En la ciudad de Rosario, a los veinticuatro días del mes de marzo de mil novecientos setenta y dos, reunida la comisión integrada por el Partido Socialista Argentino, Movimiento de Acción Popular Argentino, Militancia Popular y Grupo Evolución se dieron por finalizados los trabajos para los que oportunamente se constituyera. En consecuencia, cumpliendo el mandato para el cual fue designada eleva a los organismos políticos constituyentes de la misma las siguientes conclusiones:
1. Reafirmar la imperiosa necesidad de constituir una nueva y gran fuerza socialista que constituida en partido político llegue a ser la herramienta eficiente que nuestro país reclama para emprender el camino hacia el socialismo y su total realización.
2. Proponer para la GRAN FUERZA SOCIALISTA el nombre de PARTIDO SOCIALISTA POPULAR.
3. Proponer para el PARTIDO SOCIALISTA POPULAR la declaración de Principios que se adjunta.
4. Proponer para el PARTIDO SOCIALISTA POPULAR el programa que se adjunta.
5. Proponer como Carta Orgánica del PARTIDO SOCIALISTA POPULAR la actual del Partido Socialista Argentino, a la cual se le introducen las siguientes modificaciones:
a. Reconocimiento de libertad de tendencias en el seno del partido.
b. Reconocimiento de primera y segunda minoría.
c. Autorizar por esta única vez al Comité Nacional para convocar en el término de doce meses a partir de la constitución del P.S.P. a un Congreso partidario a fin de estudiar las reformas a esta Carta Orgánica.
6. Proponer que las autoridades del P.S.P. sean elegidas por acuerdo de los nucleamientos intervinientes por esta única vez, revistiendo el carácter de provisorios desde el momento de su constitución hasta su reconocimiento legal. A partir de esa fecha durarán dos años en su misión.
Quedan así resumidas las proposiciones que son producto del trabajo realizado por los integrantes de esta comisión.
Sólo nos resta exhortar a los organismos partidarios a los cuales elevamos estas proposiciones, que las mismas sean discutidas en un plano perentorio a los efectos de plasmar dentro de la realidad política nacional, el PARTIDO SOCIALISTA POPULAR.
PARTIDO SOCIALISTA POPULAR – M.A.P.A. – MILITANCIA POPULAR – G. EVOLUCIÓN
La Junta Nacional del MOVIMIENTO DE ACCIÓN POPULAR ARGENTINO (M.A.P.A.), reunida a los efectos de considerar las proposiciones elevadas por la Comisión Inter partidaria resolvió su aprobación total y además impulsar y poner todos sus esfuerzos militantes al servicio de la constitución del PARTIDO SOCIALISTA POPULAR.
En ese camino es que resolvió publicar y difundir las proposiciones elevadas por la Comisión.
Marzo 27 de 1972.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
El PARTIDO SOCIALISTA POPULAR, representado por sus delegados reunidos en Congreso, afirma:
Que la clase trabajadora en la República Argentina es oprimida y explotada por el capitalismo imperialista y la burguesía nativa aliada a los intereses antinacionales.
Qué éstos, dueños como son de los medios de producción, y disponiendo de todas las fuerzas del Estado para defender sus privilegios, se apropian de la mayor parte de lo que producen los trabajadores y les dejan sólo lo que necesitan para poder seguir sirviendo en la producción.
Que, por eso, mientras una minoría de parásitos vive en el lujo y la abundancia, los que trabajan están siempre en la inseguridad y en la escasez y muy comúnmente en la miseria.
Que esta apropiación privada de grandes extensiones de tierras, tanto en forma individual como por consorcios extranjeros o nacionales, determinaron la irracionalidad de los cultivos, el empobrecimiento del pueblo y el fortalecimiento monstruoso del sector más reaccionario de la vida del país, la oligarquía terrateniente, que a fines del Siglo XX todavía impone su dictado político a toda la Nación.
Que la burguesía, mientras conserve su libertad de acción, no hará sino explotar cada día más a los trabajadores, en lo que la ayuda la aplicación de las máquinas, las técnicas modernas y la concentración de la riqueza como consecuencia de la propia dinámica económica del sistema.
Que, por consiguiente, a la clase obrera y trabajadora en general permanece inerte y es cada día más esclavizada, o se organiza y levanta para defender desde ya sus intereses con vistas a su total emancipación del yugo capitalista.
Que no sólo la existencia material de la clase trabajadora exige que ella entre en acción, sino también los altos principios de derecho y justicia incompatibles con la actual evolución de la humanidad.
Que la liberación económica del país, base de toda otra libertad, no está alcanzada plenamente mientras los trabajadores no sean dueños de los medios de producción.
Que la dinámica de la economía capitalista ha llevado a una elevada especialización y división del trabajo, con la intervención de grandes masas de trabajadores y la cooperación, lo que determina que cada vez más la producción sea un resultado de la sociedad en su conjunto.
Que así, al mismo tiempo que se aleja para los trabajadores toda posibilidad de propiedad privada de sus medios de trabajo, se forman los elementos materiales y las ideas necesarias para sustituir el actual régimen capitalista por una sociedad en la que la propiedad de los medios de producción sea colectivo, en que cada uno sea dueño del producto de su trabajo, y a la anarquía económica y al bajo egoísmo de la actualidad sucedan una organización científicamente planificada de la producción y una elevada moral social.
Que esta revolución, resistida por la clase privilegiada, puede ser llevada a cabo por la fuerza del proletariado organizado.
Que mientras la burguesía respete las libertades individuales y los derechos políticos, el uso de estos derechos y la organización de resistencia de la clase trabajadora serán los medios de agitación y propaganda que servirán para preparar esa fuerza.
POR TANTO:
EL PARTIDO SOCIALISTA POPULAR LLAMA AL PUEBLO TRABAJADOR A ALISTARSE EN SUS FILAS DE PARTIDO DE CLASE PARA DESARROLLAR SUS FUERZAS Y PREPARARA SU EMANCIPACIÓN.
SOLAMENTE EL SOCIALISMO LIBERARÁ AL PUEBLO DEL YUGO IMPERIALISTA.
EL SOCIALISMO LIBERARÁ A LOS TRABAJADORES DE LA MISERIA, LA DESOCUPACIÓN, Y LAS GRIETAS DEL MUNDO CAPITALISTA.
PROGRAMA
PARTIDO SOCIALISTA POPULAR
Construir una Economía Nacional Independiente
Desde la independencia nacional, los capitales extranjeros han estructurado la economía del país de conformidad con sus intereses. La oligarquía terrateniente fue el brazo ejecutor y el socio de los monopolios extranjeros.
Como consecuencia de la dependencia externa y de la actividad de la oligarquía terrateniente se configura el país agroexportador. La industria que urge más tarde sobre este escenario económico no modifica el carácter dependiente y deformado del mismo.
Este proceso, que nace en 1810 y que con breves y leves recesos continúa hasta nuestros días, inicia su última etapa de agudización el 28 de junio de 1966. Después de tomado por asalto el poder la dictadura mercenaria se da vertiginosamente a su tarea de entregar a los monopolios extranjeros las principales empresas de cada una de las ramas de la producción. Los frutos de esta política antinacional no demoran en exteriorizarse, y en 1969, de las cien empresas que tienen más venta en nuestro país, setenta y dos pertenecen a los monopolios extranjeros.
Como no puede ser de otra manera en un país dependiente, las crisis periódicas, que se manifiestan fundamentalmente en el sector externo, obligan a recurrir a los organismos financieros internacionales quienes, a través de sus préstamos usurarios, encadenan progresivamente al país, la deuda-externa argentina es hoy superior a cinco mil millones de dólares y, en la actualidad, el superavit del comercio exterior no alcanza a pagar los intereses de la deuda.
Esta es la realidad que ha deparado al país la “ayuda” del capital extranjero, acerca del cual la propia CEPAL ha consignado “El aporte neto de la inversión extranjera ha sido persistentemente negativo y en la práctica, durante el período 1990/69, por cada dólar que ingresó salieron más de diez en forma de depreciaciones y utilidades”.
Ni por excepción pueden coincidir los intereses del pueblo argentino con los intereses del capital extranjero y sus socios nativos.
Un sistema económico social que distorsiona el país provocando el éxodo del campo y de todo el interior, mantiene subexplotada una de las tierras feraces del mundo: explotación extensiva. Sobre ese éxodo y esa subexplotación, se erigen los privilegios y el poder político de la oligarquía. Un sistema que produce de acuerdo con la planificación que, a nivel internacional, formulan las empresas monopolistas para mantener sus máximas utilidades, las que luego son giradas al exterior o utilizadas para acrecentar su poderío interno, es un sistema que invierte el sentido de la organización social, es un sistema que pone al hombre como medio y al lucro como fin, y no al bienestar humano como objetivo último.
Este sistema reserva al pueblo -único y auténtico productor- el papel de espectador y ejecutor pasivo de las decisiones que se toman sin su consenso y en contra de sus intereses.
Cuando las grandes mayorías nacionales abandonan la pasividad, cae sobre sus espaldas la represión organizada e institucionalizada por los servidores de la oligarquía y del imperialismo. Para poner al hombre como objetivo último de la organización económica, el pueblo argentino necesita romper con la actual estructura dependiente del imperialismo y edificar, en su reemplazo, una economía independiente y al servicio de las grandes mayorías nacionales que integran los trabajadores, los profesionales, los estudiantes, los científicos y los pequeños y medianos empresarios de la ciudad y del campo.
Para asegurar a estos sectores populares posibilidades plenas de salud, de cultura y de desarrollo integral, es imprescindible terminar con la actual estructuración económica dependiente del imperialismo y del latifundio, rescatando para el pueblo las palancas de decisión tanto en lo económico como en lo político.
Planificación popular de la economía
Las palancas de decisión en lo económico y político pasarán de manos de los monopolios extranjeros y de la oligarquía terrateniente, a manos del pueblo, y dejarán de constituir instrumentos de dominación y explotación de millones de hombres y mujeres argentinos.
Los medios de producción sólo estarán incondicionalmente al servicio del pueblo, a través de una planificación popular de la economía, en donde las decisiones sean tomadas con la participación de todos los sectores populares.
El Estado, democrático y popular, será fiel ejecutor de las decisiones de las mayorías nacionales, asumirá un papel de primera importancia en la reconstrucción de la economía, y ésta será puesta, por primera vez en nuestra historia, al servicio sistemático de la satisfacción de las necesidades sociales. Jugará su rol productivo a través de las actuales empresas del Estado a las cuales se sumarán aquellas que se rescaten de manos de los monopolios.
El área social de la economía quedará integrada por la nacionalización del comercio exterior, del sistema bancario y de seguro, del transporte, comunicaciones, fuentes energéticas, industria pesada, riquezas estratégicas.
El pueblo representado por un Estado popular y democrático ejercerá autónomamente el poder de decisión, sobre política económica. El Fondo Monetario Internacional y demás organismos financieros internacionales dejarán de dictar lo que se debe hacer en nuestro país. Esta autonomía significa romper todos los vínculos lesivos que hayan sido establecidos con dichos organismos.
Promover la formación y la consolidación de las industrias básicas
Sobre la economía agro-exportadora constituida en función de las necesidades extranjeras se asienta, luego de 1930 una industria fundamentalmente liviana, que no modifica los rasgos de la dependencia y, más aún, la acentúa al necesitar imprescindiblemente para su funcionamiento la importación de maquinarias industriales y materias primas, intermedias, lo que eleva el grado de vulnerabilidad de la economía argentina.
Para nuestro país, como para todos los países dependientes, ha quedado cerrada la vía de desarrollo que siguieron los países capitalistas, dominantes en los cuales surge, primero, la industria liviana y, a continuación, la industria pesada, y donde no se verificó ninguna interferencia en ese proceso que se asienta sobre una economía equilibrada e integrada. Por el contrario, nuestra economía fue distorsionada y unilateralizada hacia la producción agropecuaria con exclusividad.
En consecuencia, no es dable esperar que natural y espontáneamente se logre la formación de una industria pesada, sino que, por el contrario, la misma debe ser conscientemente promovida, por medio de la planificación. Sólo así se recupera la dependencia externa, y la industria liviana logrará abastecerse fundamentalmente en el mercado interno.
La promoción y consolidación de la industria pesada, especialmente la siderurgia, química pesada, celulosa, energía, combustibles, máquinas-herramientas se efectuará con la intervención directa del Estado el que, a través de sus empresas, tendrá el control de la rama respectiva.
Este es el objetivo de la política industrial, dado que es imposible emprender la lucha contra el subdesarrollo y la dependencia si los medios de producción antes señalados no son "producidos" en el país.
Promover la Investigación científica y el Desarrollo Tecnológico
Otro factor de la dependencia es la dependencia tecnológica, que se concentra en millones de dólares salidos del país en concepto de regalías y patentes, y en la deformación tecnológica del país.
Las actuales luchas inter - imperialistas, se producen en menor medida sobre las fuentes de materias primas y, principalmente, alrededor del nacimiento de nuevas técnicas y de proyectos científicos (industrias, cibernética, aeronáutica, instrumentos de precisión, energía atómica, etc.). La salida de profesionales hacia el exterior, consecuencia desastrosa para nosotros, da significativa al respecto.
Evidentemente, en última instancia, el crecimiento económico ha dependido siempre del progreso científico y técnico.
Sin tecnología propia y sin formación de técnicos e investigadores no será posible emprender una renovación profunda de las técnicas de producción adaptadas a nuestras necesidades específicas, con áreas prioritarias a desarrollar y de conformidad con los recursos con que cuenta el país, a los fines de crear nuevos medios que sean, cada vez, más eficaces e incrementen la productividad del trabajo.
Asentar la independencia económica sobre la base del ahorro nacional
El desarrollismo y demás ideologías de la dependencia extranjera sostienen que el progreso tecnológico y de las industrias básicas será sólo posible si se cuenta con la ayuda del capital extranjero, dado que no generamos el ahorro suficiente para efectuar el cúmulo de inversiones necesarias que requieren las obras anteriormente mencionadas. En consecuencia, hay que abrir, como lo han hecho, las puertas de la economía nacional sometiendo la política económica a las órdenes -emanadas del Fondo Monetario Internacional y brindando todo tipo de facilidades crediticias, impositivas, cambiarías, para la radicación de capitales extranjeros, así como la puesta a su servicio de las inversiones públicas efectuadas por el Estado para proveerlos de energía, caminos, vías férreas, etc., en condiciones preferenciales y ventajosas.
Lo anterior es falso. El país no sólo cuenta con ahorros o excedentes económicos reales, que de una u otra forma son sustraídos a la economía nacional, sino que además cuenta con excedentes económicos potenciales los que, por medio de una planificación económica, correcta, se transformarán en excedentes efectivos suprimiendo consumos parasitarios, empleando la fuerza laboral disponible y los medios de producción parcialmente utilizados y corrigiendo la orientación de la inversión. Todo lo cual generará una mayor producción con los medios existentes y, en consecuencia, aumentará el ahorro nacional sin apelar a la rebaja de los salarios. Más aún, el aumento de la productividad del trabajo posibilitará el incremento de los salarios reales.
La serie de objetivos antes mencionados serán logrados con la realización del siguiente conjunto de medidas:
Nacionalización de los sectores claves de la economía.
Recuperar, en los sectores claves de la economía, aquellos empresarios que, por encontrarse en manos de monopolios extranjeros y locales, regulan la producción industrial de su sector, controlan la explotación o comercialización, las riquezas básicas y, en su conjunto, condicionan el desarrollo económico-social.
Nacionalización de la siderurgia básica
Expropiación de los monopolios extranjeros que se encuentran en la producción de arrabio, acero y laminados. Restituir a SOMISA el carácter exclusivo de empresa del Estado suprimiendo su forma actual de empresa mixta. Explotación de los yacimientos de mineral de hierro existentes con reserva calculada por empresas nacionales y otorgando prioridad a la explotación de Sierra Grande. Integración de todas las etapas de la industria siderúrgica.
Nacionalización de la Química pesada
Esta rama, que se encuentra prácticamente en manos de empresas imperialistas, es proveedora de materias primas para centenares de empresas de diverso tipo de producción. De allí su carácter de clave y por lo tanto no puede encontrarse en manos de los monopolios extranjeros.
Nacionalización de la industria automotriz terminal
La nacionalización de la industria automotriz terminal indicará la reorientación de su producción y la concentración de recursos para obtener unidades automotrices tipo a un menor costo unitario, así como vehículos de transporte colectivo y los necesarios para las distintas actividades productivas.
Nacionalización de los recursos e infraestructura energética
Transferencia a Agua y Energía Eléctrica de todas las usinas, termoeléctricas de magnitud, de la explotación del complejo hidroeléctrico Chocón-Cerros Colorados, y de la usina termonuclear de Atucha. Participación de todas las provincias en la dirección de Agua y Energía Eléctrica. Desarrollo de la electrificación rural y de las zonas marginales del territorio nacional. Constitución de la red nacional de interconexión.
Monopolio estatal del Petróleo, Gas y Carbón
Monopolio estatal de la exploración, explotación, industrialización y comercialización a través de Y.P.F., Gas del Estado y Y.C.F. Reestructuración de estas empresas tendiente a lograr su máxima eficiencia, y la incorporación a las mismas de representantes de las provincias, anulación de todos los contratos suscriptos por la dictadura y preexistentes.
Preservación de la riqueza de la plataforma marítima y promoción de la industria pesquera
Concreción definitiva del estudio que determino las posibilidades económicas de la explotación de la riqueza ictícola de nuestro extenso litoral marítimo, de los mares australes y de nuestros ríos. Creación de una flota estatal de barcos pesqueros de altura. Incremento sistemático de la siembra en nuestras extensiones lacustres. Promoción de cooperativas integrales de acuerdo a la comercialización de la pesca a través de las mismas. Desarrollo de la industria alimenticia de los productos de la pesca. Instalación de cámaras frigoríficas en el interior.
Defensa del subsuelo minero
El subsuelo minero constituye patrimonio inalienable de la Nación. La totalidad argentina demanda concreción del estudio geológico de su territorio, incremento y promoción por parte de empresas nacionales de la explotación de los yacimientos de carbón, hierro, cobre, plomo, zinc, plata, estaño, azufre, bauxita, tungsteno, berilio y uranio; cancelación, por parte del Estado, de todo derecho de explotación que haya sido acordado a compañías extranjeras sobre yacimientos mineros de carácter estratégico, o intervención de aquél en su explotación. Apoyo a la mediana y pequeña empresa minera.
Defensa de las riquezas forestales
Recuperar las riquezas forestales a los fines de la explotación racional de nuestros bosques, reforestación y formación de los mismos. Instalación de una planta celulósica que cubra, las necesidades de papel.
Nacionalización de los medios de transporte y comunicación
Desarrollo eficiente de los Ferrocarriles Argentinos y de las Flotas Marítima, Fluvial y Aérea. Realizar la mayor parte del transporte de carga interna, por vías férreas y fluviales. Trasladar la mayor parte de las exportaciones en nuestras bodegas marítimas. Desarrollo de ELMA, Exclusividad en el cabotaje nacional, aéreo y marítimo para empresas argentinas públicas y privadas. Supresión de subsidios a toda empresa privada de transportes. Fijación de tarifas de pasaje y de carga tendiente a favorecer el desarrollo de todo el interior. Desarrollo de la industria nacional naval (astilleros) y ferroviaria.
Resguardo de pequeños accionistas
En todas las nacionalizaciones que se realicen, la inversión del pequeño accionista será siempre recompensada mediante una adecuada indemnización.
Nacionalización del sistema financiero y de seguro
Control de cambios a fin de evitar la fuga de capitales y el empleo de divisas en la adquisición de bienes suntuarios y prescindibles para el país. Moratoria de la deuda externa.
Nacionalización del sistema bancario. Nacionalización de las actividades del seguro y reaseguro.
Nacionalización del comercio exterior
Monopolio estatal del comercio exterior. La actual libertad de comercio es la máscara detrás de la cual se encubre el monopolio que ejercen los trust nacionales (trust frigoríficos, Deltec, Bunga y Born, Dreyfus, etc.). Frente al enorme poder que concentran en sus manos esos monopolios comercializadores imperialistas, el productor argentino sólo puede triunfar oponiéndoles el poder representado por una acción estatal que concentre en sus manos todas las actividades vinculadas al comercio exterior. El dilema no está planteado entre la “libertad de comercio” o el “monopolio estatal” sino entre monopolio al servicio de los intereses extranjeros o monopolio al servicio del pueblo argentino. Para concretar este propósito, es necesario:
a) Un organismo estatal que enfrente como único comprador y vendedor a los trust internacionales.
b) Una política comercial basada en el comercio con todos los países del mundo sin exclusiones políticas ni ideológicas. Política de convenios bilaterales, y rechazo de las normas derivadas de integraciones regionales tipo ALALC (Asociación Latinoamericana de Libre Comercio), Pacto Andino, que sean lesivas al país.
c) Un Banco de Exportación e Importación.
d) Flota marítima y fluvial en manos del Estado. En especial organizar la flota de barcos frigoríficos.
e) Organismo estatal de comercialización de las cosechas.
f) Organismo estatal de comercialización de las carnes.
g) Nacionalización de los elevadores de granos.
Todas estas actividades estatales serán realizadas por organismos donde, sólo tendrán participación efectiva en su conducción todos los sectores que sean, realmente productores directos.
Reforma agraria
Realización de la Reforma Agraria consistente en la expropiación del latifundio y del ganado, y en la creación de cooperativas de producción. Asegurar mayor producción, mejor calidad, bajos costos, bajos precios y mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural.
Comenzar por la modificación radical del actual régimen de tenencia de la tierra. La tecnificación y mecanización vendrán como consecuencia de lo anterior. Por modificación del régimen de tenencia de la tierra debe entenderse la desaparición de la clase de los terratenientes y de los grandes invernadores, así como del régimen de arriendo actual. Brindar al trabajador rural las mismas condiciones de bienestar y posibilidades culturales que las existentes en las ciudades.
Determinación de precios únicos para cereales y carnes. Fijación de precios máximos para semillas, herbicidas, plaguicidas, productos veterinarios y maquinas agrícolas. Expropiación de los frigoríficos extranjeros, su transformación en cooperativas de consumo y de producción. Comercialización de nuestras exportaciones agropecuarias a través de la Junta Nacional de Granos, de la Junta Nacional de Carnes y de Cooperativas de Producción.
Desarrollo y manejo adecuado de la sección de créditos agropecuarios del Banco de la Nación, orientados hacia la estabilidad del mediano y pequeño productor, a las cooperativas de producción y a la diversificación de la producción agropecuaria. Desarrollo del INTA y realización por su intermedio del plan de producción agropecuaria. Desarrollo del INTA y realización por su intermedio del plan de producción agropecuaria, otorgándole participación en las etapas de comercialización y asesoramiento obligatorio en las cooperativas de producción y en la explotación de los predios afectados por la Reforma Agraria.
Instalación o traslado de las actividades agro-industriales, cuyos procesos utilicen materias primas zonales.
Nacionalización de la industria de maquinarias agrícolas en manos de monopolios extranjeros.
Reestructuración del área privada de la economía determinando sus roles y funciones. Protección de la pequeña y mediana empresa.
Reordenamiento paulatino de su producción de acuerdo con las necesidades del país.
Dentro de la planificación popular de la economía, se asegurará la ocupación plena de sus recursos con el objetivo de satisfacer las necesidades sociales de capitalización y consumo.
Prohibición de la importación competitiva con la industria nacional.
Asistencia financiera (préstamos a interés reducido, eliminación de la usura), técnica y de servicios que le permita cumplir con sus funciones.
Régimen impositivo equitativo y simplificado.
Eliminación de la intermediación parasitaria, dándose apoyo al comercio minorista.
Desarrollo del interior
Incremento preferencial del desarrollo del interior: Salud Pública, Educación, Vivienda, Energía, Obras sanitarias, esparcimiento y creación de fuentes de trabajo, consistente en la manufactura de las materias primas de diversas zonas.
Suministro de los insumos y transportes provistos por las empresas del Estado y servicio público, para las industrias del interior a precios inferiores, que los fijados para las empresas del litoral. Integración de las distintas zonas económicas en el desarrollo de la red vial y ferroviaria; prioridad a las rutas que unen las regiones del interior entre sí. Política de irrigación, ligada a un aprovechamiento de la energía hidroeléctrica.
Política económica
La política presupuestaria estará basada en lo que hace a los impuestos y a la capacidad contributiva, y será una herramienta efectiva en la redistribución de los ingresos tanto personales como entre las distintas regiones que formen parte de nuestro país.
En lo que hace a los gastos, se atenderá la satisfacción de las necesidades sociales de vivienda, educación y salud pública y a la protección de las industrias básicas. La política monetaria estará dirigida a acompañar los cambios de estructura que hemos señalado oportunamente y en los que radica la posibilidad de estabilidad de precios que beneficia los intereses populares. La lucha contra la inflación será ganada con mayor cantidad de bienes producidos, y la justa distribución entre sus reales productores.
La política ocupacional garantizará la plena ocupación de todos los argentinos en edad de trabajar, por un digno nivel de remuneración. La política de ingresos reales modificará la actual distribución del ingreso nacional en forma tal que asegurará jornales y sueldos justos a los obreros, empleados, profesionales, docentes y demás integrantes de la clase media laboriosa.
Control de precios y costos con vigilancia a través de comisiones vecinales.
BIENESTAR DEL PUEBLO
El progreso de un país está vinculado básica y esencialmente a la cantidad y calidad de los integrantes de su pueblo. El hombre constituye el factor esencial de todo proceso económico, social y político. El hombre determina esos procesos y los pone a su servicio. El hombre tiene la posibilidad de modificar al medio que lo rodea y aún su propia realidad. La capacidad potencial creadora y realizadora de los pueblos liberados es ilimitada.
Por todo lo expuesto consideramos a la Salud Pública y a la Educación, que inciden directamente en el condicionamiento y en la superación material y cultural del pueblo, los cimientos básicos de todo proceso sano y serio de desarrollo nacional autónomo.
Las grandes batallas que se deban librar para obtener la liberación nacional son las batallas de la Salud Pública y de la Educación.
SALUD PÚBLICA
Entendemos por Salud Pública la preservación, incremento y promoción de la salud de todos los integrantes del pueblo.
Partiendo de los servicios sanitarios existentes, planteamos garantizar asistencia médica integral, gratuita a todos los habitantes de la Nación coordinando al efecto los servicios oficiales, sociales y mutuales.
Desarrollo de un programa nacional permanente de educación sanitaria en centros de trabajo, de estudio, clubes, cooperativas y vecinales.
Fijación de precio fijo y uniforme a los medicamentos. Depuración y reestructuración científica de la Farmacopea Nacional Argentina. Control público de la industria farmacéutica a los efectos de garantizar seguridad y accesibilidad del medicamento. Nacionalización de los laboratorios extranjeros.
EDUCACIÓN
El vivir y compartir la vida dentro de la sociedad, origina un cúmulo de relaciones (relaciones con los demás individuos, con el medio físico, con el medio social), a través de éstas el hombre adquiere conocimientos desarrollando capacidades y aptitudes que le posibilitan un mejor desenvolvimiento. A su vez, la experiencia acumulada, mediante la reiteración de las relaciones anunciadas, brindará la posibilidad de incidir sobre sí mismo, sobre los demás hombres y sobre el medio físico. Esto proceso que actúa sobre el hombre, está compuesto por relaciones que éste genera y se denomina educación. El mismo comienza con el nacimiento y termina con la muerte de cada individuo.
El Estado deberá garantizar una educación gratuita, común y laica. El ciclo obligatorio estará integrado por la enseñanza primaria y media. La Universidad será estatal, su ingreso libre y la enseñanza gratuita. Se jerarquizará el desarrollo de las carreras de mayor vinculación con el desenvolvimiento del país y el bienestar del pueblo. La Universidad será autónoma y su gobierno estará integrado por profesores, estudiantes, egresados y no-docentes.
Todos los niveles educativos se estructurarán en forma tal que se posibilite su cumplimiento por parte de quienes deben trabajar y estudiar.
Todos los medios de comunicación de masas deberán brindar un espacio determinado a programas educativos autorizados por las organizaciones específicas.
Desarrollo nacional constante de la campaña de alfabetización.
Remuneración adecuada a los cuerpos docentes de todos los ciclos.
Realización periódica de cursos de superación docente y de postgraduados universitarios.
Promoción de la enseñanza del adulto y readaptación técnica del trabajador.
Organización de la práctica del deporte en los lugares de concentración y en centros de esparcimiento creados a ese fin.
VIVIENDA
Posibilitar el acceso a una vivienda digna. Para ello, encarar la construcción de viviendas destinadas a la venta o al alquiler que estén al alcance de las familias trabajadoras. Suspensión de los desalojos urbanos y rurales.
CULTURA
Fomento de las actividades artísticas y culturales.
DE LA JUVENTUD
Otorgamiento a la juventud de todos los sectores sociales, una plena participación en la planificación y ejecución del quehacer nacional a todo nivel.
FAMILIA
Protección de la familia numerosa. Sanción de la ley de divorcio vincular.
DEL MENOR
Desarrollo de la atención integral del menor, dotando a los establecimientos destinados al fin de los adelantos técnico—científicos de la época. Constitución de hogares escuelas para la recepción de los menores desamparados.
SEGURIDAD SOCIAL
Reestructuración del actual sistema previsional tendiente a asegurar una jubilación inmediata, cierta y de un nivel acorde con el costo de la vida. Garantizar la amplia participación de los trabajadores activos y pasivos en la condición y funcionamiento de los organismos previsionales, y el estricto cumplimiento de los aportes por parte del Estado y de los particulares. Igualdad de niveles de edad con las excepciones de los trabajos considerados insalubres y uniformidad en los porcentajes de los beneficios.
JORNADA LABORAL
Asegurar al trabajador una remuneración adecuada para su sustento y el de su familia, dentro de la jornada de ocho horas de trabajo, reconquistando así un derecho que gradualmente le ha sido arrebatado.
TURISMO
Estructuración del turismo social interno. Utilización de los parques y reservas nacionales con idéntico criterio. Realización de la infraestructura necesaria para el incremento sostenido del turismo internacional. Anulación de la venta de hoteles realizada por la dictadura.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS
Reglamentación de los medios de comunicación de masas al servicio de la educación, la formación integral, el esparcimiento sano y la libertad informativa. Reducción y ordenamiento en los mismos de los espacios publicitarios.
VIGENCIA PLENA DE LA SOBERANÍA POPULAR:
Para que los puntos de este programa se concreten es indispensable:
1) El ejercicio pleno de las libertades políticas, derechos y garantías constitucionales de todos los argentinos.
2) Que la conducción política esté en manos de quienes legítimamente representen al pueblo, lo que requiere que a través de la movilización y organización popular se rescate el poder político de manos del capital extranjero, la oligarquía terrateniente y la burguesía local aliada a esos sectores.
Por ello propugnamos:
1) Vigencia plena de los derechos y garantías constitucionales: derecho de palabra, derecho de prensa, creencias, sindical, a la existencia y creación de organizaciones y partidos políticos, de reunión, de manifestación; derecho a aprender y a enseñar; igualdad entre mujeres y hombres. Derogación de la legislación represiva, en especial en lo que respecta a la pena de muerte y estado de sitio. Aplicación de las leyes que sancionan los apremios ilegales de toda índole. Disolución de los organismos que han sido creados para tal fin, derogación de todas las prácticas de tortura.
2) Elecciones libres y sin proscripciones: libertad de elegir y ser elegido sin ningún tipo de excepciones.
- El gobierno del PARTIDO SOCIALISTA POPULAR Garantizará una acción política que supere las falsas divisiones del pueblo argentino, constantemente instrumentadas por sus enemigos fundamentales: la oligarquía y el imperialismo.
- Garantizar la obligatoriedad de que los integrantes, todo parlamentario, a nivel municipal, provincial y nacional, efectúe periódicos informes a sus electores acerca de su actividad pública.
- Garantizar a los electores la posibilidad de la revocación del mandato.
3) Participación efectiva del pueblo argentino en la conducción económica, política, social y cultural, a través de organizaciones donde se expresen democráticamente todos los sectores populares.
- En particular es fundamental que los trabajadores puedan ejercer en plenitud, el derecho a organizarse sindicalmente, el derecho a participar en el control de la producción, distribución y planificación de la economía y, principalmente, el derecho a actuar políticamente.
4) C.G.T. única. Garantizar el funcionamiento y reconocimiento de una Confederación General de Trabajadores única. Democratización de los sindicatos. Realización inmediata de elecciones en todos los sindicatos intervenidos, disueltos y en aquellos cuyos comicios fueron adulterados o desnaturalizados por la acción de los agentes colaboracionistas y participacionistas de la dictadura.
5) Vigencia de la independencia institucional del Poder Judicial, tanto en su carácter organizativo, administrativo y económico.
- La administración de la justicia deberá ser eficiente, menos onerosa y devendrá en auxilio de las clases mayoritarias.
6) Autonomía Provincial: Para que exista un real desarrollo del interior se garantizará la autonomía provincial vigorizándola con la activa participación de las provincias en la planificación y realización de las obras nacionales trascendentes, se reestructurará el régimen municipal a los efectos de posibilitar la participación activa y constante a todo nivel de la población en los municipios.
7) Revisión de la legislación sancionada por la dictadura.
8) Responsabilidad personal y patrimonial por las acciones emprendidas en perjuicio del pueblo argentino por parte de funcionarios arribados al gobierno desde el 28 de junio de 1968.
POLÍTICA INTERNACIONAL
SOBERANÍA Y AUTODETERMINACIÓN NACIONAL
Política internacional independiente, solidaria con todos los pueblos latinoamericanos y de apoyo a los que luchan por su liberación.
Acción tendiente a la creación de un organismo internacional latinoamericano capaz de actuar sin tutelas imperialistas.
Revisión de tratados y pactos internacionales y denuncia de aquellos que afecten a la soberanía nacional.
Sustentar una política internacional basada en las tradiciones de la República que reconoce como eje la igualdad jurídica de las naciones, el derecho a la autodeterminación de los pueblos y la no intervención.
Sobre estas bases, estrechar relaciones con todos los países del mundo en defensa de la paz mundial, de la disminución de los gastos de armamentos. Vinculación estrecha con todos los países del mundo que están en vías de desarrollo y, en especial, con las Repúblicas hermanas de América Latina. Condicionar la existencia y funcionamiento de la O.E.A. en la medida en que ésta deje de funcionar como departamento de colonias de los monopolios norteamericanos.
Recuperar definitivamente para nuestro país las Islas Malvinas.
Editado por el Movimiento de Acción Popular Argentino - M.A.P.A.
