Homenaje al Dr. Guillermo Estévez Boero

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Colocación de una placa a la trayectoria del Dr. Guillermo Estévez Boero en el Paseo de los Ilustres

Palabras pronunciadas por la Dra. Inés Bertero, Diputada Provincial y Presidenta de la Fundación Estévez Boero

 

En primer lugar, quisiera agradecer en nombre de mis hijos y demás familiares, por este gesto de la Sra Intendenta Mónica Fein, de rendir un homenaje a la memoria del Dr. Guillermo Estévez Boero mediante la colocación de una placa en este Paseo de los ilustres, que nos permite rescatar ejemplos de vida de rosarinos y rosarinas que nos legaron enseñanzas y aportes para superar muchos de los desafíos que hoy tenemos como sociedad y que siempre serán recordados por haber vivido plenamente comprometidos con la realidad de su tiempo.

En este sentido si repasamos la vida y la obra de Guillermo vemos que ingresó a la política como estudiante universitario, iniciando su formación en el ideario de la Reforma Universitaria y en la defensa de la educación pública.

Le tocó actuar en momentos de gran inestabilidad institucional signado por los golpes de estado y por la desvalorización de la idea democrática en nuestro país. De su maestro Don Luis Jiménez de Asúa recibió una visión del socialismo profundamente democrático que lo llevó a trabajar incansablemente por la recuperación democrática como palanca necesaria para construir un futuro mejor.

Por eso su convocatoria permanente a la participación popular y a la concertación para lograr el cambio que nuestro país necesita. Quería una concertación democrática que nos permitiera articular los aspectos políticos, sociales y económicos para poder superar las crisis de legitimidad y de falta de representatividad de nuestras instituciones.

En la década de los 90 debió enfrentar en soledad la oleada neoliberal en el Congreso de la Nación, allí en discursos memorables denunció las consecuencias de las leyes de privatización que liquidaron nuestro patrimonio nacional sin resguardar, en muchos casos, la función reguladora del Estado.

En momentos de degradación y de corrupción en nuestro país, reivindicó una práctica política ligada a la ética, condenando el relativismo de los valores.

En su labor como legislador y como convencional constituyente está plasmada la síntesis de su pensamiento elaborado tras largos años de estudio sobre diversos temas; pero su acción siempre estuvo centrada en lo que fueron sus grandes preocupaciones: el perfeccionamiento de la democracia y el futuro de la juventud.

Todo su accionar tuvo como motor un compromiso, el que asumió desde muy joven: remover los obstáculos que impiden la realización plena de cada hombre y de cada mujer; para ello, siempre se apoyó en el estudio y el conocimiento profundo del espacio y del tiempo que le tocó vivir.

Guillermo fue un lector incansable, que le quitaba horas al descanso, o le ganaba horas a sus viajes y a las esperas, porque, siempre tenía consigo, un libro a medio leer y un lápiz con el que resaltar aquellos párrafos que darían nacimiento a una idea o que le ayudarían a fundamentar sus exposiciones.

Como buen maestro, supo transmitirnos ese hábito y esa metodología de estudio. En este sentido he rescatado una frase que seguramente será compartida por quienes impulsaron esta iniciativa.

“El estudio es un trabajo que requiere de un esfuerzo y para asumirlo necesitamos de una motivación. Esa motivación se adquiere cuando se tiene una meta y un proyecto vital claro. Pero vivimos en un mundo donde reina la crisis de valores y de metas. Entonces no vemos tan claro por qué estudiar.”

Vuelvo a agradecerles por este homenaje a un rosarino que amo a su ciudad, que bregó para que la ciudad dejara de dar su espalda al río, que en los momentos difíciles golpeó puertas e hizo oír su voz para rescatar los valores que hacen a la identidad de Rosario, la ciudad que lo vio nacer hace 83 años.