente. El paciente será el objetivo y el destino de los conocimientos bioquímicos. Paradójicamente es el gran ausente a lo largo de toda la carrera. Creemos que el desarrollo de asignaturas como Bioquímica Clínica, Microbiología, Parasitología, Toxicología, Patología e Histofisiología, al margen del paciente constituye una mera información sobre la base de esquemas teóricos de imposible asimilación.

En síntesis, el proceso lógico del conocimiento indica que se debe recurrir a los conocimientos teóricos para solucionar los problemas que se presentan en la práctica y no a la inversa. Por eso es que cuestionamos esta orientación de la enseñanza reñida con elementales conceptos pedagógicos.

Como consecuencia de las múltiples carencias y deformaciones que presenta el actual plan de estudio anteriormente mencionadas, se pretende formar un cientificista del laboratorio y no un bioquímico integrado dentro de un equipo de salud, el que debe ser el objetivo al cual corresponde apuntar en una correcta orientación de un futuro plan de estudios. Para que eso sea posible, el estudiante debe formarse en la vivencia práctica con el paciente y con los restantes integrantes del equipo de salud. La magnitud de esta falencia se expresa de manera tan dramática, que, ni en forma de paliativo, la actual carrera de bioquímica contempla un practicanato hospitalario.

Nos parece innecesario el abundar en detalles, ya que los estudiantes que la cursan tienen vivencia de los múltiples problemas que sufren a diario como producto del desfasamiento entre práctica y teoría.

En este esquema es imposible la formación del estudiante en la metodología científica para la investigación, si concebimos la investigación como la resolución de problemas que la realidad presenta. El estudiante marginado de la realidad jamás podrá ejercitarse y asimilar una metodología que le posibilite una labor creativa.

Teniendo en cuenta el desarrollo realizado, creemos que corresponde la enunciación de las pautas alrededor de las cuales entendemos debe estructurarse el nuevo plan para la carrera de Bioquímica. Su diagramación detallada, queda aún por elaborar y en él deberán participar: el movimiento estudiantil como parte activa en el proceso de la enseñanza, los egresados aportando la experiencia de su práctica profesional en el medio y los docentes por ser quienes imparten la enseñanza.

 

Creemos que el futuro plan de estudios debe contemplar:

1.—La formación cultural de los integrantes de la vida universitaria.

2.—El conocimiento de la realidad económica, social y política donde se va a desempeñar el futuro egresado.

3.—El conocimiento de la realidad sanitaria y de la organización de la salud existente en nuestro país y de los objetivos de la Salud Pública.

4.—El encuadre de la Bioquímica como parte de la Medicina Preventiva.

5.—La orientación del futuro bioquímico como miembro integrante del equipo de la salud.

6.—El estudio del desarrollo armónico, práctico-teórico e integrado entre las disciplinas físico - matemáticas y biológicas.

7.—Análisis de las causas de deserción, adopción de las medidas antes mencionadas para producir su superación.

8. —El estudio y la planificación de cursos de actualización y perfeccionamiento para graduados.

Con este aporte concreto aspiramos a iniciar en la Facultad de Bioquímica, un proceso de discusión, para conformar un plan de estudios, no en base a una lista de materias, sino a las necesidades que tiene el hombre argentino en materia de Salud Pública.

 

HECTOR JOSE CAVALLERO

“La Universidad actual crea un profesio­nal apto para la actual sociedad de consumo, que tiene por norte el lucro, destinado a apuntalar el actual sistema de la organi­zación de la salud y por todo ello, un profesional que atenta contra los intereses del pueblo... queremos profesionales de la salud que comprendan que el origen y objetivo de las ciencias médicas es el hombre y que deben estar al servicio del mismo”.

Las luchas libradas por nuestro pueblo y por el movimiento estudiantil que resistió la política limitacionista y represiva de los avasalladores de turno en la Universidad, resultaba ya en 1971, imposible de mantener. La disolución de las organizaciones estudiantiles, las sanciones y detenciones de estudiantes no dieron los resultados esperados.

Ante las sucesivas derrotas de que el pueblo en su lucha infringía a las posibles variantes que se pretendía imponer para el país, como la implantación de un régimen corporativista, con la implantación de una salida bipartidista a la brasileña, la Dictadura se aboca a la búsqueda de una nueva salida: la de lograr el “acuerdo nacional”.

Esta política en el seno de la Universidad lleva a reemplazo a algunas figuras como la de José Luis Cantini en el cargo de Ministro de Cultura y Educación de la Nación y el intento de dictar una nueva Ley Universitaria que otorgue una seudo participación estudiantil y una seudo – autonomía en lo académico; todo ello con el objetivo de asimilar al estudiantado a la política de conciliación nacional.

Ante esto, el MNR reafirma su voluntad de incrementar sus esfuerzos junto a las mayorías de los estudiantes argentinos por perfeccionar su organización, a los efectos de enfrentar conjuntamente con las mayorías nacionales a la Dictadura mercenaria.

 

LA RENUNCIA DE CANTINI

Rosario, 25 de mayo de 1971.

El día 15 del corriente mes, los medios de comunicación dieron a conocer, en forma oficial, la presentación de la renuncia en carácter de indeclinable por parte de José Luis Cantini, al cargo de Ministro de Cultura y Educación que ocupara desde junio de 1969, así como la retención de esa cartera hasta tanto se designara su sucesor.

La decisión del reemplazo, por parte de los mercenarios que por asalto han asumido la conducción del país el 28 de junio de 1966, adoptada luego de una larga serie de versiones que circularon insistentemente en los medios de información y que, en forma repetitiva, fueron desmentidas desde el mismo despacho ministerial, puso fin a la larga agonía que la Dictadura mercenaria preparó como epílogo a quien, sin jamás haber ocupado un cargo docente en la Universidad Nacional, promovió desde la Universidad Católica Argentina a Rector de la Universidad Nacional de Rosario, haciéndolo partícipe de la farsa de “su creación”, y posteriormente al rango de Ministro en el Gabinete surgido luego del reemplazo a Juan Carlos Onganía por Roberto Marcelo Levingston.

La actuación de este funcionario al frente de Educación constituyó una continuidad con lo desarrollado en forma sucesiva por Gelly Obes, Astigueta y Pérez Ghillou, con el agregado, en este caso, que puede esperarse de quien abiertamente demostró su ideología nazi – clerical y su manifiesta adhesión a la “Santa Mafia” del Opus Dei.

Con estos antecedentes en cuenta, de ninguna manera puede sorprender el hecho de que, desde el propio ministerio, se haya avalado y potenciado el accionar de quienes orientan e impulsan los Institutos Privados de Enseñanza a todos los niveles, mientras se permanecía impasible al deterioro de la Educación Estatal, y se la impulsaba a la situación más crítica que reconozca en su historia a través del ya conocido mecanismo del ahogo presupuestario.

En materia universitaria el accionar de este retrógrado personaje, en cumplimiento a la Ley Universitaria, ha acentuado en forma extrema la situación en que habían sumido en la Universidad Nacional sus antecesores. Avasallada su Autonomía y desplegados de su conducción los universitarios, reemplazándolos por agentes digitados por el Ejecutivo, se dio al cumplimiento de los objetivos impuestos por los monopolios extranjeros: el incremento del limitacionismo a través de trabas al ingreso, permanencia, y egreso de los estudiantes, en base a disposiciones reglamentarias que en nada se relacionan con las necesidades de aprender de nuestro pueblo, a la implantación del sistema de departamentalización a la modificación e improvisación de planes de estudios e impulsando los planes del cientificismo. La Obra Social, becas, Comedores y viviendas fueron totalmente abandonados llevándoselos a la situación que es por todos conocidas. Se ha llegado a comprometer el futuro de algunos bienes que son patrimonios de la Universidad Nacional y que desarrollan una función social, como es el caso de los Hospitales – Escuelas. Centenario y José M. Fernández y la Universidad Nacional de Rosario.

Mientras todo esto se desarrollaba, se procedió maquiavélicamente a la instrumentación de concursos a los cuales no podían acceder quienes no sustentaran el ideario de esta camarilla incluso, para quienes sorteaban en esta primera traba quedaba todavía el filtro de los jurados burdamente digitados. De esta manera se preparaba, y en alguna Universidades se logró, la constitución de los Consejos Académicos, quienes elegirían posteriormente a Decanos y Rectores de la Universidad asegurándose la Dictadura, de esta manera, la existencia de una conducción universitaria totalmente adicta.

Previendo la lógica resistencia que esta política provocaría en el Movimiento Estudiantil se tendió, en las Universidades, a la organización de un régimen represivo y a medidas, ensayadas por sus antecesores, de disolución por decreto de todas las organizaciones estudiantiles: los Centros de Estudiantes y la FUA (Federación Universitaria Argentina) : la sanciones y detenciones fueron revitalizadas por José Luis Cantini quien dio su visto bueno a las sanciones, expulsiones y hasta encarcelamiento de los universitarios, valiéndose de cualquier método para lograrlo. Así se utilizó la coerción aplicada a funcionarios de menor jerarquía en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, para que éstos atestiguaran la participación de dos estudiantes, en su mayoría miembros de la Comisión Directiva del Centro de Estudiantes de esa Facultad, en supuestos desmanes y proceder a su posterior suspensión; la delación directa de parte de las autoridades de la Universidad  como se comprueba en el Memorándum, que con fecha 1 de abril de 1971 dirige al Secretario del Consejo de Rectores Juan F. Matías el Coronel (RE) Washington J. Babini (Secretario de la Comisión de Movilización del Ministerio de Cultura y Educación)  solicitándole la redacción de un “Informe para la individualización y eliminación de agitadores y promotores de la subversión, aplicando la legislación vigente”, hecho que fuera oportunamente denunciado por el Centro de Estudiantes de Ciencias Económicas de la Federación Universitaria de La Plata.

Pero ni éstas ni tantas otras medidas instrumentadas pudieron amordazar el Movimiento Estudiantil que, ante la alternativa de resistencia o colaboración eligió el camino de la resistencia. Y así, ante la Intervención que esperaba el momento oportuno para elegir entre “los más distinguidos alumnos” un representante que, con su presencia, convalidara la actuación de sus fraguados consejos, fue creciendo la lucha y organizaciones del estudiantado, que logró incluso trascendentes triunfos como los alcanzados en contra de la limitación en el inicio de este último período lectivo.

Y hoy, cuando los mercenarios que encabezaban la Dictadura en nombre de los monopolios extranjeros que se han  constituidos en los electores de la vida nacional, así como ayer sustituyeron al megalomaníaco Onganía ante el fracaso de la implantación de un régimen corporativista y luego a Mr. Levington cuando se demostró incapaz de constituir una fuerza oficialistas para garantizar una salida al estilo de Brasil, se dan a la tarea de lograr el “acuerdo nacional”, se hace necesario reemplazar a José Luis Cantini, cuya figura está ya desgastada por el accionar de los universitarios, de los trabajadores no docentes de la Universidad y, últimamente, jaqueado por las luchas de los docentes de la Escuela Pública.

La sumatoria de todas estas luchas, que reconocen una misma raíz, ha impedido la completa materialización que, en materia cultural y educacional, se habían planteado como objetivos la Dictadura y los monopolios. Esta separación constituye el reconocimiento por la propia Dictadura, de que su gestión en materia de educación ha constituido un rotundo fracaso.

De igual forma que, posteriormente a la destitución de Onganía, se descubrió que éste tenía “tendencias autocríticas” y a Roberto M. Levington se le comprobó la participación en negociados, no faltará hoy quien, desde el seno de la Dictadura, afirmaría y “descubrirá” los errores de Cantini. Intentarán borrar con el codo lo que antes escribieran con la mano. Esto es lo que explica que el Rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Olsen Girardi, vocifere por una nueva Ley Universitaria y que el Rector de la Universidad Nacional de Tucumán, Sciapuscio, actúe en similar sentido. Olvidan estos señores que la responsabilidad de lo actuado le cabe a todos ellos, a cada uno de su nivel de ministro, rector, decanos y secretarios; olvidan, o probablemente se creen que el pueblo puede olvidar que han asumido jurando por el Acta de la Revolución Argentina y aceptando el cumplimiento de la Ley Universitaria que, incluso, posteriormente fuera reafirmada con sus firmas en la nota publicada por el Consejo de Rectores el 18 de febrero de 1971.

Esto vale también para el ex – Rector de la Universidad del Sur, Doctor Gustavo Malec, hoy Ministro de Educación y Cultura quien, como él mismo lo dijera, es “un científico de fibra”.

Dejando de lado el obtuso criterio que demuestra el designar a un científico como Ministro de Educación, queremos advertir, una vez más, la maniobra que ya denunciáramos en otras oportunidades, acerca de la preparación de una Ley Universitaria. Este está reafirmado por las declaraciones de E. Malec aparecidas el día 21 de mayo en La Capital donde, hablando de la Reforma educativa, dice: “no entro a analizar si es buena o mala como la Ley Universitaria que nos rige...”, y más adelante “nunca tuve el esquema mental de ser Ministro, me interesaba más la investigación y la tecnología lanar. Soy un científico en el campo de las fibras de lanas; a pocos días (Clarín 24 de mayo de 1971) decía: “las consecuencias de no tener voz y voto están a la vista. Yo, en realidad, no ataco a la Ley y no entro a definir por ahora, si es buena o mala. Me guío por los resultados, por las consecuencias y éstas, obviamente, han sido malas. Necesitamos una Ley hábil, de conceptos modernos y que dé oportunidades a cada Universidad de establecer sus estatutos. De lo contrario caeríamos en la uniformidad de hoy, en que los estatutos de todas las Universidades son prácticamente iguales”.

Es que frente al papel trascendente que ha jugado el Movimiento Estudiantil, la Dictadura ha tratado permanentemente de neutralizarlo. A tal efecto, la táctica trazada puede sintetizarse en: liquidar al Movimiento Estudiantil o asimilarlo, transformándolo en cómplice de sus planes para con la Universidad.

Con la proscripción de las organizaciones representativas del estudiantado, con las sanciones y el carcelamiento de gran cantidad de estudiantes, con la presencia de las fuerzas represivas en los recintos universitarios, se ha intentado, a lo largo de cinco años de Intervención, infructuosamente liquidar al Movimiento Estudiantil.

Hoy, los personeros más inteligentes de la Dictadura en la Universidad, insisten denodadamente en que la táctica valedera es no destruir sino asimilar, domesticar al Movimiento Estudiantil. A ello obedece y no a otra cosa, el documento que, con el título “Doce pautas para una Ley Universitaria”, ha presentado al Consejo de Rectores de las Universidades Nacionales Olsen Ghirardi, Rector Interventor de la Universidad de Córdoba.

Establece, en primer lugar, que hay que dictar una Ley Universitaria y que el procedimiento para sancionar “una Ley Universitaria vitalizada debe contemplar una consulta a todos los sectores interesados. Más todavía: esta es una condición sine quanom. Toda norma nutricia de una institución es letra muerta si es impuesta desde afuera”.

La tercera pauta señalada por este personero de la Dictadura lleva el sugestivo título de: “La representación estudiantil debe tener voz y voto”. Fundamenta ello en que la “oposición estudiantil al actual régimen tiene su origen en una buena medida, en habérsele negado el derecho al voto. La concesión del derecho de hablar, pero no de decidir es una fuente de frustraciones... es posible también que esa representación inadecuada haya impulsado a una lucha frontal y que haya contribuido a que muchos estudiantes se coloquen fuera del sistema. Estos sectores, quizás muy minoritarios, pero no asistematizados (critican y luchan permanentemente contra el sistema), son activos factores de presión contra las autoridades que tiene poder decisorio. Con petitorios y asambleas, en una estrategia global y continuada son, a la postre, factores de decisión. No es conveniente producir segregaciones cuyo poder de aglutinamiento pueda aumentar (5 / 10 / 70, Acta 28 N°3, foja1).

Surge claramente de la fundamentación sostenida por Ghirardi, que, de ninguna manera, le preocupan la representación estudiantil como factor dinámico de superación de la Universidad, sino pura y exclusivamente como medio idóneo para asimilarlos al sistema.

Llega más adelante, incluso, en la pauta N° 12 de ese documento a sostener la necesidad de la Autonomía Académica y “quizás, autarquía financiera”, por supuesto que aquí no puede introducir grandes elementos de innovación en un terreno tan espinoso como es el de la Autonomía y opta por ubicarla, tal cual lo hace la actual Ley de la Dictadura, en el plano de lo académico, por otro lado, ni aun así se verifica en la práctica. Con ésta y otras fórmulas que tratan de adornar y embellecer la política participacionista en la Universidad, se pretende domesticar el estudiantado.

Ante esta nueva etapa que se abre en la lucha de los universitarios en contra de la Dictadura y sus representantes en la Universidad, el Movimiento Nacional Reformista (MNR) reafirma su voluntad de incrementar sus esfuerzos junto a la mayoría de los estudiantes argentinos, por perfeccionar sus organizaciones – los Centros de Estudiantes y la Federación Universitaria Argentina – para posibilitar así una mayor efectividad de la misma y un aporte masivo a la permanente batalla que, conjuntamente con las grandes mayorías nacionales. Debemos librar contra la Dictadura mercenaria.

Esto es necesario hoy, más que nunca, cuando la Dictadura y los monopolios – que desde 1966 a la fecha, porque gestaron la entrega de nuestro patrimonio económico y cultural, desconociendo la voluntad soberana del pueblo, desatando la más brutal represión que se halla conocido en el país, golpeando, encarcelando y asesinando a los argentinos que cometieron el “delito” de elevar su protesta ante esta política - ,pretenden aparecer como los autores de un “acuerdo nacional” como respetuosos de la “voluntad soberana del pueblo”, de sus organizaciones gremiales y políticas, de la conciliación nacional, a los fines de articular una salida a la difícil situación  que fueron llevados por la Resistencia popular y que legalice todo lo actuado de espalda a la voluntad del pueblo y en su perjuicio.

Este objetivo no será logrado por la Dictadura en la medida en que el pueblo organizado continúe el enfrentamiento tras las banderas de la Independencia Nacional, la Libertad y el Bienestar para los argentinos.

Estas justas aspiraciones de las mayorías nacionales son contrapuestas a los objetivos planteados por la Dictadura y los monopolios y no se logrará a través de la negociación con el enemigo, que ha sancionado la pena de muerte, que ha implantado y mantiene vigente el Estado de Sitio, que ha llenado las cárceles de presos políticos, gremiales y estudiantiles, sino que serán logrados a través de la lucha organizada del pueblo detrás de un programa de Liberación Nacional, que sintetice los anhelos de todos los integrantes del pueblo argentino.

A ese programa, los estudiantes debemos aportar, desde ya, con ideas para la organización de la futura Universidad, para que una vez los argentinos impongamos el respeto a la soberanía popular, constituyan las bases de la estructuración de la Universidad. Así, al programa de la contrarreforma de la Universidad, opondremos el de la Reforma Universitaria. Serán derogadas las leyes y reglamentos sancionados por la Dictadura

-          La Universidad será Autónoma en un país soberano.

-          El gobierno de la misma deberá estar integrado por estudiantes, docentes de todas las categorías, graduados y no- docentes.

-          El cuerpo docente sólo accederá a sus cargos por concursos de oposición y antecedentes.

-          Las cátedras serán periódicas.

-          Se posibilitará el ejercicio pleno de la libertad de cátedra.

-           Plena libertad de reunión, asociación y expresión para todos los claustros.

-          Organización de la Obra Social estudiantil, Comedores, becas y viviendas.

-          En esta Universidad no tendrán cabida quienes, como los Ministros, Rectores, Decanos, Secretarios, etc., han jugado un papel en su avasallamiento. Para ellos, sobre quienes ha caído ya la sanción moral de los universitarios, sólo cabe la inhabilitación.

Hace exactamente dos años, el 23 de mayo de 1969, el entonces Rector de la Universidad de Rosario, en nombre de la Dictadura mercenaria, intentaba justificar,  a través de un mensaje por radio y televisión, el asesinato del compañero Adolfo Bello en Rosario.

Hoy, a algo menos de dos años de ascensión a Ministro de Educación, al bver el destino repodrido por el nazis – clerical Cantini y su camarilla de colaboradores, Doctores y Decanos, que seguramente los seguirán, comprobamos una vez más lo efímero e intrascendente de la caída de los mercenarios.

Las luchas de nuestro pueblo y el recuerdo de los nombres de los mártires cobran, en cambio, histórica dimensión.

Los integrantes del Movimiento Nacional Reformista (MNR), en este su nuevo aniversario, rendimos desde la lucha, nuestro homenaje y convocamos a los universitarios argentinos a bregar por una Universidad de Mayorías, en un país liberado.

Movimiento Nacional Reformista

(En el año del 10° aniversario del  APRI)

A.P.R.I. de Medicina

A.P.R.I. de Bioquímica

A.R.C.E.. de Ciencias Económicas

M.A.F.U.L. de Filosofía.

 

Rosario, 23 de mayo de 1971.

En este documento, el MNR saluda un positivo hecho político acaecido en épocas de la Dictadura mercenaria: la conjunción que, por primera vez en la historia de nuestra Patria, reúne a la mayoría de las fuerzas políticas las cuales, en la declaración “la hora del pueblo”, denuncian el accionar del imperialismo y del privilegio y reclaman, para Argentina, elecciones libres.

El MNR entendió aportar a este diálogo entre argentinos para derrotar a la antipatria, con sus lineamientos programáticos destinados a forjar el bienestar y felicidad de nuestro pueblo en una Argentina libre.

 

ACERCA DE LA DECLARACIÓN EFECTUADA POR LA MAYORÍA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Cuando se instala la Dictadura mercenaria, se produce en nuestro país un incremento avasallador del accionar de los monopolios extranjeros y, en especial, del imperialismo norteamericano.

Ante esa realidad, el MOVIMIENTO NACIONAL REFORMISTA (MNR) aseveró que la ingerencia ilimitada de los intereses extranjeros en nuestra Patria delinearía, en un futuro inmediato, únicamente dos políticas: Resistencia argentina o Colaboración anti – Argentina.

Afirmamos así mismo que la actuación de los monopolios extranjeros, desde la propia casa de Gobierno, alinearía en contra de esta invasión a trabajadores, estudiantes, intelectuales y al empresariado pequeño y mediano de la ciudad y del campo. Conforme a ello, la tarea de los patriotas era y es bregar incansablemente por la organización de las grandes mayorías nacionales en la Resistencia.

Estas aseveraciones no constituían la enunciación de un deseo; plasmaban las conclusiones a las cuales se había arribado a través del estudio de la realidad nacional. Su enunciación ratifica nuestra convicción de que el curso de las ideas debe responder al curso de los hechos.

Durante más de cuatro años nuestro pueblo ha sufrido avasallamiento, cárcel, tortura, dolor y muerte. A ello ha contestado escribiendo, con la sangre de sus mártires, las páginas de resistencia popular más gloriosa y multitudinaria que registra nuestra historia. En ella, la heroica participación de trabajadores y estudiantes tuvo un carácter definitorio. De sus filas surgieron los mártires de la Resistencia Argentina.

Esto debía acaecer inexorablemente, porque las fuerzas del trabajo, del estudio y del empresariado nacional, no encontraban ni encuentran posibilidad de desarrollo en la realidad impuesta por los monopolios extranjeros.

Por ello saludamos, como un gran paso positivo, la declaración conjunta efectuada por la mayoría de los partidos políticos argentinos. Constituye la clara expresión de la concientización del proceso que viene padeciendo el pueblo de la República. Constituye un paso adelante, con su simple conjunción y fundamentalmente por su contenido

Es que los pueblos se proponen siempre únicamente los objetivos que pueden alcanzar pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

Los voceros de los monopolios, al acusar el Golpe nos señalan en forma irrefutable lo positivo de la actitud asumida por la mayoría de los partidos políticos. Así como Frondizi, Sueldo, Hardoy y Manrique hacen sentir su ya no escuchadas voces, los gansos de los monopolios, como La Prensa y La Nación, confinan a sus páginas interiores la declaración “La Hora del Pueblo” que indudablemente constituye un hecho trascendente del quehacer nacional.

Con extraordinaria claridad y en forma conjunta, por primera vez en la historia de nuestra Patria, la mayoría de las fuerzas políticas han señalado: “que los argentinos estamos luchando en todo el país en una batalla de sobre vivencia, frente al privilegio anti – nacional” y que “Nuestra Argentina”, es hoy un territorio ocupado por intereses extranjeros con sus piezas claves en poder del imperialismo.

La declaración exige la realización de elecciones generales con comicios libres. Planteo que entendemos es preciso ampliar, reclamando inmediatas elecciones sin proscripciones y sin exiliados.

No compartimos el criterio sostenido por los firmantes al otorgar la posibilidad a la Dictadura de sancionar un Estatuto de los Partidos Políticos. Sostenemos que ellos constituyen un error y que jamás se puede otorgar a la Dictadura mercenaria la facultad de determinar las formas institucionales de los Partidos Políticos argentinos.

Aunque hemos sustentado y sustentamos con claridad el necesario cambio de nuestras estructuras económicas y la concomitante revolución social de nuestro país, coincidimos en jerarquizar, como primera tarea, la de liberarnos. Entendemos que unificar dos tareas tan diferentes como el derrocamiento de la Dictadura de los monopolios y la revolución social, librar la lucha revolucionaria considerando que estos dos momentos del desarrollo social coincidirán en la historia de nuestra Patria, significa retardar la llegada de ambos.

 

En otras palabras, ello es pretender cortar el culo de la hiena que no sólo no está muerta todavía, sino que aún es difícil matarla.

Compartimos la valoración de extender esta coincidencia a la formulación de programas de acción y aportamos, al diálogo entre argentinos, nuestros lineamientos programáticos.

 

1 – BIENESTAR DEL PUEBLO

    Salud Pública: Garantizar la asistencia médica, integral y gratuita a todos los habitantes de la Nación, coordinando a los efectos los servicios oficiales, sociales y mutuales. Control público de la industria farmacéutica, a los efectos de garantizar la seguridad y accesibilidad del medicamento. Nacionalización de los laboratorios extranjeros.

    Educación: El Estado garantizará una educación gratuita, común y laica. El ciclo obligatorio estará integrado por la Enseñanza Primaria y Media    y hasta los 19 años de edad. El ingreso a la Universidad será libre y la enseñanza, gratuita. La Universidad será autónoma y su gobierno estará integrado por profesores, estudiantes, egresados y no docentes. Campaña de alfabetización. Remuneración adecuada a los cuerpos docentes de todos los ciclos.

    Vivienda: Posibilidad a una vivienda digna. Construcción masiva de viviendas, destinadas a la venta o al alquiler, que estén al alcance de la familia trabajadora.

    Política de elevación de salarios reales:  Incremento de la participación de los trabajadores y de los sectores laboriosos y de la clase media en la distribución del ingreso nacional.

    Controles de costos y de precios.

    De la juventud:  Otorgamiento, a la juventud de todos los sectores sociales de plena participación en la planificación y ejecución del quehacer nacional.

    Del menor: Desarrollo de la atención integral del menor.

    Seguridad Social: Garantizar una jubilación inmediata, cierta y un nivel acorde a la vida, y la participación de los trabajadores activos y pasivos en la conducción y funcionamiento de los organismos previsionales.

    Sistema impositivo: Que el peso del tributo recaiga sobre quienes detentan una real capacidad contributiva, disminución de los impuestos indirectos. Supresión de la superposición impositiva. Simplificación de la percepción tributaria.

    Obras Sanitarias: Provisión de agua potable 7 y servicio sanitario a los  centros urbanos.

    Turismo: Estructuración del turismo social interno. Anulación de la venta de hoteles organizadas por la Dictadura.

    Medios de comunicación de masas: Al servicio de la educación, al esparcimiento sano y a la libertad informativa. Reducción y ordenamiento de los espacios publicitarios.

 

II – INDEPENDENCIA NACIONAL

Planificación popular de la economía

Moratoria de la deuda externa.

Rotura de vínculos con el Fondo Monetario internacional, Banco Mundial y demás organismos financieros internacionales.

Creación de un organismo estatal que enfrente, como único comprador y vendedor, a los trust internacionales. Comercialización exterior con todos los países del mundo.

Nacionalización de la Banca.

Control del cambio.

Petróleo, gas y carbón: Monopolio estatal de la exploración, explotación, industrialización y comercialización a través de YPF, Gas del Estado y YCF. Reestructuración de estas empresas. Anulación de los contratos existentes.

Energía Eléctrica: Traspaso del Complejo Eléctrico Chocón – Cerros Colorados, de la Usina termo Nuclear de Atucha y de todas las usinas termo – eléctricas de magnitud, a Agua y Energía. Desarrollo de la electrificación Rural.

Nacionalización de la Petroquímica básica.

Nacionalización de la Siderurgia.

Producción agropecuaria:

Reforma Agraria. Modificación radical del actual régimen de tenencia de la tierra. Creación de Cooperativas de producción. Precio único para cereales y carnes. Fijación de precios máximos para semillas, herbicidad, plaguicidas, productos veterinarios y máquinas agrícolas. Expropiación de los frigoríficos extranjeros, transformándolos en cooperativas de consumo y cooperativas de producción.

Transporte: Desarrollo de ferrocarriles argentinos de las flotas mercantes marítimas y fluviales y de Aerolíneas Argentinas. Exclusividad en cabotaje nacional para empresas argentinas públicas y privadas. Fijación de tarifas de pasajes y de cargas tendientes a favorecer el desarrollo del interior. Prioridad a la construcción de rutas que una las regiones del interior entre sí.

    Minería: Concreción del estudio geológico de nuestro territorio. Incremento y promoción, por parte de las industrias nacionales, de la actividad minera indispensable para nuestro desarrollo autónomo.

Empresas estatales: Mantenimiento de las mismas en propiedad exclusiva del Estado.

Pequeña y Mediana Empresa: Promoción de su desarrollo planificado.

Proteccionismo aduanero: En defensa de la industria nacional.

Desarrollo del interior: Incremento preferencial del desarrollo del interior:

Salud Pública, Educación, Vivienda, Energía, Obras sanitarias, Esparcimiento y creación de fuentes de trabajo, consistente en la manufactura de la materia prima de las diversas zonas.

Comercio Exterior: Promover el desplazamiento de la comercialización a manos de Cooperativas de Consumo.

Política internacional: Sustentar una política internacional basadas en las tradiciones de la República, que reconozcan como basamentos: la igualdad jurídica de las naciones, el derecho a la auto – determinación de los pueblos, el derecho a la no intervención y a la participación de todos los pueblos del mundo en las Naciones Unidas.

 

III – LIBERTAD

Vigencia plena de los derechos y garantías constitucionales.

Legislación represiva: Derogación de toda legislación represiva de forma y de fondo, jerarquizando la derogación de la pena de muerte, del Estado de Sitio y de la Ley de Resistencia N° 18235.

Elecciones: Libre concurrencia a elecciones e inexistencia de proscripciones políticas alguna y de exiliados.

Partidos políticos Garantizar la existencia y actividades de los partidos políticos con las únicas limitaciones impuestas a la conducta de todos los ciudadanos por la legislación nacional y provincial que hayan sancionado o sancionen los respectivos Congresos.

Poder Judicial: Vigencia de su independencia institucional.

Cuerpos Parlamentarios: Instituir la obligatoriedad de todo representante a efectuar informes periódicos de su actividad pública a sus electores. Garantizar a los electores la posibilidad de la revocación de los mandatos.

Autonomía provincial y régimen municipal: Asegurar su vigencia aumentando la participación popular.

CGT única: Garantizar el funcionamiento y reconocimiento de una CGT única. Realización inmediata de elecciones en todos los Sindicatos intervenidos y en aquéllos cuyos comicios fueron adulterados o desnaturalizados por la acción de los agentes o funcionarios de la Dictadura mercenaria y, posteriormente, la realización inmediata de un Congreso de la CGT bajo el lema “Trabajadores Argentinos Unidos en la lucha en homenaje a los mártires de la Resistencia”.

Libertad de prensa: La reincorporación de los cesanteados por motivos ideológicos.

Se debe iniciar, en la República, la época de las programaciones concretas, en cuya realización y ejecución han de asumir un rol protagónico las grandes mayorías nacionales.

Por ello manifestamos nuestra firme convicción de que solamente la difusión a nivel de base, por parte de los Partidos Políticos, de la Declaración suscripta y de Programas concretos de realizaciones, otorgará al acuerdo arribado una trascendencia histórica cuya posibilidad real ha sido ya abierta por su suscripción.

Coincidimos con la declaración en cuanto invita a participar de esta empresa a la coincidencia nacional a cuantos se sientan identificados con ella, sin exclusiones ni exclusivismos, sosteniendo que es preciso tener presente a los sectores populares que escribieron la gloriosa página de la Resistencia.

Afirmamos, sin temor a errar, que el día en que la Declaración suscripta por los Partidos Políticos sea debatida y sustentada por las bases partidarias conjuntamente con un programa concreto de Liberación Nacional, la Dictadura mercenaria habrá arribado a su fin y se abrirá una posibilidad cierta para el desarrollo de la Independencia Nacional, el Bienestar y las Libertad de los argentinos.

Movimiento Nacional Reformista

Este documento contiene la denuncia del nuevo intento por parte de los monopolios extranjeros y la oligarquía terrateniente de querer implantar en nuestro país la “salida a la brasileña”. Frente a la derrota de poder instaurar el sistema corporativista encabezado por Juan Carlos Onganía, los mercenarios de turno, buscan nuevos horizontes, estructurar partidos políticos prefabricados, para ver si pueden acallar las voces de protesta del pueblo argentino.

El balance de cuatro años de Dictadura, arroja como saldo, la entrega de nuestro patrimonio económico y cultural en manos de los monopolios extranjeros, la “nuevas salidas” que se quiere implantar no puede modificar esto, al contrario, el ejemplo de nuestro hermano pueblo del Brasil está a la vista.

Por eso, no existen para los mercenarios de turno posibilidades de subsistencia; la resistencia del pueblo argentino lo ha demostrado.

El pueblo triunfará y recobrará el ejercicio de la soberanía popular.

 

EL MNR ANTE LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS 06-1970

El 28 de junio de 1966 se instaura en nuestro país una Dictadura mercenaria al servicio de los monopolios extranjeros y con la colaboración de los secuaces dirigentes de la Unión Industrial Argentina, de la Sociedad Rural Argentina, de ACIEL, de la Bolsa de Comercio y del Frondo Frigerismo.

Pocos días después el pueblo de la República inicia la Resistencia ante las medidas represivas, opresivas y de entrega del patrimonio cultural y económico que ejecuta la Dictadura.

Trabajadores, estudiantes, profesionales, docentes, cooperativistas y los más diversos sectores de las mayorías nacionales, inscriben, con la sangre de sus miembros, páginas gloriosas de la Resistencia Nacional. Esta Resistencia librada, heroica pero inorgánicamente por los diversos sectores del pueblo no cede ante la represión que se desata a través de pseudas leyes represivas y por las vías de hecho. El asesinato, la tortura y la cárcel se suceden y alternan con el objetivo de “afianzar la unión nacional, la paz, el orden, el bienestar y la participación de los argentinos.

Pero el asesinato, la tortura y la cárcel caen derrotados por la lucha de un pueblo decidido a ser el propio protagonista de su destino, a vivir en un país independiente y soberano y a lograr el bienestar y la libertad para todos los argentinos. No obstante, la represión de los argentinos, se gestan las multitudinarias expresiones de la Resistencia de mayo de 1969.

Desde ese momento, quien encabezaba la Dictadura: megalómano por naturaleza y mercenario por vocación, se halla herido de muerte. No por la Resolución de los Comandantes en Jefe, sino por la lucha de los argentinos y por la sangre de nuestros mártires, por el dolor de sus torturados, por el sufrimiento de sus encarcelados. Ellos han dicho NO al corporativismo. NO a la participación. NO a la entrega del patrimonio económico y cultural de la Nación. NO a la opresión y expoliación de las mayorías nacionales.

El intento de instaurar el corporativismo, que contaba con toda la fuerza de la opresión, fue derrotado por un pueblo sin armas, pero con una fuerte vocación para el ejercicio de la soberanía popular y de la autodeterminación de los pueblos.

El Dictador que hacía tiempo había dejado de referirse al “consenso popular”, para mantenerse en el poder debió recurrir a la sanción de una cuantiosa legislación represiva, a la implantación del Estado de Sitio, al asesinato, a la tortura, a la cárcel y, en sus últimos estertores decretó nuevas formas procesales tendientes a ajusticiar más rápidamente a los integrantes de la Resistencia y concluyó sancionando la pena de muerte, diagnosticando así su inminente muerte.

En consecuencia, los Comandantes se han limitado a dar sepultura a un indigno cadáver, que para no perder sus “conquistas sociales” no vaciló en elevar su renuncia ante quien él mismo había destituido.

Nuevamente se constata que la hombría y la dignidad no constituyen atributos de los mercenarios.

El hecho acontecido no altera la absoluta carencia de representatividad de quienes pretenden asumir la conducción política de la Nación, abrogándose el poder electoral, que pertenece inalienablemente al pueblo.

Condenamos esta nueva tentativa de burlar la voluntad popular que no constituye, en consecuencia, solución alguna para las reivindicaciones populares.

Cuando las ratas huyen, es que el barco se hunde. Una vez más se cumplió el viejo refrán: a los pocos días de haber roto Arturo Frondizi su noviazgo con Onganía, éste cae. No cae, por cierto, por el alejamiento de Frondizi, la causa es que Onganía estaba virtualmente caído.

Los monopolios extranjeros y los reducidos sectores del privilegio, que operan de entregadores, han orientado el proceso dictatorial. Ante la presencia de un cadáver a su frente, evidentemente deben procurar hoy su reemplazo, cumpliéndose así lo que el MOVIMIENTO NACIONAL REFORMISTA (MNR) afirmara hace cuatro años: la derrota del intento corporativista abre la salida a la brasileña, que no es otra cosa que la existencia de una Dictadura mercenaria recubierta de escasos ropajes representativos, a través de la actuación de dos partidos políticos prefabricados.

El resultado de la salida que padece el pueblo hermano del Brasil es conocido y repudiado por el mundo entero. La tortura que practica para la “democracia bipartidista brasileña” han sido condenadas desde todos los rincones del mundo.

Esta es la perspectiva que se pretenderá estructurar para el pueblo argentino, perspectiva que ha sido ya detalladamente expuesta por Sapag al hacerse cargo de la provincia de Neuquen y que acaricia desde hace años el frondizismo.

Las mayorías nacionales deberán, en consecuencia, decir NO a esta “salida a la brasileña” en la misma forma en que se dijo NO a la salida “corporativista”. Así, del mismo modo en que se transformé en cadáver político a quien sustentaba la salida corporativista, se transformarán en cadáveres políticos quienes pretenden dar la “salida a la brasileña”, aunque ésta cuenta con la adhesión de los tecnócratas del frondo - frigerismo.

La salida que hoy denunciamos y a la que todos tenemos que enfrentar, tiene como objetivo el mantenimiento y el incremento de la entrega del patrimonio económico y cultural de la Nación, y el mantenimiento y el incremento de la opresión y de la expoliación de las grandes mayorías nacionales, en beneficio exclusivo de los intereses de los monopolios extranjeros y de los grupos del privilegio nacional.

El balance de los cuatro años de Dictadura mercenaria que realizaron quienes otorgaron sepultura a Onganía es totalmente inexacta. Se ha hecho referencia a la tasa de crecimiento sin considerar los compromisos internacionales a los cuales el país se encuentra aferrado, ocultándose en consecuencia que la tasa de crecimiento mencionada no es índice de un crecimiento auténticamente nacional sino, por el contrario es índice del crecimiento real de loa negocios que los monopolios extranjeros, para su exclusivo beneficio, en nuestro país.

El balance real de la Dictadura mercenaria arroja la existencia de una entrega del patrimonio nacional de un volumen tal que supera a las realizadas en toda la existencia anterior de la Nación desde 1810 hasta la fecha. El balance real arroja no una modernización en la liberación de nuestra fuerza energética, sino una entrega de nuestra fuerza energética que no tiene parangón en la historia de la República. El balance real arroja una desvalorización de la moneda que, conjugada con la congelación de los salarios, involucra el robo multimillonario efectuado a las Mayorías nacionales. El balance real arroja el saqueo de las Cajas de Previsión Social. El balance real arroja el deterioro programado de los servicios asistenciales. El balance real arroja la pérdida de preponderancia del Estado en materia de flete, a raíz de una política portuaria y ferroviaria ajena a los intereses nacionales. El balance real arroja la penetración de los monopolios internacionales en el tráfico aéreo de cabotaje en competencia arbitraria con Aerolíneas Argentinas. El balance real arroja la erección de nuestro desarrollo eléctrico (el Chocón, Atucha), al margen de Agua y Energía y en combinación con los intereses extranjeros que regentea SEGBA.

El balance de cuatro años en materia universitaria registra la materialización de la Anti – Reforma como política para la Universidad Nacional: avasallamiento de la Autonomía Universitaria; liquidación de la estructura democrática del gobierno universitario de estudiantes, profesores y egresados; discriminación ideológica, agresión física y moral para integrantes de los tres claustros, persecución e ilegalización de las organizaciones estudiantiles, sanciones y expulsiones para estudiantes y profesores, sanción de la ley represiva de las Universidades, apuntalamiento de las Universidades Privadas; penetración masiva de subsidios de fundaciones y de organismos financieros extranjeros (Ford, John Deere, BID). Incremento del limitacionismo, reduciendo brutalmente el ingreso y egreso de estudiantes; éxodo masivo de investigaciones y docentes al exterior. Se refugian en las cátedras camarillas de mediocres que arriban a las mismas por la inexistencia del régimen de concursos; se destruye la Obra Social. En suma, para estructurar una Universidad aristocrática, al entero servicio de los monopolios extranjeros, se ha encarcelado, expulsado, torturado y asesinado a la juventud universitaria argentina, quienes desde la Universidad y en las grandes jornadas masivas de Resistencia junto a su Pueblo, ha estado y está en la primera línea de combate, sin claudicar jamás, en la denuncia y en el enfrentamiento a las fuerzas retardatarias que han deparado la noche más larga de nuestra historia.

Hoy vemos cómo los Comandantes se han percatado, a los cuatro años de las tendencias autócratas de Onganía; se han percatado, a los cuatro años, que se trataba de introducir formas foráneas de vida; se han percatado, a los cuatro años, de la existencia de algunos negociados. Por denunciar estos hechos, trabajadores y estudiantes argentinos han sido asesinados y encarcelados.

Las mayorías nacionales de Argentina, a través de sus organizaciones políticas, estudiantiles, gremiales, profesionales, reclama la inmediata derogación de la pena de muerte, del estado de Sitio y de toda la legislación represiva dentro de la cual se encuentra la llamada Ley Universitaria. Al mismo tiempo la convocatoria inmediata a elecciones sin proscripciones.

EL MOVIMIENTO NACIONAL REFORMISTA (MNR), convoca una vez más a todos los estudiantes y a las distintas organizaciones populares para enfrentar hoy la estructuración de una “salida bipartidista a la brasileña”, como ayer se enfrentó la implantación del corporativismo. El pueblo triunfará hoy como triunfó ayer y se recobrará el ejercicio de la Soberanía popular, única forma de garantizar la Independencia y la Soberanía de la Nación, el bienestar y la libertad de los argentinos.

No puede el MNR, ante el primer aniversario del asesinato de los mártires de nuestro país, dejar de rendir su homenaje a quienes, ejemplos de la juventud, con su sangre, enfrentaron a la Dictadura mercenaria.

Por eso, convoca en mayo de 1970, a los miles de argentinos, desde la fila de la resistencia, a decir basta: a la represión, basta a la Dictadura y luchar con el respeto a la voluntad, la libertad y el bienestar de nuestro pueblo.

 

HOMENAJE A LOS MÁRTIRES DE LA RESISTENCIA

15 de mayo de 1969. En una calle correntina, ante el estupor y la indignación de millones de argentinos, una vez más, sangre generosa se derramaba, se derramaba ofrendada a la causa de la libertad. JUAN JOSÉ CABRAL, estudiante de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste caía asesinado por los mercenarios de la Dictadura. La ola de repudio creció a lo largo y a lo ancho del país.

El sábado 17, dos días después, ADOLFO BELLO, estudiante de Ciencias Económicas de Rosario, junto con compañeros de todas las Facultades, partía del Comedor Universitario coreando a todo pulmón su justa condena al bárbaro crimen. Pero la Dictadura mercenaria, fiel al dictado de los monopolios, ordenaba asesinar: Adolfo Bello, en una galería céntrica, alevosamente, fríamente, caía inerme ante los ojos consternados del mundo.

El tiempo en Argentina parecía haber detenido su andar inexorable: ¡Se asesinaba, se inmolaba en las calles, el tesoro precioso de su juventud!

Voraces, insaciables, los monopolios que encaramaron en el poder a Onganía y sus secuaces, tronchaban vidas para acumular dólares. Pero el tiempo, mal les pese a los que van a contramarcha de la historia, no detienen nunca su andar y los pueblos avanzan con él. Así como la muerte de Espartaco no significó la perpetuación de la esclavitud y sí la continuidad de su bandera, así también miles y miles de argentinos recogieron la bandera de sus mártires.

Así lo expresó el pueblo rosarino en la larga noche del 21 de mayo. Acorralada y herida, la hiena tuvo aún fuerza para seguir matando. Casi un niño, quince años, con un balazo en la espalda, LUIS BLANCO cayó no a muchas cuadras de la galería Bello.

A los pocos días, ya cuando un heroico y trágico mayo tocaba a su fin, el pueblo cordobés rendía su homenaje volcando en las calles a estos tres mártires de la liberación de Argentina. Pagó por ello el elevado precio de nuevos mártires de la resistencia; pero la Dictadura fue conmovida hasta sus endebles cimientos.

Hoy, mayo de 1970, los estudiantes universitarios y el pueblo todo se aprestan a rendir desde las filas de la resistencia a la Dictadura, su homenaje a los caídos hace un año.

Los asesinos, los que continúan entregando nuestras riquezas, los que explotan el trabajo de nuestro pueblo, los que entregan nuestra cultura, apelan a lo único que puede prolongar su agonía en el poder: reprimir.

Se asesina, se persigue, se encarcela, se tortura con sadismo sin igual.

Estudiantes, presos políticos y gremiales, continuamente son arrojados a las cárceles del régimen.

Este mayo de 1970, debe tener el profundo contenido de un ¡BASTA! Coreados por un millón de hombres y mujeres argentinos. BASTA de entrega y sumisión al imperialismo; BASTA de explotación; BASTA de deformación y entrega de nuestra cultura; BASTA de represión, cárcel y torturas.

Hoy, mayo de 1970, el barco de la Dictadura, navega a la deriva con poca tripulación. Desde que comenzó a hacer agua, muchas ratas huyeron de sus bodegas. Algunas ratas armadas agitan histéricamente sus sables y trabajan intensamente por un nuevo Golpe “salvador de la Patria”. Otros como, Frondizi, “descubren” después de cuatro años que lo de Onganía es una Dictadura a servicio de interese monopolistas. Oculta detrás de su actitud hipócrita, a sus libres de lacayos consecuentes al imperialismo.

Todas estas ratas quieren salvar sus cueritos y aparecer como “salida” para Argentina. Por eso en este mayo, las grandes mayorías nacionales, en su homenaje a los patriotas asesinados, deben levantar con más fuerza aun lo que entienden como salida para nuestro país, hoy y ahora.

¡SALIDA hoy, es el respeto de la VOLUNTAD SOBERANA DEL PUEBLO!

¡SALIDA hoy, es la INDEPENDENCIA DE ARGENTINA!

¡SALIDA hoy, es LIBERTAD Y BIENESTAR PARA EL PUEBLO!

¡SALIDA hoy, es sepultar para siempre, como una página negra de nuestra historia esta Dictadura entreguista, asesina y torturadora!

Mañana, cuando Argentina vea la realidad del futuro venturos que inexorablemente aguarda a todos los pueblos del mundo; cuando el trabajo intelectual o físico de sus hombres no sea cadena de esclavitud, sino camino al desarrollo de sus plenas potencialidades creadoras; todos los mayos recordaremos a quienes como CABRAL, BELLO Y BLANCO dieron sus vidas por una patria y un mundo mejor