Fundación ESTEVEZ BOERO

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La vigencia del pensamiento de Guillermo Estevez Boero de cara a los desafios actuales del progresismo

El pasado miércoles 1° de febrero se llevó a cabo en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia de Rosario el homenaje a Guillermo Estévez Boero, organizado por la Junta Provincial del PS Santa Fe y la Fundación Estévez Boero.

A 12 años de la desaparición física de quien fuera el fundador del Partido Socialista Popular, luchador incansable por la unidad del socialismo argentino y maestro de la Juventud, recordamos su obra y pensamiento en la disertación del panel denominado: “La vigencia del pensamiento de Guillermo Estévez Boero de cara a los desafíos actales del progresismo”.

Participaron del mismo Laura Capilla, militante de la JS y Directora de Políticas de Juventudes de la Municipalidad de Rosario, Julio Garibaldi, militante de la JS a cargo de la Dirección Provincial de Políticas de Juventud, la Intendenta de Rosario, Mónica Fein, y el actual Gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti.

El acto fue presidido por el Secretario General del PS en la Federación Santa Fe, Miguel Lifschitz y la diputada provincial y viuda de Estévez Boero, Inés Bertero. "Por iniciativa de los jóvenes conformamos este panel para recordar a Guillermo, para reflexionar acerca de las ideas y las obras de construcción política de Estévez Boero", señaló Lifschitz.

El homenaje se desarrolló en un marco más que especial, pues este año se cumplen 40 años de la fundación del PSP, la mayor obra de Guillermo.

A continuación compartimos las reflexiones de los disertantes a cargo del panel.

Homenaje a Guillermo Estévez Boero en el 12° Aniversario de su fallecimiento
1.Participación de la compañera Laura Capilla.

Hablar de Guillermo Estévez Boero es hablar de Juventud y de Socialismo. Sin dudas, estos son dos términos atravesaron su vida personal y su vida política. Ustedes podrían coincidir en que estos dos ejes no sólo fueron el centro de sus pensamientos y sus ideas, sino, que también y fundamentalmente fueron el centro de su accionar político.

Hoy se cumplen un mes de la muerte de los tres jóvenes en villa moreno, y al pensar cuál era el mensaje que quería dejar en este encuentro me resulto inevitable no imaginar cual sería la reflexión de Guillermo sobre este triste hecho.

En una entrevista a Guillermo a 25 años de la fundación del P.S.P. decía haciendo referencia a quienes defendían el neoliberalismo de esos tiempos, “ que hay algunos que tenemos una lectura diferente de lo que va a pasar en el futuro si esto no cambia, que va hacer una Colombia Argentina, con un tremendo desarrollo del narcotráfico, y con una tremenda inseguridad que es la inexistencia de la ley y la justicia para la gran población y en grandes espacios territoriales”.

Si bien es cierto que argentina no es Colombia, no podemos negar la realidad que estamos viviendo. Y el asesinato de estos 3 jóvenes de Villa Moreno es el reflejo de la compleja situación social en la que viven gran parte de los y las jóvenes de los barrios de los grandes centros urbanos de argentina. Hoy vivimos en las calles una situación compleja dónde la violencia gana cada vez más terreno, y donde las ausencias se ocupan con más violencia.

Hay signos que evidencian que el narcotráfico se encuentra fuertemente instalado en el país, que Argentina dejó de ser un país de paso para convertirse en productor. Y esto obviamente no podemos asumirlo como un fenómeno de la naturaleza. Hubo gobiernos, corporaciones, tramas delictivas que en complicidad trabajaron decididamente para que esto sea así.

Y esta realidad nos afecta a todos, pero principalmente a los y las jóvenes, quienes se encuentran expuestos en una situación de mayor vulnerabilidad. Jóvenes que quedan al costado del camino, sin protección alguna, por que el estado aun no está garantizando los derechos esenciales.

Guillermo desde su banca en el congreso, con la capacidad política que lo caracterizaba, no tuvo que esperar al siglo XXI para darse cuenta de las consecuencias que traerían aparejadas la implementación de las políticas impuestas desde Washington. Desde el inicio de la década del noventa planteaba la necesidad de la salida de una convertibilidad ficticia, las consecuencias atroces de la flexibilización laboral y la entrega indiscriminada de los recursos naturales.

Guillermo ya lo decía, los pibes en los barrios sin contención son un caldo de cultivo para esas economías delictivas que se encuentran presentes con mayor nivel de criticidad en los grandes centros urbanos.

Es real que hoy con la salida de la convertibilidad, la implementación de una serie de políticas de tipo proteccionista, el restablecimiento de un fuerte mercado interno, acompañado con algunos cambios en la justicia, en la seguridad social, y algunas medidas más de tipo simbólicas que reales, no son tiempos idénticos a los del menemato.

De todas formas quienes siempre creímos en un estado amplio capaz de garantizar derechos, quienes planificábamos e imaginábamos, junto con la sociedad civil, la ciudad del futuro con un plan estratégico, quienes pensamos un estado cercano al vecino, y construimos centros de salud, en pleno momento de achicamiento del estado, sabemos que en nuestra argentina la matriz social se sigue manteniendo intacta. Un joven que nace pobre en la argentina de hoy en situación de vulnerabilidad, son escasas las posibilidades que tiene de ascender socialmente. El “modelo” no logro cambiar radicalmente la situación de las familias más vulnerables de nuestra argentina.

Guillermo, sostenía que para transformar la realidad primero hay que comprenderla... no nos dejemos correr por izquierda.

Guillermo era a la luz de su obra y en el recuerdo de sus compañeros de militancia y de la vida un deslumbrado de todo lo que ligaba a la juventud. Y ese sentimiento mirándolo a la distancia no es casual, es de alguien que leyó y comprendió la historia de las revoluciones y de los grandes cambios de la historia de la humanidad. Cualquier proceso de cambio en la vida política de un estado es inseparable, es impensable sin la participación juvenil. Basta ver lo que pasa hoy en los países árabes, en Grecia y España, o en nuestra Latinoamérica donde los hermanos chilenos no dan tregua a la lucha por una educación pública y gratuita. Pensemos en esos jóvenes barbudos que al tiempo después de bajar del Granma junto con el pueblo llevaron acabo esa romántica revolución. Y no podían no ser jóvenes la mayoría de nuestros próceres que liberaron estas tierras del mandato colonial.

Quienes sino los jóvenes levantándose contra un régimen dictatorial, manifestándose contra quienes castigan a los más vulnerables, a los que menos tienen, quienes sino los jóvenes luchando por los mas excluidos y buscando alternativas a un mundo que muchas veces parece tener la cabeza en los pies.

Y como jóvenes del partido socialista el presente nos pone frente a esta argentina, pero con una gran ventaja que los jóvenes del ayer esos que se formaron junto con el compañero Guillermo hace tiempo empezaron a transformar la realidad, como dice un viejo compañero desde el lugar que nos toca vivir…, la lucha empezó primero en la universidad, luego fue en rosario y desde hace cuatro años la lucha llego a la provincia. Una lucha socialista, participativa y democrática que tiene en su esencia mucho de Guillermo, pero que también el camino le fue agregando elementos que la fortalecieron, que en momento la pusieron en contradicción y que la hicieron repensarse y que por supuesto la hacen superarse.

Y hoy, que nos encontramos aquí recordando a Guillermo y reflexionando sobre los desafíos del progresismo, creo que tenemos por delante una tarea trascendente, que es construir una alternativa real para gobernar nuestra argentina. Y que esa alternativa debe tener mucho de Guillermo porque debe pensarse y realizarse socialista y popular, junto a las grandes mayorías de este país que seguramente no tengan a Marx ni a Lenin en sus bibliotecas, pero si en su corazón la necesidad imperiosa de trasformar la argentina en solidaridad con el otro, capaz de resignar parte de su individualidad por una construcción colectiva.

Pero para eso es indispensable el fortalecimiento, de lo que fue fundamental para Guillermo: el Partido Socialista. Sin partido socialista en la argentina de hoy resulta impensable una opción diferente al bipartidismo para cambiar la argentina de la injusticia social. Y este partido existe y mostró innumerables cualidades para gobernar y garantizar derechos, fundamentalmente el de los mas vulnerables. Este partido capaz de encabezar frentes programáticos, no unidos por la coyuntura electoral sino por principios irrenunciables. Este partido crece y necesita de una organización sólida capaz de abrir aun mas la puerta a la participación de las mayorías.

¿Y Qué lugar le estamos dando a los jóvenes?

Este partido necesita sin dudas del movimiento universitario, ese movimiento que tan fuerte hizo al partido y que tanto lucho y lucha por la educación publica y gratuita universitaria. Pero también, este partido necesita de una organización barrial profunda capaz de sumar los jóvenes de los barrios, a esos jóvenes que están dispuestos a dedicar parte de su tiempo a una construcción amplia y colectiva. Y también sumar a los trabajadores, ellos que son una pata fundamental de este partido a los cuales Guillermo dedico muchísimas líneas y quienes pensando en la argentina que viene resulta difícil no imaginarlos dentro de este proyecto.

Para terminar quiero regalarles uno de sus últimos párrafos, porque creo que el mejor homenaje que le podemos brindar a Guillermo es el seguir su camino, el de seguir construyendo… Porque como el decía: “Se marcha, no se llega”.

Y aquí van sus palabras:

“Hereden lo grande para poder construir. Miren hacia arriba que en la cumbre está la Nación, si cruzamos las cumbres para poder ser independientes en América Latina, no volvamos hacia atrás. No estemos jerarquizando lo que nos separa: desarrollemos las coincidencias, lo que nos une. Esta es nuestra fuerza, asumámosla; sumemos toda la energía porque necesitamos absolutamente todo y mucho más para poder construir el futuro que le está faltando a nuestra Nación."

Muchas Gracias


2. Participación del compañero Julio Garibaldi

Muy buenas tardes a todos los compañeros y compañeras presentes, amigos, correligionarios, simpatizantes. Antes que nada, quiero agradecer la invitación que se me realizó y que me permite hoy participar en este panel. Y transmitir la enorme alegría, honor y a la vez responsabilidad que siento por este hecho.

Tal como se decía recientemente en la presentación, soy uno de los jóvenes que hace muchos años participamos en el Partido Socialista y no tuvo la enorme oportunidad de conocer personalmente, ni de intercambiar palabras con la persona que hoy estamos recordando. Pero que lo conocemos desde otro lugar: desde la lectura profunda de sus palabras, desde el debate de sus ideas, y desde las anécdotas contadas por cientos de compañeros y compañeras.

En primer lugar podemos pensar ¿qué significa o implica recordar un hecho, un hombre, una vida, un símbolo, en tanto miembros de un partido político, en tanto miembros de una tradición política, o como partes integrantes de la nación argentina? Recordar no es simplemente un acto pasivo de la memoria, por el contrario, recordar es una invitación a pensar, y sobre todo a pensarnos. Por lo tanto cuando recordamos al compañero Guillermo Estévez Boero, no sólo se rinde homenaje por su tarea sino que además e inevitablemente todos nos vemos interpelados por nuestra historia, por el legado de otras generaciones, por sus logros y sus fracasos. En otras palabras: el pasado se activa para problematizar nuestra realidad y nuestra acción, cotejamos nuestro presente y surge la pregunta por el sentido, buscando así incansablemente claves para pensar el porvenir.

Pero que la memoria sea reflexión y no vana-gloria no es una casualidad sino que, por el contrario, es producto de la propia naturaleza de nuestra organización. La tradición socialista encuentra allí, y en buena medida, parte de su fundamento y, el legado del compañero GEB no puede sino orientarse en dicho sentido. Por ello me gustaría destacar dos puntos que creo pueden ayudarnos en nuestro presente y que forman parte de las grandes enseñanzas que nuestro compañero nos legara mediante la acción y el pensamiento:

• En primer lugar, Estévez Boero fue un socialista ejemplar. Fue una persona con una gran capacidad de acción, con un gran compromiso expresado a través de la praxis, de su cuerpo. Consiente de que sólo en la acción hay esperanza. Junto a ello, fue una incansable estudioso de la realidad, una persona no improvisada, que otorgaba un gran espacio a la formación personal y colectiva.

Su vida política es una síntesis de acción y pensamiento, en otras palabras, su vida es la vida de un militante. La política es para el socialismo una forma de la lucha por la autoconciencia de los pueblos, y la transformación política de la mano del socialismo no es sino, la capacidad de pensar la realidad y actuar sobre ella de forma simultánea, mediante una síntesis superadora que se materializa en la organización. Estévez Boero fue un ejemplo de esta síntesis, y como puede leerse en su obra, el aunar acción y pensamiento en la formación de una herramienta política ha sido uno de sus grandes legados.

Con el MNR primero, planteando hace mas de 50 años la necesidad de que el país cuente con una organización política estudiantil a nivel nacional que luche por una Universidad Pública reformista, que luche por una Universidad Pública de mayorías, generadora de pensamiento crítico y comprometida con la realidad del país y de su región.

El MAPA, el PSP y el PS unificado, son también los resultados de una tarea colectiva en la que nuestro compañero dejó decididamente su impronta, planteando alternativas ciertas a la sociedad de consumo que el sistema capitalista nos viene a ofrecer.

• En segundo lugar, quiero destacar la gran capacidad de interpretación de la realidad que tuvo nuestro compañero. Siendo sumamente consciente de su tiempo y espacio, y haciéndolo con un “pensamiento joven”. Es decir, sabiendo que cada momento histórico cambia, supo reinterpretar constantemente la realidad, aportando lecturas e interpretaciones que nos permiten repensar el presente para proyectar el futuro.

En tiempos de grandes revueltas políticas y sociales del país, en que muchos instaban al uso de la violencia, Guillermo planteó incansablemente que la salida es el diálogo, que la salida es la vía democrática, que no existe socialismo si no hay democracia. El documento “Socialismo y Democracia”, constituye un gran aporte de GEB para la época, con plena vigencia en nuestros días.

Quiero destacar también que no sólo interpeló la realidad de su tiempo como militante sino que además, lo hizo como parte de una juventud que desde 1918 tomó una gravitación de gran importancia en la política y en la cultura nacional. Estévez Boero fue parte de esa juventud y su lucha allí ha sido más que fructuosa:

*- proyectando un socialismo “celeste y blanco”; reivindicando los símbolos patrios; forjando un socialismo nacional.

*- construyendo un PS distinto, no gorila. Que no se defina a partir de su diferenciación con otros, sino en función de fuertes principios y valores.

*- con gran confianza en el pueblo argentino. Creyendo en la capacidad transformadora de hombres y mujeres, y apostando a la capacidad de transformación del hombre: en fin, un gran humanista.

Estos aspectos, y su enorme vocación de síntesis para la edificación de un proyecto superador, hicieron que aquel sueño que forjaron hace mas de 50 años cuando el MNR daba sus primeros pasos no sucumba hasta nuestros días sino que por el contrario, haya podido desarrollarse, crecer, y ser hoy lo que el socialismo es en la realidad política argentina.

Como joven de aquella generación tan gravitante y, en algún punto, también trágica, nos obliga permanentemente a pensar el lugar que la juventud tiene en la realidad política nacional, y cómo nuestra organización la proyecta, la forja y libera todas sus capacidades transformadoras.

Porque la síntesis de la acción y pensamiento en la organización política y el papel de la juventud, no son problemáticas separadas para el socialismo. Su historia misma revela que ambas forman parte de un mismo proceso de crecimiento y autoformación. El espíritu joven se integra a la gran síntesis transformadora, al proceso de aprendizaje que la organización va encarnado junto al pueblo, que busca tomar las riendas de su destino.

En este sentido quiero recapitular: la memoria activa es, precisamente, el recordar interpelando el presente y el problematizar el pasado, sopesando enseñanzas, legados, hechos y símbolos. Es un acto de reconstrucción, de crecimiento.

Por esto mismo no podemos dejar de realizar una mirada de nuestro presente. En este sentido nos llena de orgullo el saber que el crecimiento del socialismo se convierte en una experiencia política novedosa y la vez profundamente arraigada a una tradición que tiene más de una centuria. En este contexto es en donde debemos pensar el recuerdo de nuestro compañero.

El socialismo ha acumulado experiencias de incalculable valor: en la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, en la nación Argentina. Su crecimiento es indudable y su relevancia ya no se discute, y por lo tanto los desafíos que se nos presentan y las responsabilidades que tenemos, son cada vez de mayor envergadura.

En este contexto, el legado de nuestro compañero debe ser pensado frente a estos nuevos desafíos, pues la historia contiene enseñanzas muy profundas y debemos aprovechar instancias como estas para profundizar en la reflexión sobre nosotros mismos.

Es así que la mejor manera que los y las socialistas tenemos para rendirle homenaje y recordarlo en los términos que decíamos antes, entiendo que es:

*- construyendo un Partido Socialista grande y abierto, tanto hacia “adentro” (revitalizando sus espacios orgánicos, permeable a los aportes e ideas de sus militantes, afiliados y simpatizantes) como hacia “afuera” (escuchando a nuestros vecinos y vecinas, siendo un gran receptor de las inquietudes e intereses de los argentinos y argentinas, generando espacios que inviten a participar).

*- no repitiendo viejas recetas o modelos, ni haciendo análisis anacrónicos. Sino, problematizando y generando nuevas interpretaciones de la realidad, que nos permitan entender nuestro presente, para proyectar correctamente nuestras acciones, nuestra organización.

*- buscando incansablemente alcanzar una correcta síntesis entre nuestra acción y nuestro pensamiento, entre nuestra teoría y nuestra práctica, buscando siempre actuar sobre la realidad para transformarla de manera positiva.

*- no siendo dicotómicos, no generando nuestra identidad y definiendo nuestras acciones por estar “en contra de...”; sino, luchando por ideales reflejados en un estudiado programa político.

*- por último, y no por ellos menos importante, repensando el rol de los jóvenes en la escena política nacional y al interior de nuestro partido. No es casual que se asocie el nombre “Guillermo Estévez Boero” a “juventud”. No es casual que nuestra organización política universitaria tenga mas de 50 años de vigencia en la Universidad Pública Argentina. No es casual que hayamos realizado hace poco menos de un mes, nuestro campamento nacional número 23 de manera ininterrumpida. Ha habido épocas en las cuales los jóvenes no hemos sido protagonistas, y tristemente hoy las recordamos como momentos de parálisis, de poca gravitación. Por el contrario, y tal como ocurrió en las elecciones nacionales del 2011, hemos tenido tiempos de un gran dinamismo y protagonismo juvenil, en los cuales los procesos desarrollados y los resultados obtenidos han sido sumamente auspicios para los/as socialistas, para los/as santafesinos/as y para todos/as los/as argentinos/as.

Nuestro partido socialista, nuestras juventudes, nuestros compañeros y compañeras, trabajadores, artistas, intelectuales, y ciudadanos en general, tenemos por delante una tarea histórica de enormes proporciones y, frente a ella, debemos estar a la altura de las circunstancias.

Creo plenamente en que ello será así, en que seguiremos construyendo de forma colectiva esta síntesis de acción y pensamiento, de nuevas y antiguas generaciones en diálogo constante, expresadas en la herramienta política organizada, en un partido cada vez más inserto, organizado, con fuerte capacidad de transformación la realidad, con sus juventudes integradas, aunando el espíritu y la entrega romántica con el crecimiento consciente y reflexivo en una síntesis transformadora.

El legado es memoria y la memoria es crecimiento y aprendizaje. Esta idea, acumulativa, creciente y ambiciosa, tiene que reflejarse en nuestra organización, así como se reflejó también en la vida de nuestro compañero, quien nos recordara, con un profundo sentido político, que “se marcha, no se llega”.

Muchas gracias.


3. Participación de la compañera Mónica Fein

Compañeros y Compañeras del Partido Socialista, amigos de otras fuerzas políticas, instituciones y ciudadanos/as de la ciudad, familiares de Guillermo Inés, Enrique, Emilio .Es una responsabilidad y un honor estar en este encuentro, al lado de Antonio, Gobernador de Santa Fe y de dos jóvenes, como Laura y Paco en este homenaje y de reflexión sobre la vigencia del pensamiento de Guillermo Estévez Bóreo.

Durante el año nos encontramos muchas veces, en Congresos, en Seminarios, en los Centros socialistas, en las actividades electorales, en el marco de actividades del Frente Progresista, pero este espacio es uno que esperamos todos los años porque los socialistas, todos los socialistas, más allá de todos nuestros debates coincidimos en rendirle homenaje a este gigante del socialismo, pero desde el lugar donde todos y todas nos sentimos hijos de sus ideas y venimos como vengo hoy yo muy humildemente a homenajear al Maestro.

Guillermo está siempre presente. Siempre ante un hecho, un debate, un desafío, pensamos en que hubiera dicho o hecho él. Muchos de nosotros tenemos una foto sobre nuestros escritorios, en nuestras casas a la que acudimos y miramos cuando necesitamos fuerza, claridad, cuando necesitamos esa dosis de pasión que distinguió su vida y su pensamiento consagrados al ideal socialista.

Quienes tuvimos la suerte de conocerlo, de hablar con él, de participar de las charlas que preparaba con tanto tiempo para transmitirnos su visión, una reflexión, introducirnos en un debate o un consejo para mejorar la organización que construíamos o incluso nuestra vida personal, tenemos la responsabilidad militante de que las nuevas generaciones socialistas, fundamentalmente los y las jóvenes que fueron siempre el centro de su ocupación y su fuerza inspiradora lo conozcan, descubran la fuerza transformadora de sus ideas sin dogmas, pero con propuestas, que hoy siguen teniendo la vigencia que tienen los grandes pensadores, los grandes hombres y mujeres que viven en un momento del tiempo y de la historia pero que legan lo profundo, lo inspirador, lo que trasciende por los siglos.

Asomarse a la vida y al pensamiento de Guillermo nos muestra en esa primera imagen a un MILITANTE, que siente que tiene una verdad que lo trasciende, que le da sentido a su vida y que construye en la lucha con otros.

Hijo de la Reforma Universitaria, uno de los más fieles, uno de los dirigentes estudiantiles más lúcidos y comprometidos que ella produjo. Siendo muy joven cautivaba en los pasillos de la Facultad de Derecho de la Universidad del Litoral, donde fue Presidente del Centro de Estudiantes y como Presidente de la FUA dirigió las célebres movilizaciones de la “laica y libre”. Cuando deja la Universidad se dedico el resto de su vida a la construcción de un partido Socialista que superando los errores del pasado sepa conjugar los ideales de justicia, libertad con la unidad nacional y el fortalecimiento de la democracia y así junto a un puñado de compañeros y compañeras de la universidad y del trabajo nace el Partido Socialista Popular que el próximo 23 de abril cumpliría 40 años, de una utopía colectiva, que se hizo realidad y aunque no llego a verlo, su lucha incansable de años terminó por concretar un partido socialista único en el país del que hoy todos los socialistas estamos orgullosos de integrar, por nuestra rica historia, pero fundamentalmente por todo lo que el socialismo tiene para aportar hacia el futuro.

En el año 1987 con él vuelve el socialismo al Congreso de la Nación después de 20 años de ausencia y en mi paso por la Cámara de diputados estos últimos años, junto a los compañeros y compañeras diputados y diputadas de nuestro bloque y compartiendo la labor cotidiana, pude entender mucho más el esfuerzo militante, la dedicación de Guillermo en el Congreso. Sus reseñas parlamentarias son la fuente inspiradora de los grandes temas, muchos de los cuales siguen pendientes de tratamiento como el Consejo Económico y Social, una nueva ley de Educación y la revolucionaria ley de juventud. Tuvo posición sobre todos los temas, en cada gran tema de debate había un proyecto, una intervención en el recinto que plasmaba el pensamiento socialista y expresaba desde su banca con su inteligencia, con su pasión y su firmeza la síntesis del pensamiento de nuestras ideas, de nuestras convicciones, aunque no fueran siempre las fáciles, ni las cómodas, en una charla a los jóvenes en el enero del año 96, charla que les recomiendo volver a leer dijo “es necesario estar dispuestos a perder votos por decir la verdad, por decir la realidad, es la única forma de construir una mejor cultura política”. Su posición coherente en tantos años nos ayudo una vez más en el congreso en los últimos años. El socialismo pudo mostrar la coherencia de ayer y hoy en cada votación.

En esa misma charla Guillermo habla sobre la responsabilidad individual, que cada uno debe sentirse responsable por lo que hace y lo nuevo frente a lo viejo, decía, es también sentirse responsable frente a lo que no se hace. Habló de los valores diciendo que el que caracteriza al socialismo es la solidaridad y la igualdad.

Los desafíos actuales del Progresismo están en el pensamiento de Guillermo, en articular un proyecto Nacional que se construya de abajo hacia arriba, una reformulación del Estado a través de una democracia participativa y descentralizada.

En este año del bicentenario de nuestra Bandera nos desafía a reinvidicar la Nación, para reconocer nuestra identidad.

Guillermo, como si estuviera mirando la realidad de hoy, nos desafíaba a la construcción colectiva por sobre los individuos decía: “no hay inteligencia individual en el mundo que supere la inteligencia de la totalidad”.

Nos propone pensar una economía que piense en las personas, que garantice bienes y servicios, garantizar los derechos y conservar y asegurar los recursos naturales.

Nos convoca en sus escritos a pensar en una distribución justa de la renta, la riqueza y del tiempo, exige una política social y fiscal por parte del estado.

Nos plantea un desafío cultural, que es comprender en el seno nuestra sociedad la práctica de la convivencia. El desafío de la construcción de una sociedad multicultural, que se confirma en la relación con los más débiles y con el trato a la naturaleza.

Construir una sociedad libre, justa y solidaria con una nueva cultura de convivencia, tolerancia y cooperación.

Nos desafía cuando plantea que el socialismo son valores que se van aplicando en cada momento histórico, que no es un dogma y eso nos obliga a comprender la realidad y avanzar sobre ella con esos valores.

Nos convoca a pensar en Coaliciones políticas y nos dice que hay que tener la cultura del consenso, de la concertación. “Si pensáramos todos iguales no haría falta la política de concertación, porque es la de mi partido y chau. Entonces tenemos que pensar, en una coalición, hay que intercambiar ideas, hay relaciones de fuerzas, hay cambios de opinión”.

Guillermo puedo reconstruir la presencia socialista en Argentina porque pudo y supo entender la realidad nacional. Batalló incansablemente por la unidad del socialismo, nos enseñó el valor de la organización para transformar la realidad y que la fuerza está lo colectivo, porque fuera de la organización somos sólo individuos.

Su integridad, su inteligencia, su decencia, su pensamiento tiene que ser el norte que nos inspire, que nos ocupe en el crecimiento y fortalecimiento del socialismo como herramienta para superar las injusticias y para representar las voces de los muchos argentinos y argentinas que ven vulnerados sus derechos.

Pudimos. Hoy podemos contar tantas cosas en la realidad cotidiana que cambian porque estamos con nuestra militancia, con nuestro compromiso impulsando esos cambios.

Nos enseño que los cambios se hacen con pasión política. Que no tiene raíces en la ciencia sino en los ideales. “El socialismo hace muchas veces a la posibilidad de la concreción de la utopía, del ideal, como resultado de la pasión de la gente, de que hemos sabido llegar a la comprensión de la gente, que la hemos sabido movilizar. Y esa gente movilizada tras un ideal es una fuerza transformadora incalculable, mucho más allá de lo que puede estudiar la gente. Por eso es necesario avanzar con las dos piernas del socialismo: con la ciencia y con el ideal, con la utopía de un país diferente, de una ciudad diferente, de un barrio diferente. Y esto es posible, y se ha demostrado muchas veces que esto es posible.

Las sociedades buscan una convocatoria para canalizar su ideal, su utopia, su pasión. Esa pasión existe” Ahora depende de nosotros canalizarla rompiendo el no se puede, saliendo de la comodidad del escritorio, imaginando nuevas propuestas.

Lo nuestro es un camino, el socialismo no es una foto estática, es una marcha que siempre tiende al mejoramiento de la gente. Entonces nosotros no podemos llegar a una situación en que nos quedamos parados, como decíamos antes, y a la gente le digamos: “Ya llegamos.” Nunca llegamos, ni llegaremos, porque siempre tendremos un objetivo más allá, siempre generaremos algo nuevo para mejorar la gente, para mejorar su condición, sus posibilidades.

Nosotros no tenemos que tener únicamente nuestra idea de la participación, sino que tenemos que ver qué idea tienen los futuros participantes. Cuánto quieren participar, en qué, qué quieren hacer. Y hoy el peso en el mundo de las Organizaciones de la sociedad civil es una cosa indiscutible, y también es otra característica de la participación de la gente: Nos decía en un ejemplo de esto “Yo participo en defensa de los espacios verdes, no me hables del sida ni de nada.’ Uno participa en defensa de la ecología; como otro participa en la campaña contra el sida, y no le interesan los espacios verdes; como otro participa por los niños de la calle, y no le interesan los ancianos paralíticos. Está bien, busquemos las inquietudes que tenga cada uno, somos nosotros responsables de articularlas para construir una sociedad más participativa, más democrática, más igualitaria”.

Bueno, yo creo que todo esto hace a una postura frente a las cosas, una postura de respeto frente al otro en primer lugar, que es un ser humano como nosotros, y frente a la realidad. La suficiencia, el orgullo, el menosprecio del otro, nunca construyen nada bueno. Y la persona con menos conocimiento tiene algo para aportar, hay que saberla escuchar. Y la capacidad y la responsabilidad es nuestra, de saber, de percibir, de posibilitar ese aporte, y no menospreciarlo. La realidad también merece su respeto. Cómo y por qué las cosas son así, y tenemos que respetar sus características, para poder modificarlas. Pero no podemos sectariamente nosotros imponer nuestro criterio a la realidad, porque así no la vamos a modificar.

Lo extrañamos… pero Guillermo siempre estará presente, vigente, en los Centros Socialistas abiertos, en cada joven que se sume, en cada uno de nosotros que participe, en una mesa del Centro de Estudiantes de una facultad, en una vecinal del barrio, en la biblioteca popular, en la escuela, en el club, llevando la esperanza que el cambio es posible.

Muchas Gracias.


 

4. Participación del compañero Antonio Bonfatti

Las 10 lecciones de Guillermo:

Hace 12 años que no podemos verlo, esa es la manera que encuentro de decirlo. Porque decir que se fue, que no está a nuestro lado, que lo perdimos, no es real...

Guillermo está. Fue y ES para muchos de nosotros nuestro maestro en la política y en la vida, porque trazó las huellas de un camino que nos sentimos orgullosos de seguir, y que anhelamos transmitirle a las generaciones presentes y a las venideras.

Se atrevió a la reflexión permanente y a una acción política gradual, en tiempos donde la revolución y su urgencia parecían devorárselo todo… y demostró estar en lo cierto.

Fue precursor de la unidad, aún en contra de las fuerzas centrífugas de su propia época… y demostró estar en lo cierto.

El socialismo por el que toda su vida luchó fue un socialismo preparado no sólo para legislar, sino también para gobernar, y ya ven… una vez más, tenía razón.

No dejó tema sin estudiar, ni pueblo sin recorrer, desde las ciudades más importantes hasta las más pequeñas. Lo mismo en los lugares más beneficiados que en los más humildes, su conducta nunca admitió dobleces: siempre apasionado, siempre convencido, siempre un militante…

Hoy nuestro compañero, Guillermo Estévez Boero, tiene mucho para decirnos. Porque aunque sus lecciones ya no resuenan con el sonido de su propia voz, son replicadas en cada acto de militancia y de compromiso, cada vez que nuestras banderas y el viento se encuentran, en cada socialista que empuña la rosa roja y (aunque se pinche con alguna espina) no la suelta.

Esta tarde voy a intentar resumir sus enseñanzas en 10 lecciones que -aunque por supuesto no pretenden agotar la vastedad de su aporte- creo que pueden ayudarnos a reflexionar sobre nuestros desafíos actuales y sobre nuestro deber político como socialistas del siglo XXI, porque su pensamiento no pierde actualidad.

Estas son las 10 lecciones de Guillermo:

1. El hilo conductor de nuestro pensamiento es el hombre y el objetivo, la transformación de la sociedad. Guillermo fue un profundo humanista, pensaba al mundo en función del hombre, de su dignidad, de sus derechos. Y abogaba permanentemente por el cambio hacia una sociedad más justa y más equitativa. Más igualdad, más solidaridad, más participación para ayudar a los hombres y mujeres a transformarse a sí mismos… para él, el horizonte de la transformación siempre estuvo signado por esos valores. Hoy el mundo cambia a un ritmo acelerado, pero tenemos que tener presente que mientras todo cambia, los valores permanecen. Esos mismos valores que animaron la vida de Guillermo son los que tienen que animarnos cada día, porque es a través de ellos que los socialistas vemos el mundo.

2. Pensamos para actuar, y actuamos para transformar. Para Guillermo, pensamiento y acción eran una unidad dirigida hacia la transformación social. No había en él un afán intelectual centrado en sí mismo, sino que -por el contrario- todos sus esfuerzos analíticos siempre estuvieron encaminados hacia la acción política concreta. Nos enseñó que la política es la acción transformadora sobre la realidad y que, por tanto, debe estar tan alejada del pensamiento que no crea, como de la acción que no se reflexiona.

3. El análisis de cualquier problema debe comenzar por sus causas. Es un error frecuente en política anteponer las consecuencias a las causas, porque las causas están primero. Guillermo lo entendía así, y por eso iba siempre a los orígenes de las cosas, se preguntaba siempre por las razones, mientras se ocupaba de los efectos inmediatos. Era su metodología de trabajo. Tanto para enfrentar el obstáculo más pequeño que se presentara en el centro de estudiantes o en la seccional, como para abordar las grandes problemáticas de las sociedades contemporáneas, la clave siempre la hallaba en empezar por el principio y preguntarse sobre el por qué de las cosas.

4. El camino se hace al andar, y el andar está condicionado por el tiempo y por el espacio. La acción política tiene sus propias coordenadas; se va construyendo a sí misma en un tiempo y en un lugar determinado y, por tanto, no puede ser entendida por fuera de ellos. Igual que en el fútbol, bajo las mismas reglas y con los mismos jugadores, se juega distinto cada día y en cada cancha. Tenemos que tener muy presente esto y, como Guillermo, comprender que las sociedades se mueven al ritmo de procesos de maduración colectivos, que todo tiene su tiempo y su lugar, y que la impaciencia siempre juega en contra.

5. Ningún tema es demasiado pequeño, ningún tema es demasiado grande. Hay que abordar todos los temas, y para eso tenemos que usar las fuentes más diversas. Recurrir a la Historia, a la Sociología, a la Economía, a la Filosofía... Guillermo no dejó tema sin abordar, y eso debe servir de guía e inspiración a cada militante. Más allá de aquello en lo que nos especialicemos, la mirada política siempre debe ser una mirada integral y, por lo tanto, el estudio debe ser en el mismo sentido.

6. La militancia no es una parte de la vida, es una posición ante la vida. En cada actividad, en cada conversación, en cada gesto, nos enseñó que la visión política en la que creemos se vive diariamente, y se transmite con cada actitud y en cada palabra. Guillermo era un constructor sin descanso, y ese es el espejo en el cual debe reflejarse cada militante socialista.

7. El socialismo es trabajo. Un socialista trabaja, así de simple. Y además hace política. Eso nos enseñaron las puertas abiertas del estudio jurídico de Guillermo, y eso nos han enseñado a través de los años cientos y cientos de compañeros y compañeras. Tenemos que saber que mientras las responsabilidades de gobierno y de conducción son siempre pasajeras, nuestro vínculo con el mundo del trabajo y de la producción debe ser real y permanente.

8. No hay que creérsela. Está claro que no lo dijo así, ¿no? ¡Pero lo dijo con sus palabras y con sus acciones de todos los días! La humildad fue una de sus virtudes fundamentales que hoy los socialistas, en nuestras responsabilidades de gobierno local y provincial, estamos obligados a redoblar.

9. Hay que abrir espacios para los que nos siguen. Guillermo tuvo una generosidad infinita para formarnos: no temía que supiéramos más, QUERÍA que supiéramos más. Tengamos hoy la misma generosidad con los que nos siguen, con la juventud, porque el tiempo avanza muy rápido y en menos de lo que creemos habrá otros y otras, con un nuevo entusiasmo, que nos ayudarán a levantar las banderas de siempre. Tenemos que formar socialistas mejores que nosotros, y no tener miedo a que nos superen: al contrario, tenemos que trabajar para que nos superen.

10. “Hereden lo grande para poder construir, miren hacia arriba, que en la cumbre esta la Nación…” Su último discurso en Amaicha del Valle nos señala la magnitud de los actuales desafíos. Hoy sus palabras de aquel día asumen una actualidad sorprendente. Hoy, como aquella tarde en Tucumán, hago propias sus palabras y los convoco a que “sumemos toda la energía posible, porque necesitamos absolutamente todo, y mucho más, para poder construir el futuro que le está faltando a nuestra Nación.”

Muchas gracias.

 

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